Con una corona en el cielo, el Boeing 747 dice adiós a una producción de más de 60 años

Boeing 747 se despide de más de 60 años de producción con una corona trazada en el cielo
Tras ser exhibida tras su entrega, el 747 realizó su primer vuelo. Foto: AFP

Boeing se despidió formalmente de la “reina de los cielos”, su legendario 747, con la entrega a Atlas Air de su última pieza, con la que dejará de producir el modelo que estuvo más de 60 años en el mercado internacional. El avión, como homenaje, trazó una corona con el número 747 en su ruta.

Con su característica joroba en la parte delantera del fuselaje, el 747-8 fue entregado el martes por la constructora estadounidense en su planta de Everett, Washington, en el noroeste de Estados Unidos, a la aerolínea de carga y vuelos chárter, Atlas Air, en una ceremonia a la que asistieron empleados actuales y antiguos, clientes, proveedores y hasta famosos, como el actor John Travolta, quien tiene licencia para pilotear este modelo de avión.

Mientras que fue hasta este miércoles cuando el avión despegó del Aeropuerto de Paine Field, en Washington, con destino al Aeropuerto Internacional de Cincinnati, en Ohio, en cuya ruta sobre Estados Unidos trazó una corona sobre los números 747, en homenaje a su poco más de medio siglo surcando los cielos.

Con ello, Boeing dio vuelta a una página importante de la aviación civil al dejar de fabricar el avión más de 50 años después de su primer vuelo, y la construcción de mil 574 ejemplares.

Por su tamaño, alcance y eficacia, “permitió a la clase media aventurarse fuera de Europa o Estados Unidos con precios de billete cada vez más asequibles, incluso durante la crisis petrolera de los años 1970”, señaló Michel Merluzeau, experto en aviación de la empresa AIR.

“Abrió el mundo”, enfatizó, antes de ser superado por aviones más eficientes y ahorradores de queroseno, mientras que por sus características fue elegido por personajes como la banda Iron Maiden para transportar sus instrumentos y equipo de sonido durante sus giras alrededor del mundo.

Ícono de la historia

La historia del 747 comenzó en los años 1960, cuando el transporte aéreo se popularizó y los aeropuertos tuvieron que hacer frente a una afluencia de tráfico. A instancias de Pan Am, Boeing decidió construir un avión que pudiera transportar muchos más pasajeros.

Sus ingenieros imaginaron inicialmente dos fuselajes superpuestos, pero les preocupaban los pasajeros más altos en caso de evacuación.

“En lugar de hacer el avión más alto, lo harán más largo”, explicó el historiador de Boeing Michael Lombardi.

Así el 747, también llamado la “reina de los cielos” o “jumbo”, se convertiría en el primer avión con dos pasillos.

El avión, equipado con cuatro motores, también se diseñó desde el principio para transportar carga: para facilitar la carga de mercancías de gran tamaño, se abre por la parte delantera, por ello, la cabina se instaló más arriba, con algunos asientos reservados para los privilegiados detrás, creando esa joroba tan característica.

El 747 siguió siendo el avión de pasajeros más grande del mercado hasta la llegada del Airbus A380 en la década de 2000.

Imagen del Air Force One

“Aunque el 747 se ha rediseñado tres o cuatro veces, la evolución tecnológica ha sido bastante limitada en términos de electrónica y motores”, afirmó Merluzeau.

De la última adaptación, el 747-8 lanzado en 2005, Boeing sólo vendió 48 versiones de pasajeros y 107 de carga.

Las compañías como Qantas y British Airways están retirando gradualmente estos aviones de sus flotas, mientras en Estados Unidos, ninguna compañía lo ha volado desde finales de 2017.

Boeing anunció en el verano de 2020 que detendría su producción en 2022, aunque seguirá volando durante algunas décadas, sobre todo en su versión de carga.

El 747 ha sido el avión de los presidentes estadounidenses desde 1990 y seguirá volando con la Casa Blanca durante varios años más, ya que se están modificando dos ejemplares para sustituir al Air Force One, actualmente en servicio.

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