Vacunación en niños contra COVID-19, qué dicen los expertos

La vacunación anti-COVID-19 en niños es un debate que se ha suscitado en México por eso tres expertas mexicanas aclaran todas las dudas. Foto: Reuters

La vacunación anti-COVID-19 en niños es un debate que se ha suscitado en México en los últimos meses, tras el inicio de la pandemia. Tanto en redes sociales, como en otros ámbitos, las dudas sobre si las niñas, niños y adolescentes deberían acceder a las vacunas por eso tres expertas mexicanas aclaran todas las dudas.

La pediatra infectóloga Almudena Laris mencionó tres factores a favor de vacunar a los niños y adolescentes. Uno, que se prevengan casos de infecciones graves por el virus, aunque sean menos frecuentes. Dos, que sean capaces de regresar “de forma más segura” a sus actividades escolares, sociales o deportivas. Y tres, que se  favorece la inmunidad poblacional.

La médica, que cuenta con una maestría en Ciencias en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, describió que su autorización de uso es sólo a partir de los 12 años, hasta el momento.

“En menores de esa edad todavía no es suficiente la información que aclare la seguridad y la eficacia. Es probable que también lo sea, pero necesitamos tener los datos bien claros antes de que se aprueben en esas poblaciones”.

Almudena Laris

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió en junio la autorización de uso de emergencia de Pfizer-BioNTech en mayores de 12 años.

La farmacéutica comunicó el 7 de octubre pasado, en su cuenta de Twitter, que ya enviaron una solicitud a la Administración Federal de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos, la FDA, para que las dosis puedan ser empleadas en niños desde los 5 años en el país norteamericano. El 22 de octubre, la FDA indicó que los beneficios de la vacuna de Pfizer-BioNTech en niños de 5 a 11 años, superan los posibles riesgos.

¿Qué pasa en México con la vacunación contra COVID en niños?

En meses anteriores, desde el Gobierno mexicano se habían mostrado cautos a la idea de vacunar a ese grupo de la población. Fue hasta el 24 septiembre de 2021 cuando la Secretaría de Salud anunció finalmente que se las pondrán, pero solo a aquellos, entre 12 y 17 años, con enfermedades crónicas y comorbilidades.

El Gobierno mexicano publicó una guía con los factores de riesgo o enfermedades que serán tomadas en cuenta. Por ejemplo, tener condiciones cardiacas crónicas, padecimientos pulmonares, neurológicos, inmunosupresión, anomalías genéticas que afectan a varios sistemas o embarazos en adolescentes a partir de nueve semanas de gestación, entre otros.

En algunos países, incluso, ya las colocan a partir de los 6 años, como en Chile (Sinovac) o El Salvador (Moderna, Sinopharm y Pfizer). En Cuba, desde mayores de 2 años (Soberana 2), según datos recopilados por el Americas Society /Council of the Americas, AS/COA.

Desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS), mantienen la postura de que los gobiernos deberían priorizar las vacunas COVID-19 en trabajadores de primera línea, adultos mayores y otros grupos más vulnerables a contraer la enfermedad de forma grave, antes de administrar las dosis a adolescentes sin comorbilidades o embarazadas.

Aunque este grupo de la población tiene una menor probabilidad de enfermarse gravemente por COVID-19, expertas abogan a favor de la vacunación en niños y adolescentes.

Las vacunas funcionan

Las vacunas contra el COVID-19 disminuyen el riesgo de contraer la infección de forma grave, pero los contagios pueden registrarse. Igualmente, reducen la posibilidad de una hospitalización o un eventual fallecimiento.

Rosa María Wong, jefa de la subdivisión de investigación clínica de la facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que recomienda que las dosis sean suministradas de los 12 años en adelante, con base en la evidencia actual. La académica indicó que “la mayoría de los niños” que se contagian cursan una enfermedad leve o son asintomáticos, pero que hay un porcentaje que puede desarrollar neumonía o fallecer.

La también docente en la UNAM comentó que se han presentado, además, casos de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (MIS-C, en inglés) asociados a la infección por COVID-19.

“Consiste en una inflamación generalizada y una alteración de los órganos. Pueden llegar con inflamación de las coronarias, del corazón o alteraciones de la presión”.

Rosa María Wong

En México, han fallecido 925 niñas, niños y adolescentes por COVID-19, entre el 12 de abril de 2020 y el 10 de octubre de 2021, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, recogidos por el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, Sipinna.

Los casos registrados de contagios acumulados en ese sector de la población, en el mismo periodo, han alcanzado los 206 mil 384. De esta cifra, el 15.5% corresponden a la población de 0 a 5 años, el 25.7% a aquellos entre 6 y 11, seguido del 58.8% en los adolescentes entre 12 y 17.

Wong sugirió que se tienen que seguir con las medidas de prevención de contagios a pesar de que todos los niños y adolescentes cuenten con las vacunas en un futuro. Tanto en el ámbito escolar, tras el nuevo regreso a los colegios en el país, como en el transporte público: la distancia entre personas, el uso de cubrebocas, tener espacios y aulas ventiladas, entre otras.

Son mayores los beneficios de las vacunas que los riesgos

Lorena Guerrero, especialista en enfermedades infecciosas y medicina interna, se inclinó a favor de la vacunación en niños contra el COVID-19 en México.

La médica resaltó que en estudios sobre su eficacia se están analizado su relación con posibles efectos adversos como la pericarditis o miocarditis, que producen inflamación en el corazón. “Podemos quedarnos tranquilos, como para la mayor parte de los efectos adversos, sobre todo los graves, es que son más frecuentes con COVID que con la vacuna”, añadió.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su siglas en inglés) detallan en su sitio web que los casos de miocarditis identificados han sido, principalmente, con las dosis de ARN mensajero, entre adolescentes y adultos masculinos y con más frecuencia después de la segunda vacuna. Desde la entidad recalcan, sin embargo, que la mayoría de los pacientes que recibieron atención médica “respondieron bien a los tratamientos con medicamentos, al reposo y que han mejorado rápidamente”.

Otro punto importante, Guerrero opinó, es que la evidencia apunta a que las vacunas parecen evitar la enfermedad sintomática en estudios hechos en adultos.

 “El beneficio es mayor que el riesgo. Esto es algo que nos ayuda para apoyar la vacunación”.

Lorena Guerrero

En conclusión, aunque falta más investigación, las tres expertas aconsejan que las dosis del COVID-19 sean de acceso para menores de edad en México, sobre todo a partir de los 12 años.

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