Lo natural no siempre es lo mejor: ¿quiénes deben evitar el kéfir casero?
Cada vez más personas incorporan kéfir casero a su alimentación por los beneficios que se le atribuyen para la salud intestinal. Esta bebida, elaborada a partir de una colonia de bacterias y levaduras, ha ganado popularidad gracias a recomendaciones en redes sociales.
Estrella de la Rosa es una de las personas que lo consume de manera habitual. Cuenta que suele preparar un licuado con kéfir y tomarlo cada tercer día, como parte de su alimentación.
Kéfir casero: ¿qué beneficios tiene y quiénes deben evitarlo?
El kéfir es una bebida ácida parecida al yogur. Se obtiene mediante la fermentación de leche con los llamados búlgaros, una mezcla de bacterias y levaduras vivas.
La cirujana bariatra Carolina Muzo explica que se han estudiado posibles beneficios relacionados con la microbiota intestinal, el sistema inmunológico y algunos indicadores metabólicos, aunque señala que todavía existen investigaciones en curso.
Sin embargo, el kéfir casero no es necesariamente adecuado para todas las personas. El nutriólogo clínico Ángel Ibáñez recomienda limitar su consumo, especialmente cuando existen ciertas condiciones.
Entre los casos en los que se debe tener mayor precaución están:
- Personas con alteraciones intestinales o cambios en su microbiota
- Quienes se encuentran recuperándose de una cirugía
- Personas que recientemente utilizaron antibióticos
- Pacientes inmunocomprometidos
Higiene es clave para preparar kéfir en casa
Al tratarse de organismos vivos, los cultivos de kéfir casero requieren cuidados adecuados. Una preparación deficiente puede favorecer la contaminación del cultivo.
El nutriólogo advierte que, si no existen buenas condiciones de higiene y esterilización, pueden presentarse contaminaciones con bacterias como Escherichia coli, Salmonella o Shigella.
Por ello, quienes preparan kéfir en casa deben cuidar la limpieza de los utensilios y del recipiente donde se mantiene el cultivo. Los especialistas recomiendan utilizar recipientes de vidrio y mantener condiciones adecuadas durante su preparación.
Consumo progresivo y alimentación saludable
El consumo de kéfir también debe comenzar de manera gradual. La recomendación de la especialista es iniciar con pequeñas cantidades y aumentar progresivamente hasta llegar, si se tolera bien, a alrededor de 250 mililitros al día.
Los especialistas también aclaran que ningún alimento funciona por sí solo. Incluir kéfir en la dieta no compensa un consumo elevado de productos ultraprocesados, la falta de actividad física o dormir mal.
Así, el kéfir puede formar parte de una alimentación saludable, pero sus posibles beneficios dependen de cada persona, de la preparación y del conjunto de hábitos que acompañan su consumo.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento



