Científicos argentinos desarrollan un marcapasos que imita el ritmo natural del corazón humano

Un avance científico liderado por especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina podría transformar el desarrollo de marcapasos y terapias para enfermedades cardíacas.
Investigadores argentinos lograron identificar el papel clave del Nodo Sinusal, el “marcapasos natural” del corazón, en la regulación de la variabilidad del ritmo cardíaco, un hallazgo que ya impulsó el diseño de un nuevo marcapasos más avanzado y con patente registrada.
El trabajo fue realizado por un equipo interdisciplinario del CONICET junto con especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), del Hospital Interzonal de Agudos “Prof. Rodolfo Rossi” y de otras instituciones.
El estudio, basado en evidencia científica y médica de miles de pacientes e individuos sanos, fue publicado en la revista Frontiers in Medicine y abre nuevas perspectivas para el diagnóstico y tratamiento de múltiples patologías cardíacas.
El Nodo Sinusal, clave del ritmo cardíaco
Durante décadas, muchos procedimientos y tratamientos para enfermedades del corazón se desarrollaron considerando casi exclusivamente el rol del sistema nervioso autónomo.
Sin embargo, los investigadores argentinos demostraron que este sistema provee un estímulo basal que luego es modulado por el Nodo Sinusal, una diminuta estructura ubicada en la aurícula derecha, responsable de generar los impulsos eléctricos que inician cada latido del corazón.
“Este hallazgo abre nuevas posibilidades terapéuticas no invasivas para el abordaje de múltiples condiciones cardiológicas”, explicó Isabel Irurzun, investigadora del CONICET y líder del avance, quien se desempeña en el Centro de Simulación Computacional para Aplicaciones Tecnológicas (CSC-CONICET), en la Ciudad de Buenos Aires.
A partir del análisis de la variabilidad del ritmo cardíaco de aproximadamente mil 500 personas sanas y con patologías, de distintas edades, el equipo descubrió que el Nodo Sinusal posee una estructura fractal que evoluciona a lo largo de la vida.
Esta geometría, caracterizada por tres exponentes críticos, determina cómo varían los latidos del corazón.
Fractales, fibrosis y enfermedades cardíacas
Los investigadores determinaron que la estructura fractal del Nodo Sinusal está relacionada con una fina red de fibras de colágeno que lo rodea y lo aísla eléctricamente del tejido cardíaco circundante.
Esta red no solo sostiene al Nodo Sinusal, sino que también influye directamente en la variabilidad del ritmo cardíaco.
“La secuencia de los latidos es lo primero que se altera cuando hay una patología del Nodo Sinusal, incluso antes de que cambie la duración promedio de los latidos”, señaló la doctora Magdalena Defeo, cardióloga, electrofisióloga y jefa del Servicio de Cardiología del Hospital Rodolfo Rossi, quien también participó del estudio.
El análisis de bases de datos internacionales permitió además establecer una relación directa entre el proceso de fibrosis cardíaca, la cicatrización del músculo cardíaco y las alteraciones en la variabilidad del ritmo.
Este descubrimiento podría impulsar el desarrollo de nuevos medicamentos y terapias menos invasivas, alternativas a procedimientos actuales como la ablación por radiofrecuencia, que destruye tejido cardíaco.
Un marcapasos que imita al corazón
A partir de estos hallazgos, el equipo argentino trabaja en el desarrollo de un marcapasos innovador que imita la variabilidad natural del ritmo cardíaco, una característica ausente en los dispositivos actuales.
La invención ya cuenta con una patente registrada en Argentina, bajo la titularidad del CONICET, la UNLP y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
“Los marcapasos actuales funcionan de manera básicamente periódica. Si estimulan de forma constante, la variabilidad del ritmo se pierde, y eso es lo que buscamos evitar con este nuevo dispositivo”,
explicó Irurzun.
Por su parte, Defeo destacó que durante años se pensó que la variabilidad del ritmo cardíaco era indeseable por su relación con arritmias. “Lejos de eso, la variabilidad mejora el gasto cardíaco y podría revertir efectos negativos asociados al uso prolongado de marcapasos convencionales, incluido el llamado ‘síndrome de marcapasos’”, afirmó.
Actualmente, el ingeniero biomédico y becario doctoral del CONICET, David Alejandro Jorge Tasé, trabaja en la construcción del primer prototipo del marcapasos, que permitirá al médico electrofisiólogo programar el dispositivo según las necesidades específicas de cada paciente.
“Es un camino largo, pero estamos orgullosos de contribuir a mejorar la salud de las personas. Esperamos que este desarrollo llegue lo antes posible al ámbito médico”, concluyó Irurzun.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento



