Más vale estar preparados: ¿cómo explicarle a un niño qué es un simulacro?

Simulacro Ninos
La cultura de la protección civil es una tarea para todos. Foto: Shutterstock

Ante una emergencia por un desastre natural como sismos, incendios o inundaciones, es difícil predecir cómo vamos a reaccionar, sin embargo, el objetivo principal es conservar la calma y saber cómo actuar para mantenernos a salvo, preparación que nos brindan los simulacros.

Un simulacro, es un ensayo que nos permite identificar qué hacer y cómo actuar en caso de una emergencia, al simular escenarios reales, de acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil.

La dependencia federal sostiene que en las emergencias sobreviven los más preparados y no los más fuertes, por ello te compartimos cómo explicarle a los niños por qué son importantes los simulacros.

¿Cómo explicarle a un niño qué es un simulacro?

Primero que todo, la cultura de la protección civil es una tarea para todos, de ahí la importancia de explicarle a un niño cómo participar con actitudes preventivas ante el posible escenario de una emergencia. La función de los simulacros es qué hacer y cómo actuar en caso de un desastre natural.

Cuéntale a los niños qué es una emergencia

Una situación normal se convierte en emergencia cuando ocurre un desastre, que es un evento que impacta negativamente a la sociedad, a sus bienes y al entorno ecológico.

De acuerdo con una guía de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en México los fenómenos que comunmente provocan desastres son:

  • Inundaciones
  • Ciclones tropicales
  • Incendios
  • Sismos

El simulacro: qué hacer antes, durante y después

El protocolo de los simulacros nos permite conocer qué se debe hacer antes, durante y después de esta simulación cercana a una situación de emergencia. La finalidad es que en ellos también participen los niños, personas con capacidades diferentes y adultos mayores.

  • Es importante considerar a las mascotas en el plan a realizar porque la tarea ante un desastre es salvar vidas

Practicar un simulacro con frecuencia, se recomienda practicarlos al menos tres veces al año, nos prepara para situaciones de desastre.

Antes de un simulacro…

  • Hay que preparar un plan para saber qué hacer
  • Simular situaciones de emergencia
  • Asignar responsabilidades a cada persona
  • Tener a la mano directorio telefónico, botiquín y documentos importantes
  • Identificar zonas de seguridad, salidas de emergencia y puntos de reunión

Durante el simulacro…

  • Se emite una alarma a través de una campana, silbato, timbre o sirena
  • Se interrumpen las actividades y se atiende el servicio de alarma
  • Hay que desconectar los interruptores de gas, electricidad y agua
  • Hay que alejarse de equipos y objetos que pueden ser peligrosos
  • Mantener el orden: no correr, no empujar, no gritar
  • Evaluar las zonas de seguridad y puntos de reunión

Después del simulacro…

  • Se revisa que todas las personas se encuentren en zonas de seguridad
  • Se evalúan los resultados, ajustan tiempos y movimientos
  • Se repite el ejercicio por lo menos tres veces al año

Con lo anterior, podemos decir que los simulacros mejoran nuestra preparación para actuar ante una emergencia o desastre y nos permiten comprobar con anticipación si las acciones que hemos preparado son eficientes para proteger nuestras vidas.

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