Caminos del Crimen es tensión contenida y decisiones que pesan más que las balas; reseña

El director Bart Layton, conocido por explorar la manipulación y la identidad en trabajos como The Imposter y American Animals, vuelve con un thriller que apuesta por la cabeza antes que por el músculo. Caminos del Crimen no busca deslumbrar con explosiones ni persecuciones interminables; prefiere sembrar el suspenso en miradas, silencios y pequeñas decisiones que cambian el destino de todos.
La historia adaptada de la novela de Don Winslow, la cual se avanza con ritmo firme, dejando que el montaje respire. Las tomas en carretera y los trayectos nocturnos refuerzan la idea de que cada decisión es un punto de no retorno. Más que acción, lo que pesa es la ambición diferente y al mismo tiempo común de los estudiantes. ¿hasta dónde estás dispuesto a llegar y qué estás dispuesto a perder?
¿De qué trata Caminos del crimen y qué tiene de bueno?
- La película ya se encuentra en el cine
Desde el arranque, la película se mueve en una ciudad nocturna, apretada en la que sus personajes se asfixian, no por el espacio, sino por sus pensamientos de cada mañana. Los encuadres cerrados y la fotografía oscura envuelven cada escena con una sensación constante de peligro. Aquí no hay héroes grandilocuentes, sino personajes que aunque todo el tiempo parecen estar planeando lidian con culpas, ambición y miedo.
Al frente está Chris Hemsworth, quien deja atrás su rol heroico para interpretar a Davis, un ladrón metódico con un código moral férreo, robar sin lastimar a nadie. Su plan parece perfecto, pero el personaje se quiebra por dentro cuando encuentra el amor y descubre que su ambición lo puede llevar a un camino sin retorno. Hemsworth apuesta por la contención y eso le da humanidad a alguien que, en otras manos, sería solo “el cerebro del golpe o el matón”.
Del otro lado, Mark Ruffalo encarna al detective que sigue el rastro con obsesión silenciosa que nos recuerda su interpretación en Spoght, más cerebral que explosiva. Halle Berry aporta el peso emocional del conflicto pues no solo lidia con una frustración que sino con una ambiciosa que “parece irreal”, mientras Barry Keoghan inyecta caos con una energía imprudente que eleva la tensión interna del grupo.
¿Vale la pena ver “Caminos del crimen”?
Quienes esperen acción o golpes espectaculares podrían salir con sabor a poco, ya que la propuesta es deliberadamente contenida, pero a ratos esa sobriedad se acerca demasiado a la frialdad, haciendo que algunas secuencias clave carezcan del golpe emocional que prometían.
Aunque Caminos del Crimen construye muy bien su tensión durante casi todo el metraje, el último acto tropieza justo donde debería golpear más fuerte. Después de un clímax que parece definitivo, la historia insiste en añadir escenas extra que se sienten como epílogos repetidos. Hay al menos dos o tres momentos que funcionan perfectamente como cierre natural, pero la película decide seguir, alargando la despedida y restándole impacto emocional al desenlace.
Ese estiramiento provoca que el suspenso acumulado se diluya. Lo que venía creciendo con precisión (miradas, silencios, decisiones calculadas) termina perdiendo fuerza por exceso de explicación. En lugar de dejar que el espectador complete los huecos, la cinta subraya demasiado las consecuencias.
También pesan algunos flashbacks sobre el pasado del protagonista.; pues estos nos hace darnos cuenta que no fue la mejor versión escoger a Chris Hemsworth, ya que él no representa al sector base. Ahora bien, pese a los daños señalados, es una película disfrutable; por lo que le damos 3.5 de 5.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.
Si tienes una denuncia, reporte o inquietud, comunícate al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Estamos para escucharte y darle voz a tu historia.



