5 señales para identificar que tu hijo sufre bullying o es el acosador

Hasta uno de cada cinco niños experimenta acoso en la escuela, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés). En el marco del Día Internacional contra el Acoso Escolar, los expertos dicen cómo identificar que un niño es víctima de bullying o, por el contrario, al acosador o bully.
La organización señala que el acoso escolar puede afectar la salud mental, física y el rendimiento escolar de un niño, además de que puede tener consecuencias significativas a largo plazo como aumentar la posibilidad de padecer depresión, ansiedad, trastorno de pánico y suicidio en la edad adulta.
¿Cómo identificar si tu hijo o hija es víctima de bullying?
El UNICEF considera crucial que padres y maestros intervengan cuando un niño es acosado; sin embargo, es común que los niños no hablen inmediatamente del bullying con sus padres u otros adultos.
Debido a que no siempre es fácil saber cuándo está sucediendo, el fondo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ofrece cinco señales a las que debe prestar atención.
1. Cambios de comportamiento
Aunque el comportamiento de un niño o adolescente puede cambiar por muchas razones, los cambios que no tienen otra explicación pueden ser signo de un nuevo tipo de estrés en su vida, como sufrir acoso escolar o bullying.
“Algunos niños pueden estar más callados o parecer retraídos. Pueden parecer haber perdido la confianza que solían tener. Pueden parecer más nerviosos o ansiosos, o especialmente enojados. También pueden volverse inusualmente reservados”.
UNICEF
El comportamiento agresivo (verbal o físico) hacia los demás también puede ser una señal de acoso. Los niños que han experimentado abuso físico o emocional tienen más probabilidades de exhibir ellos mismos ese tipo de conductas.
2. Problemas al comer o dormir
Los cambios en los hábitos de alimentación o de sueño pueden ser señal de que algo más está ocurriendo, de acuerdo con el artículo publicado por el UNICEF en 2024.
Esto podría incluir, por ejemplo, comer de repente mucho más o mucho menos de lo habitual, no poder dormir o tener pesadillas.
3. Síntomas Y SIGNOS físicos
El estrés puede manifestarse a través de síntomas físicos. Podría ser una reacción al acoso escolar si un niño o adolescente se queja de problemas como
- Dolores de estómago
- Dolores de cabeza
- Náuseas
Fuente: UNICEF
Por otro lado, si un niño está sufriendo acoso físico, es posible que presente lesiones, como hematomas. Su ropa puede estar rota o sus pertenencias pueden “perderse” o dañarse, según el UNICEF.
4. Evitar amigos, la escuela o las redes sociales
Si un niño o adolescente parece temeroso o ansioso por ir a la escuela, falta a clase o dice que se siente mal por la mañana por razones que no pueden explicarse físicamente, podría ser que esté sufriendo acoso en la escuela.
- También es posible que su rendimiento escolar sea peor que antes, de acuerdo con información de UNICEF.
El acoso también puede tener lugar fuera de la escuela; si un niño ya no ve a sus amigos o compañeros después de clases o los fines de semana, podría ser un indicio de que ha sido “excluido” de sus grupos sociales y está siendo acosado.
Del mismo modo, si antes utilizaba las redes sociales y ahora las evita, conviene plantearse si ha sufrido acoso en línea.
5. No querer hablar de los amigos, la escuela o las redes sociales
Si un niño hablaba antes de sus amistades y ahora no lo hace, esto puede ser un signo de tensiones en las amistades, incluido un posible acoso escolar o en línea.
“Cuando un padre o profesor pregunta por lo que hacía en las redes sociales, un niño que sufre acoso puede enfadarse o evitar dar explicaciones”, según UNICEF.
¿Qué puedes hacer si crees que tu hijo sufre bullying?
La fundación considera importante tener en cuenta que cualquiera de los puntos señalados por el UNICEF pueden ocurrir por muchas razones.
Por sí solos, no significan necesariamente que un niño esté sufriendo acoso o bullying; sin embargo, si reconoce estas señales de advertencia, puede tomar las siguientes medidas:
- Conecta con tu hijo: Dedica tiempo a escucharlo. Hazle saber que estás disponible y que puede compartir sus desafíos contigo. Pregúntale suavemente sobre el acoso y recuérdale que, si lo está sufriendo, no es su culpa.
- Documenta y actúa: Si confía en ti, agradécele que lo comparta e intenta establecer qué ha ocurrido. Puede ayudar escribir cada caso de acoso (para tener un registro que compartir con la escuela).
- Evita la respuesta agresiva: No lo animes a responder con violencia, ya que esto suele empeorar las cosas; en su lugar, consideren alejarse y hablar con una autoridad.
- Contacta a la escuela: Si el acoso es escolar o ciberacoso entre alumnos, trabaja con la institución. La mayoría de las escuelas se toman el acoso en serio, pero es necesario denunciarlo.
- Refuerza su confianza: Apóyalo fomentando actividades que disfrute para que desarrolle nuevas amistades. Reconoce sus fortalezas y trátalo con amabilidad, recordándole que merece ser tratado con respeto y compasión.
Fuente: UNICEF
¿Y qué hacer si tu hijo definitivamente sufre acoso escolar?
La Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) recomendó que, en caso de determinar que un menor es víctima de acoso escolar o bullying, se fortalezca la comunicación y escucha activa con tu hijo.
“Esto ayudará que tu hijo exprese las situaciones que están ocurriendo con él”, aconsejó la institución académica jalisciense en 2024, además de dar los siguientes tips para padres de familia:
- Evita interrogatorios con tu hijo que solo se basen en una respuesta de sí o no
- Entabla una conversación con preguntas como:
- ¿Qué es lo que más te gusta de ir a la escuela?
- ¿Qué te gustaría que cambiara de la escuela?
- ¿Qué parte del día es la que menos te gusta?
- ¿Qué necesitas para ir más contento o divertirte en la escuela?
- ¿Cómo se llaman tus amigos y qué juegan en el recreo?
- Del 1 al 10, ¿qué tal estuvo tu día?
- Cuéntame, ¿qué te hubiera gustado que cambiara para subir ese número a 10?
Fuente: UAG
De esta forma, se evita que los padres minimicen las emociones o situaciones que les comenten sus hijos, ya que para ellos es una situación muy grande y complicada y requiere de apoyo y orientación.
También es importante reiterar con los niños que los adultos están para protegerlos en situaciones que les hagan sentir incómodos, ofendidos, agredidos o amenazados. En lugar de regañar, se debe agradecer por la confianza del niño o niña.
¿Cómo identificar si tu hijo es quien comete bullying o acoso escolar?
La organización Look through their eyes señala que ser un intimidador o acosador puede ser tan perjudicial para el desarrollo del niño como ser intimidado.
Para evitar que esto sucede, ofrece algunas señales de alarma que pueden indicar que su hijo está intimidando a otros niños:
- Su hijo comienza a comportarse agresivamente, como meterse en peleas físicas y/o verbales.
- Su hijo está obsesionado o se preocupa por su popularidad o su nivel de aceptación social.
- Su hijo tiene amigos que intimidan a otros.
- Su hijo muestra poca compasión por los otros niños que están sufriendo intimidación.
- Su hijo comienza a ser enviado a la oficina del director o a recibir detenciones escolares con frecuencia.
- Inexplicablemente, su hijo tiene dinero extra o nuevas pertenencias.
- Su hijo culpa a otros por los problemas de ellos mismos y no acepta la responsabilidad por las acciones de él.
- Su hijo está pasando mucho tiempo en el Internet (los matones cibernéticos pasan más tiempo en línea que otros niños).
- Su hijo está a menudo poniendo a prueba los límites y rompiendo las reglas.
Fuente: Look through their eyes
¿Qué debes hacer si tu hijo es el bully o acosador?
- Mantén la calma. Probablemente tendrás que hablar con el personal escolar y los padres del niño; nadie quiere hablar con un adulto enojado.
- Asegúrate de que el comportamiento de tu hijo no se deba a una discapacidad; a veces, los niños con dificultades sociales o problemas de conducta acosan a otros. Aun así, es necesario abordarlo, quizás en conjunto con su Programa de Educación Individualizado (PEI).
- Escucha lo que otros tienen que decir sobre el comportamiento de tu hijo. Luego, escucha su versión de los hechos. Intenta comprender qué hay detrás de su comportamiento. ¿Está siendo acosado? ¿Sus amigos lo acosan? Inicia la conversación.
- Explícale a tu hijo el daño que causa su comportamiento. El acoso causa daño físico, psicológico y emocional a otros niños.
- Enséñale empatía. Haz que tu hijo piense en cómo se siente ser acosado. Hablen sobre cómo puede disculparse con el niño al que ha lastimado.
- Ayuda a tu hijo a adoptar estrategias alternativas en lugar de acosar. Recuerda, los acosadores no nacen; los niños pueden cambiar. No necesariamente “quien acosa una vez, acosa siempre”. Practiquen mediante juegos de rol cómo manejarán futuros conflictos con sus compañeros. Cambien de personaje y dejen que su hijo interprete el papel del niño acosado; esto le ayudará a comprender por qué debe cambiar su comportamiento.
- Deja claras sus expectativas. Hágale saber a su hijo que habrá consecuencias si el acoso continúa y que usted no lo tolerará.
- Da el ejemplo en casa. No chismee ni cuente historias groseras sobre otros en su hogar. Demuestre un comportamiento no violento.
- Elogia a tu hijo cuando muestre compasión por los demás.
Fuente: Look through their eyes
Finalmente, la organización señala que si el acoso no cesa, los padres de familia deben buscar ayuda psicológica para el hijo.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.



