Quinto aniversario del asalto al Capitolio evidencia fractura política en EE. UU.

Estados Unidos conmemora este martes el quinto aniversario del asalto al Capitolio, un episodio que sacudió los cimientos de la democracia estadounidense y que, cinco años después, continúa reflejando una profunda división política y social en el país.
La fecha estuvo marcada por actos separados de demócratas y republicanos, movilizaciones de seguidores del expresidente Donald Trump y la ausencia de una conmemoración oficial conjunta, lo que evidenció la falta de consenso sobre la interpretación de los hechos ocurridos el 6 de enero de 2021.
El asalto al Capitolio y la vigilia demócrata
Ese día, instados por Donald Trump, miles de sus seguidores se congregaron en Washington para protestar contra la certificación del resultado de las elecciones presidenciales de 2020, ganadas por el demócrata Joe Biden.
Tras un discurso frente a la Casa Blanca, la multitud marchó hacia el Capitolio, donde rompieron ventanas y puertas, saquearon oficinas y obligaron a los legisladores a huir, lo que interrumpió durante varias horas la sesión del Congreso encargada de confirmar el resultado electoral.
En el marco del aniversario, demócratas de la Cámara de Representantes realizaron una audiencia no oficial en el Capitolio, con la participación de policías, exlegisladores y civiles que vivieron el asalto en primera persona.
Posteriormente, se llevó a cabo una vigilia con velas, a la que asistieron familiares de cinco agentes de policía cuyas muertes ese día o en jornadas posteriores han sido vinculadas directa o indirectamente a la violencia del 6 de enero.
El líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, afirmó en la red social X: “Hace cinco años, una turba violenta atacó brutalmente el Capitolio de Estados Unidos. Su misión era anular unas elecciones libres y justas. Nunca permitiremos que los extremistas encubran su traición”.
Críticas a los indultos de Trump
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, criticó los indultos otorgados por Trump a los implicados en el asalto.
“Mientras Donald Trump indulta a los insurrectos y deja que quienes atacan a nuestros agentes de policía queden en libertad, nosotros estamos aquí junto a nuestros equipos de emergencia”, señaló.
Schumer añadió que los demócratas se asegurarán de que “sus sacrificios nunca sean olvidados”, ni las vidas perdidas durante el ataque.
Muchos de los participantes en la investigación original del asalto señalaron que el objetivo actual no es buscar culpables, sino evitar que se olvide lo ocurrido, especialmente después del regreso de Trump a la presidencia y del perdón a casi todos los condenados.
Los demócratas publicaron un informe en el que documentan acusaciones de nuevos delitos cometidos por algunos de los indultados y advierten que estas decisiones presidenciales contribuyen a normalizar la violencia política.
Marcha de seguidores de Trump
Fuera del Capitolio, seguidores de Trump, encabezados por figuras del grupo de extrema derecha Proud Boys, realizaron una marcha que replicó el recorrido de la turba hace cinco años.
Unos 200 manifestantes, muchos con las características gorras rojas con el lema Make America Great Again, portaron pancartas exigiendo “justicia para los del 6 de enero”.
Tami Jackson, quien viajó desde Texas, aseguró que se manifestaba “en recuerdo de las personas que perdieron la vida ese día”, mientras que su esposo Brian calificó a algunos de los alborotadores como “mártires”.
Uno de los promotores de la marcha fue Enrique Tarrio, exlíder de los Proud Boys, quien había sido condenado a 22 años de prisión por conspiración sediciosa y fue posteriormente indultado por Trump.
Tarrio aseguró sentirse “aún más orgulloso” de pertenecer al grupo tras el perdón presidencial y afirmó que la movilización buscaba homenajear a los muertos durante el asalto, además de protestar por la violencia policial y denunciar que fueron procesados por motivos políticos.
Narrativas enfrentadas
El aniversario transcurrió sin un acto oficial de Estado. Los partidos no lograron acordar una historia compartida de los hechos, pese a que el asalto fue transmitido en vivo a todo el mundo. Además, la placa oficial en honor a los policías que defendieron el Capitolio aún no ha sido colocada.
Mientras los demócratas sostienen que Trump incitó directamente a la turba, los republicanos rechazan esa versión y señalan fallas de seguridad y la actuación del Departamento de Justicia.
El legislador republicano Barry Loudermilk calificó la audiencia demócrata como un ejercicio partidista y aseguró que el 6 de enero ha sido utilizado para construir una narrativa política contra Trump.
Trump y la interpretación de los hechos
Trump insistió en que solo llamó a sus seguidores a manifestarse de forma “pacífica y patriótica”, responsabilizó a los alborotadores y acusó a los medios de comunicación de distorsionar su mensaje.
En contraste, los demócratas reunieron nuevamente a integrantes del comité que investigó el ataque, para advertir sobre lo que consideraron un intento de reescribir la historia.
La expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, instó al país a alejarse de una “cultura de mentiras y violencia” que, dijo, envía un mensaje equivocado sobre la democracia.
Consecuencias del 6 de enero
Al menos cinco personas murieron durante el asalto y sus consecuencias, incluidos agentes de policía, y varios miembros de las fuerzas del orden fallecieron posteriormente, algunos por suicidio.
Trump fue sometido a un juicio político por incitación a la insurrección, aunque fue absuelto por el Senado. Posteriormente, el Departamento de Justicia presentó cargos en su contra por conspiración para defraudar a los votantes, pero el caso fue abandonado tras su reelección en 2024, de acuerdo con la política que impide procesar a un presidente en funciones.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.



