Juicio a Lindsay Clancy pone el foco en la salud mental posparto

| 14:46 | Adrialis Barrios | UNO TV US
Caso Lindsay Clancy, la mujer que pidió durante su postparto.
Caso Lindsay Clancy, uno de los más sonados de hoy. Foto: Shutterstock

La mirada sigue puesta en el caso de Lindsay Clancy, acusada de asfixiar a sus tres hijos y posteriormente intentar quitarse la vida provocándose heridas e impactando tras lanzarse desde una ventana del segundo piso de su vivienda, el pasado 24 de enero de 2023 en Duxbury, Massachusetts

Aunque se ha declarado inocente, la fiscalía la acusa de tres cargos de asesinato en primer grado en el marco de una serie de audiencias que iniciaron la semana pasada en el Tribunal Superior de Plymouth y que aún no cuentan con una fecha de finalización confirmada. Se espera que en la jornada de este miércoles los oficiales de la policía estatal continúen prestando sus testimonios, se exhiba evidencia física y se profundice en la poca atención psiquiátrica que recibió la acusada.

¿Qué hizo Lindsay Clancy?

El lunes y martes de esta semana, los testigos informaron en su declaración sobre la atención psiquiátrica y la medicación que recibía Clancy previa y posterior al fallecimiento de sus tres hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, según reseñó el diario The Patriot Ledger de Massachusetts.

Abogado de Lindsay Clancy afirma que la medicación fue excesiva y no era la indicada

Ante las situaciones adversas presentadas durante el proceso judicial, su abogado defensor, Kevin Reddington —un veterano y prestigioso abogado defensor de Massachusetts, con una larga trayectoria en casos penales de alto perfil a quien Clancy contrató un mes después de la muerte de sus hijos— sostuvo que Clancy era una madre sobremedicada que sufría una psicosis posparto severa, por lo que no puede ser considerada penalmente responsable

Según su argumento, en los meses previos a la tragedia le recetaron hasta 12 medicamentos distintos aproximadamente de septiembre de 2022 a enero de 2023, y la defensa ha centrado su estrategia en demostrar que los proveedores médicos fallaron en ofrecerle un tratamiento coherente que se adaptara realmente a su afección y el abanico de sus síntomas. Reddington también afirmó que Clancy intentó quitarse la vida tras estrangular a sus tres hijos.

 La historia de Lindsay Clancy

Clancy estuvo internada en el hospital psiquiátrico McLean, uno de los más prestigiosos del país, y recibió tratamiento médico de forma continua desde septiembre de 2022 hasta enero de 2023. 

Durante las audiencias previas se manifestó que la procesada presentaba afectaciones severas de salud mental y atravesó un episodio psicótico derivado de una enfermedad mental posparto.

Durante los alegatos presentados ante la corte, ella expresaba su intento por mantenerse dentro de sus cinco sentidos mientras cuidaba a sus hijos, incluyéndose pasajes de sus notas personales:

“Es como si estuviera tan desesperada por tener un descanso mental de cuidar a todos que mi mente está tratando de hacer que algo físicamente esté mal conmigo”, escribió. Asimismo, describió que se sentía “culpable” y que luchaba diariamente por dormir a su hijo menor, Callan.

“Quiero ayuda. Quiero estar bien”, dejó asentado en sus textos.

Durante las declaraciones de la jornada, la doctora Jennifer Tufts, psiquiatra, alegó que la madre la visitó en 12 ocasiones refiriendo problemas severos para dormir y altos niveles de ansiedad. En la primera consulta, según testificó Tufts, Clancy confesó que no tenía intención suicida, intención homicida ni alucinaciones en ese momento.

A principios de año, tanto su esposo, Patrick Clancy, como Lindsay interpusieron una demanda contra sus proveedores médicos, donde afirman que le recetaron medicación en exceso:

“Lindsay Clancy hizo todo lo que una madre en su situación podría hacer”, afirma la demanda de Lindsay Clancy, sosteniendo que los médicos “no diagnosticaron correctamente el trastorno bipolar de Lindsay con inicio posparto y, en cambio, la sometieron a un tratamiento polifarmacéutico desorganizado y descoordinado que exacerbó su condición y precipitada un brote psicótico grave”, reseña CNN en Español.

¿Qué causó en Lindsay Clancy todos los medicamentos que tomó antes del asesinato?

Uno de los aspectos más relevantes evaluados en el tribunal han sido los síntomas secundarios y reacciones adversas reportados por la paciente tras la administración constante de los fármacos. En sus diarios personales, la procesada describió que tras la medicación con Zoloft sufrió una fuerte reacción adversa —no durmió durante 48 horas, con pensamientos acelerados y un marcado empeoramiento de la ansiedad—, mientras que otras prescripciones como el Prozac le generaron efectos negativos a los pocos días y el Seroquel, combinado con otros fármacos, la dejaba agotada pero incapaz de descansar.

Ante el deterioro de su estado de ánimo, Lindsay Clancy solicitó ayuda a la línea telefónica de prevención del suicidio y acudió a un profesional de apoyo en crisis en el mes de diciembre. En ambas ocasiones las intervenciones de mayor alcance fueron descartadas debido a que las evaluaciones iniciales indicaban que la paciente no expresaba un plan explícito para atentar contra su vida.

Aunque se internó por voluntad propia en el Hospital McLean, en Belmont, Massachusetts, el 1 de enero de 2023, la evaluación de la psiquiatra que la atendió se realizó dos días después, el 3 de enero, y obtuvo el alta médica el 5 de enero, tras cinco días de internación. No obstante, las alucinaciones regresaron en el lapso de una semana.

Un vacío estructural en el sistema de salud de Estados Unidos

El juicio ha tenido una repercusión inusual en la opinión pública estadounidense: en lugar de limitarse a demonizar a Clancy, buena parte de la cobertura y del debate ciudadano ha abierto preguntas más amplias sobre la salud mental materna

La discusión ha girado en torno a lo inadecuados que siguen siendo la comprensión y el tratamiento de las enfermedades psiquiátricas del posparto —la depresión posparto afecta a alrededor de una de cada siete u ocho mujeres tras dar a luz, una de las complicaciones más comunes del embarazo y la maternidad inicial— y a cómo el sistema de salud y el sistema judicial suelen fallarles a las madres en crisis. 

El caso también ha reavivado un debate social más profundo sobre la carga desigual que recae sobre las madres: el peso mental invisible y las tareas de cuidado y trabajo doméstico que a menudo asumen en soledad, y que pueden agravar el aislamiento y el deterioro en momentos de vulnerabilidad

La Dra. Catherine Birndorf, psiquiatra y fundadora del Motherhood Center de Nueva York —quien no trató a Clancy ni participa en el proceso—, resumió así la mirada de muchos especialistas: “Las mujeres que matan a sus hijos en medio de esta enfermedad médica, la psicosis posparto, están grave y profundamente enfermas. No son malvadas”. 

En la misma línea, Jamie Belsito, fundadora de la Maternal Mental Health Leadership Alliance —quien vivió su propia batalla con la depresión posparto—, señaló que la tragedia evidencia los vacíos que persisten en la atención de las nuevas madres y subrayó que el tamizaje y la educación son fundamentales: Clancy había buscado ayuda por todos los medios —investigó sobre la depresión posparto, recurrió a sus médicos y acudió a dos instituciones de primer nivel—, y esa información, planteó, debería estar disponible en cualquier lugar al que acuda una madre reciente.

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