La UE da ultimátum a Meta: WhatsApp deberá cumplir la Ley de Servicios Digitales en mayo de 2026

| 12:02 | Xinhua | Agencia Xinhua | Bruselas
Unión europea da plazo a Meta y  WhatsApp
Unión Europea da plazo a Meta. Foto: Xinhua

La Unión Europea (UE) dio un plazo de cuatro meses a Meta para que su servicio de mensajería WhatsApp cumpla con las obligaciones adicionales de la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), luego de ser designado oficialmente como una Plataforma en Línea Muy Amplia (VLOP).

La decisión fue confirmada por la Comisión Europea, que explicó que la designación se debe a que la función “Canales” de WhatsApp superó el umbral de 45 millones de usuarios activos en la UE, requisito clave para entrar en esta categoría regulatoria.

¿Qué cambia para WhatsApp?

Con esta designación, Meta tiene hasta mediados de mayo de 2026 para adaptar WhatsApp a reglas más estrictas. Entre las nuevas obligaciones están:

  • Evaluar y mitigar riesgos sistémicos
  • Combatir la difusión de contenido ilegal
  • Prevenir la manipulación electoral
  • Proteger los derechos humanos fundamentales y la libertad de expresión

Estas exigencias forman parte del marco de la Ley de Servicios Digitales, que busca reforzar la responsabilidad de las grandes plataformas tecnológicas que tienen un impacto masivo en la vida pública digital.

WhatsApp, un “servicio híbrido”

La Comisión Europea subrayó que WhatsApp es un servicio híbrido, ya que combina funciones de mensajería privada con otras propias de una plataforma en línea.

En este sentido, la función “Canales”, que permite difundir mensajes y actualizaciones a una audiencia amplia, sí está sujeta a la Ley de Servicios Digitales, al encajar dentro de la definición de servicio de plataforma en línea.

Mensajes privados, fuera del alcance de la ley

No ocurre lo mismo con la mensajería privada. Según la Comisión, el servicio que permite enviar mensajes de texto y realizar llamadas sigue excluido explícitamente de la aplicación de la Ley de Servicios Digitales.

Esto significa que los chats privados y las comunicaciones personales continúan protegidos bajo el marco actual, sin nuevas obligaciones regulatorias directas en este apartado.

La decisión marca un nuevo paso en la estrategia de la Unión Europea para regular a las grandes plataformas digitales, especialmente aquellas con millones de usuarios y capacidad de influir en el debate público.