Neuróloga advierte que esclerosis múltiple puede progresar aunque no haya síntomas claros

La progresión silenciosa de la esclerosis múltiple representa uno de los “grandes retos actuales” de la enfermedad, porque puede producirse incluso cuando no hay brotes evidentes o signos claros de empeoramiento, afectando en la vida social y personal de los pacientes, según la neuróloga, Irene Gómez.
Hasta hace pocos años se pensaba que la discapacidad en la esclerosis múltiple era consecuencia de los brotes, pero ahora, que los avances terapéuticos han logrado reducir o incluso hacer desaparecer los brotes, se ha demostrado que existe una “progresión silenciosa” que puede ser discapacitante más allá de los brotes.
“Identificar de forma precoz síntomas sutiles, como alteraciones cognitivas, fatiga persistente o pequeños problemas de movilidad, es fundamental para poder actuar antes y preservar la calidad de vida de los pacientes a largo plazo”, dijo Gómez en una conferencia organizada por Sanofi.
La esclerosis múltiple afecta a más de 20 mil personas en México, diagnosticándose principalmente entre los 20 y 40 años. Es una enfermedad autoinmune y neurodegenerativa sin cura.
Con motivo del Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, que se celebra cada 30 de mayo, especialistas destacaron que la detección precoz sigue siendo uno de los mayores desafíos pendientes, ya que, en muchas ocasiones, síntomas sutiles como una fatiga más intensa, pequeños problemas cognitivos o ligeras dificultades de equilibrio pueden pasar desapercibidos. Sin embargo, detectarlos a tiempo puede “marcar la diferencia en la evolución de la enfermedad”.
Esta enfermedad autoinmune y neurodegenerativa afecta al sistema nervioso central, dañando la mielina, la capa protectora que cubre las fibras nerviosas. Este daño interrumpe la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, dando lugar a una amplia gama de síntomas: fatiga extrema, problemas de movilidad, alteraciones cognitivas, dificultades visuales y trastornos emocionales.
Por tanto, es una patología con un importante impacto físico y psicológico en los pacientes.
Los síntomas de la esclerosis múltiple
La enfermera especializada en esclerosis múltiple, Beatriz del Río, dijo que en consulta ven pequeños cambios como más fatiga, cierta lentitud o dificultades de memoria y concentración, los cuales se normalizan o se atribuyen al estrés, pero que pueden ser señales de que algo está cambiando.
“Hay pacientes que renuncian a hacer cosas a nivel social porque pierden el hilo de la conversación o porque sienten que ya no pueden hacer las cosas de la misma manera”, destacó.
Por su parte, la subdirectora de la Fundación Esclerosis Múltiple Madrid, Laura García Ruano, destacó que esta enfermedad tiene un impacto que va “mucho más allá de los síntomas físicos”.
“Afecta a la vida laboral, familiar, emocional y social de quienes conviven con la enfermedad. Por eso, el acompañamiento, la información y el apoyo especializado son esenciales para ayudar tanto a los pacientes como a su entorno a afrontar los desafíos del día a día”,comentó.
Además de los fármacos, ciertos hábitos saludables como una dieta adecuada, realizar actividad física o evitar el tabaco puede ayudar a que los pacientes se adelanten a esta progresión silenciosa.



