NeuroTips: ¿cómo hablar sobre la violencia con tus hijos y qué puede enseñarnos el mono Punch?
A diferencia de los adultos, los niños pequeños no siempre comprenden el contexto de las noticias o de los hechos violentos. En muchos casos interpretan lo que sucede a partir de las reacciones emocionales de las personas que los rodean.
La neurocoach Sofía Díaz Pizarro, especialista en educación consciente y acompañamiento familiar, te explica como darle seguridad a tu hijo a través del apego.
“Cuando un niño escucha noticias de guerras, ve imágenes violentas o siente la tensión en casa, su cerebro no analiza la situación. Hace algo mucho más primitivo, te busca a ti”, destaca Sofía.
“Escanea tu cuerpo, tu voz, tu respiración. Y en fracciones de segundo toma una decisión que define cómo va a experimentar el mundo”.
Sofía Díaz Pizarro
Y agrega que si tú estás en pánico, el niño va a registrar que el mundo es peligroso. En cambio, si se está presente y calmado, registra: “estoy a salvo”.
“Tus palabras, tu escucha, tu acompañamiento y disponibilidad, construyen confianza y apego”, destaca Sofía.
Lo que Punch puede enseñarnos
Punch, el pequeño macaco del Zoológico de Ichikawa City, en Japón, lo ilustra mejor que cualquier explicación.
Abandonado por su madre al nacer y rechazado por su manada, los cuidadores le dieron un peluche de orangután. Y Punch lo abraza cada vez que tiene miedo. Cada vez que lo rechazan. Cada vez que el mundo se siente demasiado grande.
Su historia se volvió viral no porque sea tierna, sino porque nos recuerda algo que llevamos en el ADN, los mamíferos necesitamos una figura que nos diga que estamos a salvo.
La ciencia lo confirmó desde los años 50, los niños no eligen al que los alimenta, eligen al que los hace sentir seguros.
Uno de los experimentos más conocidos en este campo fue realizado en la década de 1950 por el psicólogo Harry Harlow en la Universidad de Wisconsin.
En su estudio, bebés monos rhesus huérfanos fueron expuestos a dos figuras sustitutas de madre:
- una estructura de alambre con un biberón de leche, que proporcionaba alimento
- una figura cubierta con felpa suave, que no ofrecía comida pero sí contacto y confort
Los resultados mostraron que los monos pasaban la mayor parte del tiempo con la figura suave, y acudían a la de alambre solo para alimentarse.
Cuando se sentían amenazados o asustados, buscaban refugio en la figura de felpa.
El experimento contribuyó a demostrar que, además del alimento, los mamíferos necesitan contacto, cercanía y seguridad emocional para su desarrollo.
El impacto de la violencia en los niños
Diversas investigaciones han documentado que la exposición constante a noticias violentas puede afectar a los menores, incluso cuando no están directamente involucrados en los hechos.
Estudios de organismos como UNICEF han advertido que la exposición repetida a imágenes de violencia, guerras o ataques armados puede generar en los niños:
- miedo persistente
- estrés o ansiedad
- una percepción más alta de inseguridad
En un entorno donde la información circula de forma constante y muchas veces incluye imágenes de violencia, el acompañamiento emocional de los adultos se vuelve un elemento clave para ayudar a los menores, concluye Sofía.



