Tras operación, niegan prisión domiciliaria a Jair Bolsonaro por motivos de salud

La Corte Suprema de Brasil rechazó la solicitud de prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro, quien apeló a riesgos de salud tras someterse a una operación.
El pasado miércoles 31 de diciembre, los abogados del político de derecha presentaron la solicitud, de acuerdo con la agencia informativa AFP.
Argumentaron un “riesgo concreto de agravamiento” de salud, debido a que el exmandatario llevaba más de una semana hospitalizado por una hernia inguinal.
Sin embargo, el juez Alexandre Moraes consideró que no había elementos para justificar la prisión domiciliaria por salud, ya que la salud del exmandatario no empeoró tras la cirugía. Se trata del mismo juez que determinó la condena de prisión contra Jair Bolsonaro.
“A diferencia de lo alegado por la defensa, no hubo agravamiento de la situación de salud”, indicó.
Al rechazarse la prisión domiciliaria, Jair Bolsonaro volverá a su celda en la sede de la Policía Federal de Brasilia para cumplir su condena. Los médicos podrían darlo de alta este jueves 1 de enero, tras permanecer hospitalizado nueve días.
La operación del expresidente de Brasil
El pasado 24 de diciembre, el exmandatario brasileña salió de la prisión federal rumbo al hospital DF Star de Brasilia para una operación derivada de una hernia inguinal que le provocó una protuberancia en la ingle.
Al día siguiente, Jair Bolsonaro entró al quirófano para una intervención que duró cuatro horas. Tras eso, se sometió a otro procedimiento por sus constantes crisis de hipo, indicó AFP.
Ahora, Jair Bolsonaro suma nueve operaciones, realizadas desde el 2018. Su salud se agravó a partir de ese año, debido a la puñalada que recibió en un mitin de campaña, misma que derivó en la hernia inguinal.
Su hijo, Flavio Bolsonaro, aprovechó la operación para presumir una carta donde su padre lo respaldaba como precandidato a la presidencia de Brasil.
Jair Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión, dictada en septiembre del 2025. Se debe a que encabezó un intento de golpe de Estado para mantenerse en el poder, tras el triunfo del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, en 2022.



