¿Qué son los Atlantes de Tula, en Hidalgo? Conócelos en IMÁGENES

ATLANTES DE TULA
Los Atlantes de Tula son una expresión del arte tolteca. Foto: Cuartoscuro/Archivo

La zona arqueológica donde habitan los míticos Atlantes de Tula, en el municipio de Tula de Allende, estado de Hidalgo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es un asentamiento posterior al periodo Epiclásico o Clásico Tardío, que unificó, a través del comercio y la Conquista, un vasto territorio en Mesoamérica, con influencias desde la zona del Bajío hasta la Península de Yucatán.

  • Tula tiene dos significados provenientes del náhuatl, el primero equivaldría a “lugar de tules o juncos”, y el segundo sería “ciudad o metrópoli”.

Se trata de un lugar compuesto por varios edificios en donde se pueden apreciar dos juegos de pelota y un Tzompantli, además del Palacio de Quetzalcóatl, El Templo de Tlahuizcalpantecutli, El Palacio Quemado, un adoratorio, un Coatepantli (muro de serpientes) y a los famosos Atlantes de Tula.

¿Qué son los Atlantes de Tula?

Los Atlantes son esculturas de más de 4 metros de altura que están ensambladas con cuatro partes y fueron una expresión de arte de los toltecas. Dichas esculturas representaban a guerreros con coronas de plumas, que portan armas como cuchillos, flechas y lanza dardos (atlas).

  • Las esculturas, que ahora se conocen como Atlantes, fueron creadas y utilizadas como columnas para sostener techumbres, y no para ahuyentar animales o enemigos.
Fueron creados y utilizados como columnas para sostener techumbres. Foto: INAH

En la cima de una de las pirámides, a un costado del Palacio de Quetzalcóatl, se pueden encontrar las columnas con figuras humanas esculpidas y contrapuestas, dos en la mitad superior y dos más en la parte baja, a las que se conoce como “Los Atlantes de Tula”. De acuerdo con el INAH, el conjunto de figuras se trata de importantes personajes que pudieron haber sido gobernantes.

Cada personaje presenta un glifo que puede corresponder a su nombre. La pilastra o columna 3 (numeradas de izquierda a derecha desde el acceso) se encuentra fragmentada, pero en una de las caras está dibujado Quetzalcóatl, representado como un señor con barba y un glifo en forma de serpiente emplumada.

Una de las secciones faltantes de la pilastra se encuentra en la Sala de Orientación de Guadalupe Mastache, donde se observa la representación de una figura que tiene anteojeras y otros atributos del dios Tlaloc, y está armado con un atlats (lanza dardos) que corresponde a una remembranza del culto teotihuacano al Tlaloc.

En la zona arqueológica también hay un museo de sitio. Foto: Cuartoscuro/Archivo

Además de poder apreciar toda la zona arqueológica, los visitantes al lugar disfrutan de tomarse fotos con los Atlantes que ya de por sí son impresionantes por su tamaño.

¿Cómo llegar?

Para llegar a la zona arqueológica se toma la Autopista No. 57, desviándose en el kilómetro 77 hacia la ciudad de Tula de Allende. Del centro de Tula es posible tomar transporte colectivo que permite arribar a la entrada de la zona. El colectivo transita en dirección a Actopan, Iturbe o Santa Ana.

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