Tiemblan por el clembuterol

Arturo Salgado Gudiño, 24 Horas 22-05-2014 02:15

La Selección Mexicana no come carne de res para no repetir el accidente que les provocó cinco positivos en un control antidopaje en 2011.

Ni a la falta de contratos, ni a las lesiones, en el Tri de Miguel Herrera si hay algo a lo que se le tiene, ya no se diga miedo, sino terror es al clembuterol. Y para muestra el hecho de que en la concentración de la Selección Mexicana rumbo a la Copa del Mundo de Brasil 2014, la carne de res no forma parte de la alimentación de los futbolistas bajo ninguna circunstancia. Preocupante si se toma en cuenta que a pesar del grupo de especialistas que tiene el Tri a sus servicio, se prefiera eliminar de plano el consumo de la carne. ¿Cuál será entonces el riesgo para la gente común en México respecto a este producto?

Hay que recordar que en la Copa Oro 2011, Antonio Naelson Sinha y Edgar Dueñas, Christian Bermúdez, Francisco Javier Rodríguez y Guillermo Ochoa, fueron dados de baja de la competencia por dar positivo en un control antidopaje por clembuterol, un anabolizante que hace engordar en forma artificial al ganado y que en la industria farmacéutica se usa en medicamentos en combinación con Ambroxol para enfermedades respiratorias y a los deportistas les sirve como broncodilatador y anabólico.

Lo cierto es que con el Mundial de futbol a la vuelta, el Tri no corre riesgos, y ayer programó un control antidopaje preventivo, el segundo para varios de los ya concentrados. Aunque ahora el hombre que deberá ser sometido a una más exhaustiva prevención se llama Miguel Ponce, volante del Toluca, quien estaba de vacaciones cuando le avisaron que tenía que presentarse en el Tri, ante la baja por lesión de Juan Carlos Medina, demasiado tarde respecto a la disciplina que guardan en el corazón del Tricolor, porque Ponce confesó que se había “echado unos tacos de bisteck muy buenos”, en sus cortas vacaciones.

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