COI apresura a Brasil por obras

EFE Brasil 10-04-2014 15:57

El presidente del COI, Thomas Bach aprobó una serie de medidas para acelerar los trabajos en infraestructura.

El COI ha aprobado un paquete de medidas destinadas a acelerar los trabajos de preparación de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, entre ellas la exigencia de que sus "socios de Brasil" creen un organismo especial de toma de decisiones al máximo nivel, que englobe al comité organizado y las distintas esferas gubernamentales.

Después de que la mayor parte de las federaciones deportivas que participan en los Juegos expresaran ayer al COI su preocupación por el retraso en la construcción de instalaciones, y que pidieran incluso la elaboración de planes de contingencia, Bach y sus colaboradores más cercanos decidieron "tomar algunas decisiones para acelerar de una u otra forma los trabajos de Río".

"Hemos solicitado a nuestros socios de Brasil que formen un cuerpo de decisiones de alto nivel, entre el comité organizador y los diferentes niveles de gobierno. También se formarán grupos de trabajo en distintas áreas, que serán nombrados en las próximas dos semanas", señaló Bach.

Además, se contratará un mánager local de proyectos, "con experiencia en construcción", para "monitorizar día a día el progreso hecho en las distintas sedes e infraestructuras".

El director general del COI para los Juegos Olímpicos, el suizo Gilbert Felli, que acompañó hoy a Bach en la conferencia de prensa, viajará de inmediato a Río para asesorar de cerca a los organizadores y asegurarse de que el organismo deportivo esté exactamente al tanto del estado de los preparativos.

También las federaciones internacionales "estarán más involucradas con sus expertos" en el seguimiento concreto de su deporte.

Según Bach, los responsables de la organización de los Juegos y la alcaldía de Río han aceptado "encantados" estas medidas de seguimiento, que "no son impuestas".

"Las decisiones han sido muy bien recibidas y muy apreciadas por nuestros socios brasileños, porque suponen el fuerte compromiso del COI con el éxito de estos Juegos", según Bach.

El presidente del COI añadió que no se trata de poner a los organizadores bajo control, sino de "mostrarles caminos para que los diferentes niveles de gobierno puedan trabajar juntos".

Al preguntársele si la situación es comparable a la de Atenas dos años antes de los Juegos de 2004, cuando el entonces presidente Juan Antonio Samaranch advirtió a los organizadores de que la luz estaba "en ámbar", Bach indicó que ahora no es el momento de mostrar luces rojas o amarillas, "sino de ayudar al éxito de los Juegos".

"Aún creemos que los Juegos pueden ser un gran éxito", afirmó Bach, antes de destacar que no es el momento de buscar responsabilidades en los retrasos.

"Hay que mirar al futuro. Cuando termine la ceremonia de clausura de Río 2016 podemos hablar de responsabilidades. No sería sensato fijarnos ahora en el pasado", señaló.

Bach subrayó que los Juegos dejarán "un gran legado en Río", como hicieron los de 1992 en Barcelona -una comparación a la que recurre con frecuencia-, y descartó "por completo" que los preparativos del Mundial de fútbol de este verano en Brasil puedan ir en perjuicio de los Juegos.

Las federaciones deportivas, que están reunidas en Belek en el marco de la convención anual Sportaccord, han expresado graves preocupaciones relacionadas con las instalaciones, el alojamiento, el transporte o la contaminación.

Los ocho deportes con disciplinas en el área deportiva de Deodoro -hockey, tiro, hípica, pentatlón, ciclismo, rugby, piragüismo y ciclismo- son los más inquietos, al estar prácticamente todas las obras pendientes.