Crimen de un menor: ¿cuándo debe responder como adulto?
El asesinato de dos maestras a manos de un estudiante de 15 años en Lázaro Cárdenas, Michoacán, obliga a enfrentar una pregunta incómoda: ¿qué hacer cuando la violencia extrema proviene de un menor? Abrir el debate sobre juzgarlo como adulto toca el núcleo del sistema de justicia juvenil, construido bajo la premisa de que la adolescencia implica una menor capacidad de comprensión y control. Sin embargo, actos como este, con indicios de planeación y crueldad, desafían cualquier lectura indulgente.
Ignorarlos en nombre de la protección del menor resulta tan problemático como trasladarlo, sin matices, al sistema penal para adultos. Esta discusión requiere de criterios excepcionales y verificables, tales como:
- Grado de premeditación y conciencia del daño.
- Reiteración de conductas violentas.
- Entorno del agresor.
- Viabilidad real de rehabilitación.
Sin estos filtros, cualquier decisión —ya sea la indulgencia o el castigo extremo— corre el riesgo de ser injusta.
Si bien endurecer las penas ofrece una sensación inmediata de justicia, también puede derivar en respuestas punitivas que no resuelven el problema de fondo. La solución exige precisión mediante peritajes psicológicos independientes y una política efectiva de prevención. La justicia no puede ser ciega ante la edad, pero tampoco ante la gravedad del acto.
Los comentarios expresados en la sección de “Opinión”, son exclusivamente responsabilidad del autor, y no representan la línea editorial de UNOTV.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.



