UNAM advierte que bacteria peligrosa para los humanos se aloja en animales, agua y alimentos

| 10:56 | Georgina Becerril | UNAM
UNAM advierte que bacteria peligrosa para los humanos se aloja en animales, agua y alimentos
Acinetobacter baumannii. Foto:Getty

La bacteria Acinetobacter baumannii, conocida por infectar a pacientes en hospitales y provocar casos graves en áreas de terapia intensiva, fue localizada en más de 95 fuentes y en más de 30 especies animales, reveló una investigación del Centro de Ciencias Genómicas (CCG) de la UNAM.

El estudio encontró rastros de esta superbacteria en humanos, perros, gatos, vacas, caballos, cerdos, aves, peces y gusanos. También está presente en plantas, ríos contaminados y alimentos como leche, carne, frutas, verduras y hortalizas.

¿Dónde se encuentra la bacteria Acinetobacter baumannii?

Santiago Castillo Ramírez, investigador del CCG de la UNAM, encabezó el análisis de 23 mil 205 genomas de A. baumannii registrados durante aproximadamente 40 años.

La información provino de muestras obtenidas en 106 países de los siete continentes. De acuerdo con el especialista, el primer hallazgo fue comprobar que la bacteria no se limita a los hospitales.

“Se le considera nosocomial porque se adquiere en hospitales. Nuestro primer hallazgo es haberla localizado en más de 95 fuentes diferentes”, explicó Castillo Ramírez.

Entre los animales donde fue identificada se encuentran:

  • Perros y gatos
  • Vacas, caballos, cerdos y borregos
  • Garzas y otras aves
  • Salmones
  • Gusanos

Los científicos también detectaron la bacteria en agua contaminada, plantas y productos de consumo humano, como leche, carne, frutas, verduras y hortalizas.

Científicos de la UNAM analizaron más de 23 mil genomas

Para realizar el estudio, el investigador y cinco colaboradores del CCG utilizaron información del GenBank, administrado por el Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos.

Esta plataforma es una de las mayores bases públicas del mundo sobre secuencias de ADN y ARN.

“Del GenBank bajamos más de 34 mil genomas con sus registros; analizamos e interpretamos esa información y 23 mil 205 fueron útiles para hacer análisis posteriores”, detalló el científico.

El especialista señaló que la investigación fue posible gracias a las aportaciones de numerosos equipos científicos que registraron información genética de la bacteria durante décadas.

Posteriormente, el grupo de la UNAM comparó los genomas para conocer su origen, sus diferencias y la relación existente entre muestras humanas, animales y ambientales.

La bacteria podría transmitirse entre humanos y animales

Otro de los principales resultados fue la identificación de posibles transmisiones entre personas y otras especies.

Los investigadores encontraron grupos de bacterias muy diferentes entre sí, pero también detectaron poblaciones genéticamente parecidas en humanos y animales.

“Vimos que hay casos donde los diferentes grupos con la bacteria son muy diferenciados, pero hay otros en donde son parecidos, lo que significa que está habiendo transmisión entre las poblaciones humanas y las no humanas”, indicó Castillo Ramírez.

El hallazgo apunta a un posible potencial zoonótico. Una zoonosis ocurre cuando una enfermedad infecciosa pasa de animales vertebrados a seres humanos o en sentido contrario.

“En algunos casos estudiamos la direccionalidad para saber si la bacteria pasó del humano a una fuente alterna o al revés. Lo importante es que puede haber transmisión entre especies”, puntualizó.

El equipo identificó distintos linajes de A. baumannii. Algunos aparecen solamente en plantas, mientras otros se encuentran al mismo tiempo en humanos, animales domésticos y agua.

Resistencia a antibióticos preocupa a especialistas

La Organización Mundial de la Salud considera a Acinetobacter baumannii un patógeno crítico, debido a que algunas de las infecciones que causa son difíciles de tratar y requieren nuevos antibióticos o terapias.

Los científicos también analizaron su resistoma, es decir, el conjunto de genes que le permite desarrollar resistencia a medicamentos.

La bacteria tiene una gran capacidad para obtener genes de resistencia mediante estructuras genéticas que facilitan su adaptación.

De acuerdo con el estudio, los perros y las aguas residuales tienen una fuerte influencia humana, por lo que podrían favorecer el intercambio y la propagación de estos genes.

“La bacteria pudo adquirir esos genes de resistencia recientemente, por lo que es importante tener una eficiente vigilancia epidemiológica”, concluyó Santiago Castillo.

El investigador subrayó que la salud humana está relacionada con la de los animales y el medio ambiente. Por ello, pidió ampliar la vigilancia de esta superbacteria más allá de los hospitales.

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