Malí: ¿por qué renunció su presidente y qué ocurre en este país?

La crisis en Mali se abordará también este miércoles en una reunión de emergencia a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU, Foto: AFP

Mali es considerado uno de los países más pobres de África, su presidente Ibrahim Boubacar Keita (IBK) anunció su renuncia al cargo el día de ayer, horas después de ser arrestado por militares amotinados.  

¿Por qué renunció su presidente?

Ibrahim Boubacar Keita anunció a través de la televisión su dimisión, el ahora ex mandatario indicó a su vez que disolvería su gobierno y el Parlamento, luego de haber sido arrestado por militares.

“No quiero que se derrame sangre para mantenerme en el poder”, expresó. 

IBK dio a entender que su renuncia se hacía forzado por los militares participantes en el golpe de estado: “¿Tengo acaso otra opción?”, se preguntó, tras recordar que “ciertos elementos de las fuerzas armadas han concluido que esto debía terminar mediante su intervención”. 

Por su parte, los militares golpistas aseguraron que pondrán en marcha una “transición política civil” antes de realizar elecciones en un “plazo razonable”. 

“Nosotros, fuerzas patrióticas agrupadas en el seno del Comité Nacional para la Salvación del Pueblo (CNSP), hemos decidido asumir nuestras responsabilidades ante el pueblo y ante la historia”

Declaró en la televisión pública de Mali, el portavoz de los militares, el coronel mayor Ismael Wagué, jefe del Estado Mayor adjunto del Ejército del Aire. 

Conflictos con Ibrahim Boubacar Keita en Malí

El presidente Ibrahim Boubacar Keita anunció a través de la televisión su dimisión. Foto: AFP

Ibrahim Boubacar Keita fue elegido como presidente en 2013 y reelegido en 2018, frente al opositor y antiguo ministro de Finanzas, Soumaila Cissé, que fue secuestrado a finales de marzo antes de las elecciones legislativas por supuestos yihadistas. 

Desde junio, una coalición heterogénea de opositores políticos, responsables religiosos y miembros de la sociedad civil multiplicaron las protestas contra Keita, acusado de mala gestión.

Finalmente, un grupo de militares lo detuvieron el martes obligándole a dimitir y a disolver el gobierno y el Parlamento. 

¿Por qué se dio este golpe de estado en Mali?

Un grupo de militares obligó al presidente de Mali a dimitir y a disolver el gobierno. Foto: AFP

Militares dieron un golpe de Estado y tomaron el poder, forzando la renuncia del presidente Ibrahim Boubacar Keita y de su Gobierno.

Tras estas acciones han creado un “Comité Nacional para la Salvación del Pueblo”, pero éste se enfrenta al aislamiento internacional.

Cinco uniformados comparecieron ante la televisión pública de Mali un comunicado en el que confirmaron el derrocamiento del régimen de IBK y prometieron una transición hacia unas elecciones “en un plazo razonable” que no precisaron.

Mali es escenario de una creciente violencia yihadista, a manos de las filiales de Al Qaeda y Estado Islámico, la cual ha potenció también una incipiente violencia de tipo comunitario que enfrenta esencialmente a peul, a los que se identifica con los terroristas, con otros grupos étnicos.  

A esto se suma una grave situación económica, la percibida corrupción de la clase política y ahora también el impacto de la pandemia de coronavirus. 

Rechazo de la comunidad internacional 

La crisis humanitaria de Mali afecta actualmente a 7 millones de personas. Foto: AFP

Antes del anuncio de la detención del presidente y su primer ministro, los países de África occidental, Francia y Estados Unidos habían expresado su preocupación y denunciado cualquier tentativa de derrocar al gobierno. 

La crisis en Mali se abordará este miércoles en una reunión de emergencia a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU, solicitada por Francia y Níger. 

“El secretario general condena firmemente esas acciones y llama al restablecimiento inmediato del orden constitucional y del Estado de derecho en Malí”.

ONU

“La Unión Europea (UE) condena el intento de golpe de Estado en curso en Malí y rechaza un cambio inconstitucional”, indicó por su parte el jefe diplomático de la UE, Josep Borrell en un comunicado. 

¿Dónde se encuentra Mali? 

Mali se encuentra ubicado en la región del Sahel, una zona eco climática y biogeográfica de transición entre el desierto del Sáhara y la Sabana, África. 

Mali está cubierto en su mayoría por desierto y tiene una frontera con siete países, está atravesado por el río Níger. Su población de 20 millones de habitantes está integrada por una veintena de etnias. 

Un país marcado por los conflictos  

Mali es una antigua colonia francesa, independiente desde 1960. Fue dirigida por Modibo Keita hasta 1968, año del golpe de Estado militar de Moussa Traoré, depuesto en 1991. 

En 1992, Alpha Oumar Konaré fue el primer presidente democráticamente elegido. 

Crisis humanitaria  

En 2012, el norte de Mali cayó en manos de los grupos yihadistas vinculados a Al Qaida que han perpetrado numerosas matanzas. Foto: AFP

La crisis humanitaria de Mali afecta actualmente a 7 millones de personas.  

En 2012 hubo una revolución separatista tuareg y junto con grupos islamistas armados, conquistaron la región norte del país. En 2013, Francia, apoyada por la Unión Europea, intervino en el país y consiguió que las partes firmaran un acuerdo de paz que no consiguió devolver la estabilidad.  

El 50% de los afectados en el país son mujeres y más de 87 mil personas han tenido que desplazarse en lo que va de año.  

Rebeliones en Mali

Desde la independencia, Mali ha vivido varias rebeliones de los tuareg, un pueblo nómada del Sáhara de origen bereber que está en contra del dominio de las poblaciones sedentarias negras del sur. 

La rebelión de 1990-1994 dejó más de mil muertos. En 2006, varios centenares de ex rebeldes volvieron a empuñar las armas. Hasta 2009 hubo numerosos ataques, ofensivas y toma de rehenes, entreverados con acuerdos de paz. 

En 2012, el norte de Mali cayó en manos de los grupos yihadistas vinculados a Al Qaida que han perpetrado numerosas matanzas. 

Intervención militar extranjera  

Con la operación “Serval”, impulsada por Francia en 2013, los yihadistas fueron parcialmente expulsados. Después fue reemplazada en 2014 por la operación antiyihadista en el Sahel “Barkhane”

La Minusma, operativa desde 2013, es una de las misiones más importantes de la ONU. 

Desde 2017 se ha sumado la fuerza antiyihadista del G5 Sahel (Mauritania, Mali, Níger, Burkina Faso y Chad). 

Estos últimos meses, el ejército francés y el de los países del G5 Sahel multiplicaron las ofensivas, en particular en la zona denominada de las “tres fronteras”, entre Mali, Níger y Burkina Faso. 

París ha reivindicado la “neutralización” (asesinato) de varias decenas de yihaditas, entre ellos, la del emir de Al Qaida en el Maghreb Islámico (Aqmi), el argelino Abdelmalek Droukdal, figura del yihadismo en la región desde hace 20 años, en junio. 

Pese a las intervenciones extranjeras, la violencia yihadista se ha extendido al centro de Mali y a los países vecinos, Burkina Faso y Níger. 

La aparición de un grupo yihadista afiliado a Al Qaida, liderado por el predicador de la etnia Peul Amadou Koufa, que ha reclutado sobre todo en su comunidad, ha propiciado ataques y represalias entre los peuls, mayoritariamente ganaderos, y las etnias bambara y dogon, que viven principalmente la agricultura. 

Situación económica

Con una economía poco diversificada, Mali, primer productor de algodón africano y productor de anacardos, es vulnerable a la fluctuación de los precios de las materias primas. El cambio climático representa un riesgo para su agricultura y la seguridad alimentaria, recuerda el Banco Mundial. 

El país es también el cuarto exportador mundial de oro. 

Pero según el Banco Mundial, la pobreza extrema afecta a más del 40% de la población del país, cuyos servicios públicos y la red de carreteras están muy deteriorados y donde la esperanza de vida es de 59 años. 

A finales de abril, el Fondo Monetario Internacional, que desembolsó 200,4 millones de dólares, precisó que el “impacto de la COVID-19 golpeó fuertemente a una economía ya en dificultades por la situación difícil desde el punto de vista social y de seguridad”. “Las perspectivas económicas se han deteriorado considerablemente y el crecimiento caerá por debajo del 1%, lo que no hará más que aumentar el desempleo y pobreza”, indicó el FMI. 

Esplendor cultural

La ciudad de Tombuctú, noroeste de Mali, fue un gran centro intelectual del islam. Es conocida por sus decenas de miles de manuscritos. 

Los mausoleos de santos musulmanes de Tombuctú, considerados por la población como protectores, fueron parcialmente destruidos por los yihadistas, antes de ser reconstruidos gracias a la Unesco, y forman parte del patrimonio mundial de la humanidad. 

Numerosas leyendas de la música africana proceden de Malí, como Salif Keita, Rokia Traoré, el dúo Amadou y Mariam o Ali Farka Touré, así como fotógrafos mundialmente famosos como Seydou Keita o Malick Sidibé. 

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