Ciclovía de Tlalpan: cruces peligrosos, carril sin confinamiento y Estadio sin estacionamiento

| 02:17 | Agustín Velasco | Uno TV

La ciclovía de Tlalpan en la Ciudad de México permite recorrer del Centro al Estadio Banorte en un trayecto de aproximadamente 17 kilómetros, que a una velocidad promedio de 10 km/h se completa en unos 40 minutos. Sin embargo, el recorrido presenta diversos puntos de riesgo para los ciclistas.

Durante el trayecto, usuarios advierten complicaciones en cruces, invasión del carril y falta de infraestructura adecuada. Los principales problemas se concentran en intersecciones con avenidas principales y zonas donde convive con transporte público.

Ciclovía de Tlalpan: cruces peligrosos y falta de control

FOTO: Agustín Velasco

Quienes usan la ciclovía de Tlalpan señalan que los cruces son los puntos más peligrosos, especialmente en vialidades como Viaducto Río de la Piedad, Eje 8 y Río Churubusco, donde los ciclistas deben pedir el paso a los automovilistas. Incluso con señalización en color verde, no hay garantía de seguridad y se requiere máxima precaución.

Ciclistas indican que en estos puntos los autos no siempre respetan el paso. También mencionan la necesidad de instalar semáforos para mejorar la seguridad vial, ya que actualmente dependen de la voluntad de los conductores para cruzar.

Transporte invade carril y falta confinamiento

FOTO: Agustín Velasco

Otro de los problemas detectados es la falta de confinamiento en varios tramos. Esto permite que unidades de transporte público invadan la ciclovía, reduciendo el espacio disponible y dificultando la circulación.

Usuarios del transporte señalan que esta situación afecta tanto a ciclistas como a operadores, ya que limita la maniobrabilidad en la vía.

Además, la ausencia de agentes de tránsito provoca que automovilistas particulares se estacionen sobre el carril destinado a bicicletas, generando bloqueos constantes.

Sin estacionamiento para bicicletas en el estadio

Al llegar al estadio, los ciclistas enfrentan otro problema: no hay un espacio definido para estacionar bicicletas. Incluso trabajadores en la zona reconocen que no existe un área habilitada, por lo que los usuarios suelen asegurar sus bicicletas en postes con cadenas.

Automovilistas también señalan que la falta de estacionamiento en la zona complica la movilidad en general, lo que incrementa la invasión de espacios como la ciclovía.

El recorrido evidencia que, aunque la ruta conecta puntos clave, aún enfrenta retos en seguridad, infraestructura y organización vial.