Uno de cada 115 niños en México padece autismo, esto es todo lo que debes saber

Hasta 2020, en México los trastornos del espectro autista afectaban a uno de cada 115 niños. A propósito del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo en Unotv.com te decimos todo lo que tienes que saber sobre este padecimiento.

Autismo en México

Estudios de la fundación Autism speaks señalan que los casos diagnosticados en México son causados principalmente por factores genéticos hereditarios, aunque también pueden relacionarse con infecciones congénitas agrupadas en el perfil TORCH: toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus y herpes.

De acuerdo con Diana Patricia Guízar Sánchez, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los trastornos del espectro autista (TEA) incluyen lo que antes se conocía como autismo y síndrome de Asperger, y quienes los presentan pueden tener síntomas desde muy leves hasta severos.

El nombre de espectro permite incluir a una mayor cantidad de niños que tienen síntomas que antes no eran tomados en cuenta”, agregó la también maestra en Ciencias.

Estos trastornos se deben a alteraciones en la formación del cerebro, que se forma desde que el bebé está en el útero de su madre. Además, los primeros dos años de vida son una etapa en la que se debe vigilar el buen avance neurológico a partir del desarrollo social, emocional, motor fino y grueso, y del lenguaje.

Por ello, la especialista recomienda realizar un diagnóstico antes de los tres años de vida, aunque destaca que “el mejor escenario es a los 18 meses para estimular el lenguaje, el desarrollo sicomotor y actividades de la vida diaria”.

“Antes se decía que el paciente con autismo no hablaba, pero no necesariamente, aunque puede ser que ni siquiera se comunique, que no toleren el contacto con las personas. Otros no entienden algunos términos en la comunicación social o tienen un lenguaje muy elaborado para su edad”, indicó.

La OMS señala que en el mundo 1 de cada 160 niños padece un Trastorno del Espectro Autista. | Foto: Internet.

De ahí la importancia de estar alertas a signos tales como:

  • Si después de los tres meses los bebés no fijan la mirada
  • Si no voltean hacia donde hay ruido
  • Si alrededor de los seis meses no responden a juegos como sonreír a sus padres cuando se acercan o se alejan
  • Si a los 24 meses aún no piden agua, leche o dicen mamá

La experta en psiquiatría infantil sostiene que el tratamiento para las personas con TEA depende de la sintomatología, ya que ningún medicamento es capaz de modificar la estructura cerebral, pero algunos pueden disminuir la irritabilidad en niños que se golpean o gritan.

Además, agregó que “muchas veces se requieren terapias conductuales y de lenguaje para desarrollar habilidades sociales e interactuar con el otro”.

Guízar Sánchez asegura que a pesar de que las personas con este padecimiento tienen rutinas repetitivas o conductas estereotipadas, sí pueden ir a la escuela.

¿Qué son los trastornos del espectro autista?

Los trastornos del espectro autista son una discapacidad del desarrollo que puede provocar problemas sociales, comunicacionales y conductuales significativos, indican los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés).

A menudo, no hay indicios en el aspecto de las personas con TEA que los diferencien de otras personas, pero es posible que quienes tienen un TEA se comuniquen, interactúen, se comporten y aprendan de maneras distintas a otras personas.

¿Qué es el “camuflaje social” y por qué afecta más a los hombres que a las mujeres?

Las personas con autismo aprenden de manera diferente a otras personas, pero en algunos casos llega a presentarse el “camuflaje social” o el “enmascaramiento” que es cuando imitan comportamientos considerados socialmente aceptados en grupos como de amigos en la escuela, en el trabajo e incluso en las relaciones familiares,

Tal como lo explica la psiquiatra Mirian Revers Biasão, profesora de la Escuela Internacional de Desarrollo (EID) en Brasil:

“Yo, por ejemplo, aprendí a comportarme en un determinado ambiente porque observé y alguien, como mi mamá, me enseñó. Lo que pasa con las personas con autismo es que pueden aprender a interpretar las acciones de otras personas y entender lo que se espera de ellos, pero no sucede tan naturalmente”, dice.

Diversos estudios han demostrado que el esfuerzo del “camuflaje social” que realizan las personas con autismo se relaciona a mayores índices de depresión, ansiedad y agotamiento.

Uno de ellos, publicado en 2017 en la revista científica Autism, plantea la hipótesis de que los hombres sufren más estos efectos, ya que las mujeres, por lo general, tienen menos dificultad para realizar el camuflaje.

Además, una de las teorías aceptadas por la ciencia es la diferencia entre el cerebro de hombres y mujeres.

Algunos estudios, como un análisis publicado en la revista Neuroscience and Biobehavioral Review, muestran que el cerebro femenino está sutilmente más desarrollado en áreas que corresponden a comportamientos sociales.

Y como lo menciona Joana Portolese, coordinadora del Programa de Trastornos del Espectro Autista del IPq (Instituto de Psiquiatría) del Hospital das Clínicas de Sao Paulo, es que el miedo a cometer “errores sociales” es mayor y el hiperfoco de las chicas tiende a centrarse en intereses que no son tan diferentes a los que presentan sus compañeros de la misma edad.

Además, la propia sociedad ya determina muchas reglas para las niñas, y esta exigencia hace que empiecen a camuflarse antes.

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