La Tremenda Korte retoma parte de su esencia noventera y explora el ska, rocksteady y early reggae con “Resistencia Sonora”

Después de varios años sin lanzar un nuevo material discográfico, La Tremenda Korte prepara la presentación oficial de Resistencia Sonora, un álbum con el que la banda de ska originaria de la Ciudad de México vuelve la mirada hacia la sonoridad que construyó en los años 90.
El disco llegará al escenario el 30 de octubre en el Foro Puebla de la Ciudad de México, después de que la agrupación ha ido adelantando parte de su contenido mediante distintos sencillos publicados en plataformas digitales.
En entrevista con UnoTV, Manuel Corona, vocalista de la banda, explica la esencia del disco: “Resistencia Sonora no nació de la intención de repetir una fórmula, sino precisamente de la necesidad de volver a preguntarse qué queremos decir y cómo queremos sonar”.
Manuel recuerda que parte de la conversación, durante el proceso creativo del disco, giró en torno a regresar a su esencia de los 90, pero aderezándolo con todo el conocimiento adquirido durante más de 30 años de trayectoria.
Volver a los 90, pero no quedarse ahí
La Tremenda Korte comenzó a construir Resistencia Sonora lanzando canciones poco a poco. Primero llegaron “Extinción”, “El Rey de la Calumnia”, “Con el Puño Arriba” y “Rosarios de Mentiras”; ahora la banda se prepara para presentar la otra parte del álbum.
Mientras las canciones tomaban forma, recuerda Manuel, también apareció una inquietud: ¿cómo regresar a la esencia de La Tremenda Korte sin convertirse en una banda que simplemente vive de sus recuerdos?
El vocalista revela que encontró una respuesta en sus propios orígenes:
“Había que regresar a lo que habíamos hecho en un inicio, o replantearnos cómo estábamos asumiendo el ska, cómo lo estábamos interpretando”.
Así, comenzó la búsqueda por un sonido más cercano al que la banda tenía en los años 90, aunque con algo más fuerte: el camino recorrido.

“Ahora que tenemos un poco más de conocimiento, más de camino recorrido, creo que podemos ya desgajar de otra manera ciertas canciones”, explica Manu.
“La banda decidió, además, grabar el disco ‘lo más análogo que pudimos’, realizando tomas y tomas y evitando cuantizar las interpretaciones para conservar una sensación más orgánica. La intención era alejarse de un sonido excesivamente procesado y recuperar parte de aquella textura que marcó al ska de los 90”, abunda.
En esa búsqueda también participaron productores como Sacha Triujeque, mientras que una conversación con Pepe Lobo, productor ligado a la escena del ska de aquella época, terminó reforzando la idea de mirar hacia atrás para encontrar algo nuevo.
Ska, rocksteady y early reggae: jugar otra vez con la música
Quizá una de las cosas más interesantes de Resistencia Sonora es que La Tremenda Korte no quiso encerrarse en una sola etiqueta.
Manuel habla de canciones instrumentales con elementos de ska jazz, pero también de una exploración que los llevó hacia el rocksteady y el early reggae.
Lo anterior, significó quitar algunas cosas que también han formado parte del sonido de la agrupación.
“No hay quebradita, no hay cumbia, no hay fusión, no hay tanto rock, no hay tanta distorsión, no hay tanto punk como en otros discos”, explica.
En lugar de sumar elementos, esta vez decidieron quitar algunos para descubrir qué podían hacer con el ska desde otro lugar. El experimento, a decir del vocalista, también fue divertido.

En el proceso, la banda montó 17 canciones de ska de distintas influencias, un ejercicio que les permitió tocar, escuchar y probar diferentes caminos. Entre las referencias que Manuel menciona están Tokyo Ska Paradise Orchestra, Madness, Jimmy Cliff, Alton Ellis y Laurel Aitken.
De ahí surgieron, entre otras, “El Astronauta Interestelar”, un tema instrumental, y “La Mexican Spy Company”, una pieza de rocksteady con una instrumentación más suave.
Para Manuel, volver a experimentar de esa manera también tiene algo profundamente personal: “Somos consumidores de esta música, y poderla interpretar también nos gusta, nos divierte y nos construye”, dice.
También hay ska para bailar sin hacer slam
Quien haya visto a La Tremenda Korte en un festival probablemente conoce la parte más explosiva de la banda: los temas que levantan al público, provocan el slam y convierten el escenario en una fiesta.
Sin embargo, en este momento de su vida, Manuel quiere que Resistencia Sonora permita descubrir algo más: canciones que no necesariamente tienen que vivirse brincando entre el público.
Manuel recuerda temas como “El Padrino” y “Titanic Away”, las cuales permiten otra forma de acercarse a la música de la agrupación.
“En La Tremenda también hay cosas suaves, que también se pueden bailar y disfrutar”, explica.
Pese a lo anterior, hay canciones que forman parte de la historia de la banda, de las cuales nunca se van a desprender y a las cuales Manuel dice querer profundamente porque representan parte de su patrimonio como compositor, como “Tanto amor me marea”.
La premisa actual para el vocalista es que una banda también se permita llegar con canciones nuevas frente a un público que quizá ya conoce los clásicos de memoria y que quiere armar un slam, pero también bailar a los compases de música más tranquila.
Las canciones nacen de lo que está pasando alrededor
La evolución musical en el nuevo disco de La Tremenda Korte viene acompañada de otra búsqueda: qué decir y cómo decirlo.
Manuel cuenta que el proceso para crear el álbum estuvo ligado a la necesidad de escribir sobre temas de actualidad y experiencias cotidianas.
La banda habla de la carestía, el aumento de las rentas, la gentrificación y las dificultades que enfrentan músicos y creadores para mantener sus proyectos. Pero hay algo que Manuel considera fundamental: que el mensaje nunca termine desconectado de la canción.
“El lenguaje musical y el lenguaje de las letras, lo que decimos, tienen que ir unidos de una manera que conecten con el público”.
Esa conexión es quizá más importante que intentar darle al escucha una respuesta, considera Manuel, e insiste en que las canciones de La Tremenda Korte parten de cosas que están pasando en la calle, en las colonias, en los espacios culturales y en la vida diaria. Y, desde ahí, buscan provocar algo:
A veces será bailar.
A veces cantar.
A veces pensar.
Y a veces simplemente encontrar una canción que diga eso que uno no sabía cómo expresar.
“No voy a renunciar”
Tras 32 años de trayectoria, la idea principal de la banda en este momento es la de no abandonar sus sueños, pese al desgaste que significa vivir en medio de estudios, conciertos y giras.
Manuel habla de la sensación que a veces, conforme pasa el tiempo, aparece, de dejar de hacer determinadas cosas, o los dichos y críticas externas que giran en torno a “que uno ya no está para esos trotes o que debería conformarse”.
“Yo no voy a renunciar, no quiero estar en cuatro paredes, encerrado, quiero salir, quiero vivir, quiero disfrutar mi vida y seguir en la música”.
El vocalista reconoce que mantener una banda durante tantos años tampoco es sencillo: Hay que trabajar más, ensayar más, soportar críticas y enfrentar las dificultades económicas propias de un proyecto musical; sin embargo, hay algo que lo mantiene frente al proyecto: todavía disfruta hacer canciones.
“A mí, en lo personal, no me ha aburrido tocar”, dice.
¿Hacia dónde va La Tremenda Korte?
Cuando Manuel piensa en lo que le falta hacer a La Tremenda Korte, no responde con una lista de metas cumplidas. Habla de tocar en otros lugares del mundo, conseguir nuevas canciones exitosas y seguir componiendo.
Recuerda que “Mezcal”, de su disco anterior, tuvo buena respuesta; sin embargo, existe el deseo de superar etapas anteriores y crear nuevas canciones que tengan una conexión especial con la gente. Incluso imagina escenarios mayores donde mostrar su música, como el Palacio de los Deportes.
Manuel recuerda a artistas como Fito Páez y Alex Lora y explica por qué le gustaría llegar a ese punto en el que hacer música sea, sencillamente, una manera de vivir:
“Hacen rock, hacen música y se la pasan en eso”, dice.
Eso es lo que Manuel quiere para La Tremenda Korte.
Seguir haciendo canciones.
Seguir tocando.
Seguir descubriendo sonidos.
Y seguir encontrándose con la gente que ha acompañado a la banda durante décadas, pero también con quienes apenas están descubriendo el ska.
“Resistencia Sonora” llegará al Foro Puebla
Después de celebrar sus 32 años de carrera musical, La Tremenda Korte se prepara para llevar Resistencia Sonora al escenario.
El 30 de octubre de 2026, la banda presentará oficialmente el disco en el Foro Puebla, en la Ciudad de México. Antes de esa fecha, el grupo tiene previsto lanzar al menos otros dos sencillos promocionales.
El concierto será la oportunidad ideal para escuchar canciones nuevas, pero también para recorrer todo lo que ha pasado desde aquellos años 90, en los que La Tremenda Korte comenzó a construir su propio lenguaje dentro del ska.
“No hay que renunciar”, enfatiza Manuel al finalizar la entrevista.
Para una banda que lleva tantos años convirtiendo sus canciones en parte del soundtrack de distintas generaciones, esa es la mejor manera de seguir adelante: no renunciando a las nuevas aventuras que la música siempre ofrece.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.



