La Máquina arrolló al superlíder América

Redacción México 04-10-2014 19:27

Cruz Azul goleó 4-0 a las Águilas.

Cruz Azul necesitaba ganar con urgencia el Clásico Joven y lo hizo de manera contundente, sin objeciones. La Máquina humilló 4-0 en el Estadio Azul a un América que ya muestra claramente su bajón futbolístico, en una de esas actuaciones que pocas veces se olvidan.

La escuadra cementera jugó un partido digno de un ajedrecista y le endilgó a las Águilas su derrota más escandalosa en los últimos tiempos.

La Máquina, quien sentó a Marco Fabián, tomó el dominio de las acciones desde el principio del juego y puso en severos aprietos ante un América irreconocible, titubeante. El portero Moisés Muñoz pasó apuros con las constantes llegadas de la escuadra cementera.

Al minuto 15, Cruz Azul tomó ventaja en el marcador. En una gran jugada colectiva, Formica le cedió a Mariano Pavone, quien entró al área azulcrema y sacó potente disparo con la pierna derecha al ángulo para hacer el primero del partido.

Tras el gol cementero, América siguió irreconocible. Sus hombres de ataque no conectaban y su defensiva pasaba apuros con las veloces acometidas lideradas por Joao Rojas y Pablo Barrera. Era una historia muy diferente a la de la semana pasada.

Tan mal estaban las cosas en el lado amarillo que el técnico Antonio Mohamed quemó su primer cambio al minuto 15 con la entrada de Luis Gabriel Rey, en un intento por sacar de su parálisis a las Águilas.

En el complemento, América parecía despertar y fue por el empate, pero se encontró enfrente a un Cruz Azul que poco a poco armó las piezas para matar el juego en un contragolpe.

La Máquina fue inteligente: no se desesperó ante el asedio y nulificó la tibia reacción de América. Hasta que al final vino el tiro de gracia, y de qué forma.

Los últimos diez minutos de partido Cruz Azul se aprovechó del América y le endilgó la goleada de escándalo. Primero Christian Giménez, clásico verdugo de América, sentenciaba el juego al 84' tras un contragolpe magistral de Rojas.

Seis minutos después, Gerardo Flores se encargaba de hacer el tercero y el propio Joao Rojas le ponía la cereza al pastel con el cuarto tanto ya en tiempo de compensación. El superlíder estaba de rodillas en el Azul, noqueado y dolido en su orgullo.

La Máquina ganó algo más que tres puntos y el orgullo: la victoria que le permite levantar de cara a la recta final del Apertura 2014, mientras que América, quien aún mantiene el liderato general, dejó muchas dudas en todos los sentidos.