México, segundo lugar en ataques de ransomware en Latinoamérica

México se ubicó como el segundo país con más ataques de ransomware en Latinoamérica durante el primer semestre de 2026, al concentrar 17.93% de los incidentes registrados en la región, de acuerdo con un informe “de SCILabs, la unidad de inteligencia de amenazas de Scitum TELMEX.
El ransomware es un tipo de software malicioso que bloquea o cifra archivos y sistemas para impedir que la víctima pueda usarlos. Después, los ciberdelincuentes exigen un pago o rescate, generalmente en criptomonedas, para devolver el acceso. En algunos casos también roban información y amenazan con publicarla si no reciben dinero.
México ocupa segundo lugar en ataques de ransomware en Latinoamérica
Durante los primeros seis meses de 2026 se identificaron al menos 290 ataques de ransomware en Latinoamérica, lo que representó un aumento de 25.54% respecto al semestre anterior, según SCILabs.
Brasil encabezó la lista con 25.17% de los incidentes. México apareció en segundo lugar con 17.93%, mientras que Colombia ocupó la tercera posición con 11.03%.
Esto significa que casi dos de cada 10 ataques de ransomware detectados en Latinoamérica durante ese periodo ocurrieron en México.
El reporte señaló que los delincuentes ya no sólo buscan bloquear la información de sus víctimas. También pueden robar datos sensibles y amenazar con hacerlos públicos para presionar a empresas, instituciones o personas a pagar.
“El ransomware continúa evolucionando hacia modelos cada vez más sofisticados y profesionalizados. Hoy los grupos criminales no sólo cifran información; también roban datos, amenazan con hacerlos públicos y ofrecen servicios especializados para maximizar el pago de rescates”, señaló Marcos Polanco, director Ejecutivo de Gobierno Corporativo y CISO de Scitum TELMEX.
Ataques de ransomware aumentan 25.54% en Latinoamérica
Además del crecimiento en el número de ataques, SCILabs detectó una mayor diversidad entre los grupos y programas utilizados por los ciberdelincuentes.
Durante el mismo periodo de tiempo se registraron 50 variantes de ransomware activas, frente a las 47 identificadas durante la segunda mitad de 2025.
Entre las de mayor actividad estuvieron:
- The Gentlemen, con al menos 49 ataques
- Qilin, con al menos 46 ataques
- LockBit 5.0, con al menos 43 ataques
En conjunto, estas tres variantes representaron 47.59% de toda la actividad de ransomware identificada en Latinoamérica.
Los atacantes suelen aprovechar fallas de seguridad en sistemas conectados a internet, contraseñas robadas, correos de phishing y accesos obtenidos en mercados clandestinos.
Servicios, Gobierno y manufactura, los sectores más afectados
El sector de Servicios registró la mayor proporción de ataques de ransomware durante el primer semestre de 2026, con 19.66% del total.
Le siguieron Gobierno, con 11.72%, y manufactura, con 8.28%.
Según SCILabs, estos sectores resultan atractivos para los ciberdelincuentes debido a la información que manejan y a su dependencia de sistemas tecnológicos para continuar con sus operaciones.
Un ataque de ransomware puede provocar que una organización pierda temporalmente el acceso a documentos, sistemas administrativos, procesos de producción o servicios digitales.
Inteligencia artificial podría impulsar nuevos ataques
SCILabs prevé que durante el segundo semestre de 2026 aumenten tanto los ataques como las variantes de ransomware.
Entre las tendencias identificadas está un mayor uso de inteligencia artificial para automatizar tareas de reconocimiento, ingeniería social y otras operaciones utilizadas por los grupos criminales.
También se prevén ataques contra proveedores tecnológicos, infraestructura crítica, cadenas de suministro y dispositivos conectados.
Ante este escenario, SCILabs recomendó mantener actualizados los sistemas y aplicaciones, utilizar autenticación multifactor y realizar respaldos periódicos de la información.
También aconsejó capacitar al personal para reconocer intentos de phishing, mantener un monitoreo de seguridad permanente y contar con planes de respuesta para reducir los daños en caso de un ataque.



