Papa León XIV advierte sobre estrategias para conquistar territorios en misa de fin de año 2025

El Papa León XIV advirtió sobre estrategias para conquistar territorios, mercados y zonas de influencia durante la misa de fin de año 2025, celebrada en la basílica de San Pedro.
Papa León XIV y las estrategias para conquistar territorios
En su homilía, el Pontífice señaló que estas dinámicas suelen estar “armadas y envueltas en discursos hipócritas, proclamas ideológicas y falsos motivos religiosos”, al reflexionar sobre el cierre del año civil y el sentido del tiempo a la luz de la fe cristiana.
“Son más bien estrategias que apuntan a conquistar mercados, territorios y zonas de influencia. Estrategias armadas, revestidas de discursos hipócritas, de proclamas ideológicas y de falsos motivos religiosos”, indicó el Sumo Pontífice.
Durante la celebración litúrgica, el Papa León XIV afirmó que, frente a estas lógicas de poder, la figura de María ofrece una mirada distinta sobre la realidad. Señaló que la Santa Madre de Dios contempla el mundo con la mirada de Dios, que “dispersa las tramas de los soberbios, derriba a los poderosos de sus tronos y eleva a los humildes”. Estas palabras se enmarcaron en una reflexión sobre el uso del poder, la historia y el paso del tiempo.
El Pontífice describió a María como la mujer con la que Dios escribió su palabra sin imponerla, sino proponiéndola a su corazón. Tras su aceptación, dijo, esa palabra se encarnó con amor en su vida. Añadió que en ella se entrelazan la esperanza de Dios y la esperanza de María, descendiente de Abraham tanto por la carne como por la fe.
Te Deum y cierre del año 2025 en el Vaticano
La celebración culminó con el canto del Te Deum, en acción de gracias por el año civil que concluye. El Papa explicó que esta riqueza espiritual brota tanto del misterio celebrado —la maternidad divina de María— como de su ubicación al final del año solar, cuando la Iglesia contempla el paso del tiempo bajo la bendición de Dios.
León XIV subrayó que esta solemnidad, que cierra la Octava de Navidad, cubre el tránsito de un año a otro y extiende la bendición de Aquel “que era, que es y que viene”. En este contexto, situó también el Jubileo recientemente concluido, celebrado en el corazón de Roma, junto a la tumba de Pedro.
Al final de la celebración, el Papa dio gracias por el don del Jubileo y por quienes durante 2025 sirvieron a los peregrinos y trabajaron para hacer de Roma una ciudad más acogedora, confiando la ciudad a la intercesión de la Santa Madre de Dios.



