Se aferra al poder Presidente de Burkina

Notimex Uagadugú 31-10-2014 08:07

El ejército anunció la disolución de su gobierno.

El presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, aseguró este viernes que pretende permanecer en el poder un año más, aunque el ejército anunció la disolución del gobierno ante las protestas que estallaron en la capital.

En una declaración televisada, Compaore afirmó que sólo dejaría el poder tras cumplir un periodo de transición de doce meses, sin embargo el estatus del mandatario no es muy claro, luego que el ejército ha tomado el mando del país africano.

Más temprano, el jefe del ejército, el general Honore Nabéré Traoré anunció la disolución del gobierno y declaró el toque de queda nocturno.

El jueves, un grupo de manifestantes enfurecidos por los esfuerzos del presidente de reformar la Constitución para prolongar su mandato de 27 años incendió el parlamento y saqueó la televisión estatal.

"Respecto a mí mismo, estoy dispuesto a abrir un diálogo en un periodo de transición al final del cual entregaré el poder", sostuvo Compaoré en declaraciones a la televisión privada BF1 TV, aunque se desconoce su paradero.

Además, el mandatario ha celebrado el posicionamiento del ejército, y calificó la intervención de los militares en esta crisis política como una "acción patriótica", de acuerdo con los medios de comunicación locales.

Sin embargo, el jefe del ejército de Burkina Faso también señaló la formación de un gobierno de transición que durará un año y estará integrado por "las fuerzas vivas de la nación", de acuerdo con la emisora local Radio Omega.

El general Traoré no ha explicado quién dirigiría la administración provisional, aunque el mandato de Compaoré concluye legalmente el próximo mes.

Ante el estallido de la violencia, Compaoré anunció este jueves que retiraba el proyecto para modificar la constitución y también disolvió su gobierno, pero el ejército tomó una medida similtar más tarde sin aclarar cuál es el estatus del mandatario.

Un miembro de la oposición principal, Bénéwendé Sankara, describió el movimiento del ejército como un "golpe de Estado" y señaló que los manifestantes sólo aceptarán la renuncia inmediata del presidente.