¿Qué es el “fracking”, la polémica práctica para extraer gas y consume enormes cantidades de agua?

| 12:14 | Alfredo Narváez | Uno TV
¿En qué consiste la práctica de "fracking" para extraer gas?
¿En qué consiste la práctica de “fracking” para extraer gas? | Foto: Getty Images

El “fracking” es una técnica que consiste en fracturar piedras para extraer hidrocarburos como gas, aunque conlleva un fuerte consumo de agua, según organizaciones como WWF o Greenpeace. Cabe destacar que el Gobierno de México sugirió la incursión de esta práctica para extraer gas.

Este jueves 9 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que no se pretende aplicar el “fracking” tradicional por sus potenciales impactos ambientales, por lo que se busca aprovechar las nuevas tecnologías al respecto.

¿Qué es el fracking?

El “fracking” es una técnica de extracción de hidrocarburos que consiste en la inyección a presión de grandes volúmenes de fluidos con el fin de fracturar rocas que tienen atrapado gas y petróleo en su interior, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

El “fracking” convencional combina los métodos de perforación horizontal y fracturación hidráulica que existen desde mitad del siglo XX, pero con avaces técnicos que han permitido aplicarse en yacimientos no convencionales, de acuerdo con los expertos.

  • Se entiende como yacimiento no convencional al reservorio que se encuentra en la roca generadora. Allí la permeabilidad y porosidad es poca, por lo cual, los hidrocarburos están atrapados en su interior, remata WWF.

Por su parte, Greenpeace precisa que esta técnica permite extraer gas y petróleo de rocas de baja permeabilidad a profundidades de entre mil y 5 mil metros.

La organización reconoce que se fracturan las rocas inyectando a muy alta presión una mezcla de agua, arena y cientos de aditivos químicos. De esta manera, se liberan los hidrocarburos para que puedan ser extraídos a la superficie.

Alertan por riesgos ambientales del “fracking”

Greenpeace señala que el “fracking” presenta peligros específicos que afectan directamente a recursos vitales como las fuentes de agua, la estabilidad climática y la salud de las personas. Entre los riesgos, enlista:

  • Limita el uso del agua potable en zonas adyacentes porque requieren entre 9 mil y 29 mil metros cúbicos de agua para llevar a cabo el proceso.
  • Contamina mantos freáticos y aguas superficiales, ya que el líquido de fractura contiene entre 1 a 2% de aditivos químicos altamente tóxicos y cancerígenos, incluyendo benceno, tolueno, xileno, metanol, y 2-butoxietanol.
  • Contamina los suelos porque entre el 9 y el 80% del fluido inyectado regresa a la superficie. 
  • Genera emisiones de metano (CH4)
  • Genera sismos, según una investigación de la Universidad Cornell.
  • Daña los ecosistemas y produce pérdida de biodiversidad. 
  • Fragmenta el hábitat y produce erosión del suelo

Fuente: Greenpeace

WWF precisó que, en un único pozo se pueden consumir entre 9 mil y 29 mil metros cúbicos (m3) de agua, es decir, entre 2,4 y 7,7 piscinas olímpicas.

“En un campo regular en el que, por ejemplo, perforen seis pozos para extraer todo el gas del yacimiento, se utilizarían entre 54 mil y 174 mil m3 de agua“, de acuerdo con la organización.

México le abre las puertas a esta práctica

La presidenta Claudia Sheinbaum dijo este miércoles que su Gobierno analizará si existen tecnologías para explotar gas no convencional en México sin los daños ambientales que dejaron las primeras fracturas hidráulicas aplicadas en Estados Unidos.

Al ser cuestionada, en su conferencia de prensa matutina de este miércoles, sobre si se descartaba el fracking en territorio mexicano, Sheinbaum respondió que el tema es el de los no convencionales y sostuvo que existen distintas tecnologías.

La mandataria explicó que su propuesta es que un grupo de científicos y expertos en agua y geología determine si hay métodos que puedan utilizarse sin provocar los daños ambientales asociados a las primeras fracturas hidráulicas realizadas en Estados Unidos.

“Lo primero es la garantía de la soberanía sobre los recursos naturales y, en todo caso, si hay alguna participación privada en contratos, tendría que determinarlo la propia Secretaría de Energía y de Pemex, pero, primero y antes que nada, hay que determinar las tecnologías”, añadió la presidenta.

Este jueves, la mandataria federal explicó que el uso de nuevas tecnologías y la posibilidad de menor impacto ambiental está abriendo la posibilidad de que su gobierno recurra al fracking para extraer gas, pero explicó que no es la técnica tradicional.

“Las nuevas tecnologías, las nuevas técnicas. Yo dije ‘el fracking tradicional, así como inició y como ese no’ porque ese sí tiene impactos ambientales, pero hay nuevas técnicas, nuevas tecnologías que nos abren la posibilidad de que el agua sea reciclada, de que no se usen estos químicos tan potentes que son difíciles de reciclar. Hay nuevas tecnologías, hay que estar abiertos a estas nuevas tecnologías para fortalecer la soberanía”, expuso.

Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.