Replanteando la percepción de los funcionarios sobre los méritos administrativos en China

| 17:31 | Xinhua | Agencia Xinhua | Beijing
presidente xi jinping
Presidente Xi Jinping. Foto: Xinhua

Una bombilla no es algo que la mayoría de la gente asociaría con la gobernanza.

Sin embargo, hace casi cuatro décadas, mientras trabajaba como jefe del Partido en la prefectura de Ningde, una de las zonas más pobres de la provincia oriental china de Fujian, Xi Jinping dijo a los funcionarios locales que garantizar el acceso a las necesidades cotidianas para los habitantes de áreas remotas, incluso a artículos tan básicos como bombillas y jabón, era también una medida de buena gobernanza.

Este comentario puso de relieve una cuestión universal y profunda: el desempeño de un funcionario, ¿debe evaluarse con base en los beneficios económicos a corto plazo, en proyectos visibles, en reconocimientos formales o en mejoras tangibles en el bienestar de la población?

Xi respondió con lo que describió como “una correcta comprensión del significado de desempeñar bien las funciones”, un principio rector para los funcionarios según el cual se prioriza el bienestar de las personas y se valoran los resultados tangibles a largo plazo, si bien estos tal vez no sean inmediatamente visibles, pero se logran mediante una toma de decisiones sensata y acciones concretas.

Campaña para revisar los méritos administrativos

A finales de febrero, el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), con Xi en su núcleo, puso en marcha una campaña de estudio en todo el Partido, en la que insta a sus miembros a revisar su mentalidad sobre los méritos administrativos, con el fin de ofrecer resultados que “se sostengan en la práctica, ante los ojos del pueblo y a través del tiempo”.

La campaña tiene como objetivo corregir las visiones equivocadas en torno a la gobernanza que a menudo dan lugar a proyectos vanidosos, riesgos ocultos, cargas pesadas para las comunidades locales y descontento público.

Este es el esfuerzo más reciente de Xi, quien actualmente ejerce como secretario general del Comité Central del PCCh, presidente de China y presidente de la Comisión Militar Central, para fortalecer la autogobernanza del Partido, y da continuidad a la iniciativa del año pasado centrada en la mejora de la conducta.

“La eficacia, en constante mejora, de la autogobernanza del Partido, es la garantía suprema para el desarrollo económico y social”, afirmó el mandatario chino.

Este énfasis fue reiterado durante una gira de inspección en la que Xi subrayó la importancia del liderazgo y la construcción del Partido para desarrollar la Nueva Área de Xiong’an, una naciente ciudad moderna situada a unos 100 km al sur de Beijing, que se busca transformar en un centro de innovación y un modelo de desarrollo de alta calidad. Xi urgió a los funcionarios de Xiong’an a asumir plenamente sus responsabilidades, dedicarse de lleno a la implementación de políticas y ofrecer buenos resultados.

Importancia del enfoque pragmático en el desarrollo

Los teóricos del Partido han señalado que la más reciente campaña de estudio se enfoca en fortalecer el desarrollo político del Partido y de sus funcionarios. Dado que China ha entrado en el año inaugural del XV Plan Quinquenal (2026-2030), el cumplimiento de sus metas de desarrollo dependerá en gran medida de si estos actúan con una comprensión adecuada de los méritos administrativos, así como con un enfoque pragmático.

Eduardo Regalado, investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional de Cuba, sostuvo que fomentar una visión correcta acerca del desempeño entre los funcionarios ha surgido como un concepto clave en el marco de gobernanza del PCCh para la nueva era, y ayudará a China a transformar su modelo de desarrollo hacia una mayor calidad, eficiencia y equidad.

presidente Xi Jinping en escuela secundaria
Presidente Xi Jinping de visita en escuela secundaria. Foto: Xinhua

El pueblo primero

Un propósito fundamental de la campaña es erradicar la tendencia existente entre algunos funcionarios de sacrificar el bienestar público en su afán por embellecer sus historiales de desempeño.

En una reunión de alto nivel, Xi condenó el despilfarro de fondos que se emplearon para pintar cachadas en algunas zonas rurales, precisamente en un momento en que estas acababan de salir de la pobreza o aún luchaban por superarla.

Xi apuntó que gastar con suntuosidad para encalar las paredes en esos lugares, algo que ni alimenta ni viste a la gente, es “fútil y constituye un desperdicio de fondos públicos”.

Mientras que algunos funcionarios pecan de imprudencia, otros optan deliberadamente por la inacción. Hay quienes prefieren ir a lo seguro y eluden sus responsabilidades, bajo la creencia de que “cuantos más platos laves, más platos romperás”.

Ejemplo de buena gobernanza

En numerosas ocasiones, Xi ha arremetido contra estos “tipos simpáticos” y las “personas indecisas” que se abstienen de actuar, advirtiendo que aquellos carentes de dedicación no lograrán nada y pondrán en peligro iniciativas cruciales.

Por el contrario, un paradigma de buena gobernanza citado con frecuencia por el presidente chino es Jiao Yulu, un humilde jefe del Partido en el poco conocido distrito rural de Lankao, situado en la provincia de Henan, en el centro de China, a principios de la década de 1960.

Xi se sintió profundamente conmovido cuando leyó por primera vez la historia de Jiao, siendo aún estudiante de secundaria. Aseguró que su espíritu, caracterizado por un enfoque que prioriza a las personas y por una dedicación incansable y desinteresada, le había servido de guía a lo largo de su propio recorrido, desde funcionario de base hasta convertirse en el máximo líder de China.

“Zhengding preferiría renunciar a esa fama como modelo nacional de alta producción de grano antes que comprometer el bienestar de nuestro pueblo”, dijo.

Prosperidad común

Para Xi, la gobernanza debe guiarse por las necesidades del pueblo, más que por el espectáculo político. La verdadera búsqueda de un funcionario, afirmó, no debería ser un alto cargo, sino ponerse a la altura de las expectativas de la gente.

A partir de sus experiencias directas de adversidades rurales en su adolescencia, Xi lanzó una campaña nacional para erradicar la pobreza poco después de asumir el cargo más alto del Partido en noviembre de 2012, movilizando a todo el aparato del PCCh hacia dicho objetivo. Bajo su dirección y durante ocho años, China logró sacar a casi 100 millones de habitantes rurales de la pobreza absoluta.

Tomando la reducción de la pobreza no como un punto final, sino como un paso para corresponder a las expectativas de la población de una vida mejor, Xi pasó entonces a una visión más amplia: lograr la prosperidad común para todos y construir, para mediados de siglo, un gran país socialista moderno.

Selección de funcionarios

Pero definir los objetivos adecuados constituye solo una parte de la tarea. Por ello, Xi ha puesto un fuerte énfasis en mejorar el marco institucional que rige la conducta de los funcionarios. Ha subrayado que, además de fomentar la mentalidad correcta, resulta esencial fortalecer los sistemas que limiten y supervisen el ejercicio de las funciones públicas.

Al mismo tiempo, con el fin de estimular al funcionariado a asumir sus responsabilidades, Xi hizo establecer claros requisitos de selección y nombramiento.

Los funcionarios que han cometido errores con buenas intenciones reformistas o por falta de experiencia deben ser protegidos y diferenciados de aquellos que han abusado deliberadamente de la disciplina y la ley o han buscado ganancias ilegales, según el principio de las “tres distinciones”, propuesto por Xi.

“Se debe dar preferencia a quienes se atrevan a asumir responsabilidad, mostrar iniciativa, entregar resultados con destreza y demostrar desempeños sobresalientes”, afirmó Xi.

parque yuerong
Vista aérea con dron del parque Yuerong. Foto: Xinhua

Proceder desde la realidad

La última campaña para fomentar una buena cultura de gobernanza pone de relieve la necesidad de actuar desde la realidad y respetar las leyes objetivas.

En repetidas ocasiones, Xi ha subrayado la importancia de fundamentar las soluciones en las condiciones locales, lo cual también es una característica distintiva de su teoría de gobernanza.

Ya sea al abordar el desarrollo urbano o la política energética, Xi ha advertido contra ideas desvinculadas de la realidad. Bajo su liderazgo, China ha logrado avances sólidos en la transición ecológica y ha fijado ambiciosas metas para alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2060.

Sin embargo, estos compromisos no suponen cerrar totalmente los proyectos energéticos tradicionales, como es el caso del carbón, lo cual sería poco realista.

En 2024, durante una visita a la municipalidad de Chongqing, en el suroeste de China, Xi enfatizó que, aunque se debe impulsar el desarrollo ecológico, también resulta de importancia vital garantizar la estabilidad del suministro energético.

“Llenar primero el estómago y luego comer bien”, advirtió el mandatario contra prácticas demasiado idealistas.

Tareas de rectificación 2026

Xi también ha alertado sobre los puntos de vista erróneos sobre los méritos administrativos conducentes a “estadísticas infladas”, proyectos ficticios o PIB “impulsado por facturas”, un fenómeno en el que algunas autoridades locales utilizan reembolsos para atraer empresas fantasma y crear una falsa prosperidad.

Este tipo de prácticas están incluidas actualmente entre las principales tareas de rectificación en 2026.

Xue Jiping, presidente de una compañía fabricante de fibra óptica, señaló que combatir estas irregularidades ha contribuido a que las firmas respetuosas con la ley tengan una verdadera sensación de seguridad y mayor confianza al incrementar sus inversiones.

La lucha contra la falsificación refleja la insistencia de larga data de Xi en la integridad. En 2017, cuando la provincia nororiental china de Liaoning reportó un crecimiento negativo tras eliminar sus falsos datos económicos, Xi reconoció el valor de esa honestidad.

Enfoque realista

El 12 de marzo, el órgano legislativo nacional de China aprobó una meta de crecimiento del PIB de entre el 4.5 y el 5% para 2026, a la vez que se comprometía a “esforzarse por mejorar en la práctica”.

El mismo pragmatismo se refleja en el XV Plan Quinquenal, aprobado por los legisladores ese mismo día. Dicho plan señala que el crecimiento del PIB se va a mantener dentro de un rango razonable, con metas anuales que se alinean con las circunstancias. Otras metas establecidas en el plan también demuestran un enfoque realista.

“Estas disposiciones reflejan una clara orientación de valores: el desarrollo no se logra con palabras y acciones grandilocuentes. Los funcionarios deben trabajar con mangas levantadas y centrarse en resultados reales”, indicó Yu Shaoxiang, investigador en la Academia Nacional de Modernización China, adjunta a la Academia de Ciencias Sociales de China.

“Al dar inicio al periodo del XV Plan Quinquenal, debemos limpiar el fango y purificar el aire”, dijo Xi, instando a los funcionarios a adoptar un enfoque veraz y pragmático al elaborar planes nacionales y locales.

“Todos los planes deben basarse en la realidad, persiguiendo un crecimiento sólido sin cifras infladas, y promoviendo un desarrollo de alta calidad y sostenible. Se exigirán responsabilidades a quienes actúen con imprudencia, escalonen metas inapropiadamente o lancen proyectos indiscriminadamente”, agregó.

zona turística en el rpio Yangtsé
Vista aérea de zona de turismo ecocultural en río Yangtsé. Foto: Xinhua

Perspectiva a largo plazo

Xi Jinping ha defendido una visión de gobierno centrada en los intereses de largo plazo del país, en lugar de buscar resultados inmediatos o reconocimiento personal. Según esta idea, el verdadero mérito administrativo no está en las victorias rápidas, sino en las decisiones que favorecen el desarrollo sostenible y duradero.

Esta postura puede verse en ámbitos como la protección del patrimonio cultural y del medio ambiente. Un ejemplo es la suspensión de un proyecto minero en Fujian al descubrirse fósiles y artefactos de gran valor arqueológico. Otro caso fue su rechazo a industrias contaminantes trasladadas a Zhejiang, al considerar que el cuidado de los recursos naturales debía prevalecer sobre el crecimiento económico inmediato.

Esta misma lógica influyó en la política de protección del río Yangtsé, donde Xi priorizó la recuperación ecológica por encima de la expansión económica a corto plazo. De esta manera, se subraya que la planificación estratégica, la sostenibilidad y la ejecución cuidadosa son rasgos centrales del modelo de desarrollo chino.

La campaña de estudio sobre el concepto de méritos administrativos, por su parte, se lanzó justo antes del despliegue del XV Plan Quinquenal, el penúltimo en el impulso de China por lograr básicamente la modernización de cara a 2035.

El énfasis en la planificación a largo plazo también ayuda a explicar por qué Xi ha instado repetidamente a los funcionarios a valorar no solo los logros visibles, sino también el trabajo que está menos a la vista, el cual sienta las bases para el desarrollo futuro.

“La revitalización de la nación china es una carrera de relevos, en la que el testigo debe pasarse de una generación a otra, y cada generación debe esforzarse por correr bien su propia etapa”, dijo Xi.

Etiquetas: