Gasolina en México: la falsa estabilidad que depende del exterior

| 22:48 | Redacción Uno TV | José Cárdenas

La Presidenta de México prometió que las gasolinas no volverían a incendiar el ánimo social, justo cuando el país enfrenta combustibles instalados en la zona de los 23 pesos por litro para la Magna, más de 27 para la Premium y alrededor de 28.5 para el diésel.

Esa “estabilidad” se sostiene sobre una fragilidad estructural: cerca del 52% de la gasolina automotriz vendida en el país es importada; solo el 48% proviene de refinerías nacionales.

Un Mantra frente a la Realidad

El mantra de la “soberanía energética” se convierte en un eslogan hueco frente a una realidad donde el verdadero interruptor del abasto y los precios se encuentra en Oriente Próximo y no en Palacio Nacional. La Presidenta no controla el precio del petróleo; solo decide quién paga el choque:

  • Pemex, vía un mayor deterioro financiero.
  • El automovilista, con un “gasolinazo” de costo político inmediato.

La Paradoja del Subsidio

La paradoja es brutal: el Estado celebra la bonanza petrolera que le deja más ingresos por exportar crudo caro, mientras usa esos mismos recursos para subsidiar la gasolina que el país importa de Estados Unidos a un costo creciente.

En México, cada litro “barato” de gasolina es un pacto perverso: compramos paz social a cambio de hipotecar el mañana en un mercado que se decide muy lejos de nosotros

  • Los comentarios expresados en la sección de “Opinión”, son exclusivamente responsabilidad del autor, y no representan la línea editorial de UNOTV.

Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.