¡Fin de la polémica! Cómo funciona el chip del balón que ayudó a anular el gol de Croacia en el Mundial

La polémica del Mundial 2026 llegó en el último minuto del partido de dieciseisavos de final entre Portugal y Croacia, pues Joško Gvardiol logró el gol del empate para enviar el juego al alargue; sin embargo, el VAR echó para atrás la anotación y, finalmente, el equipo comandado por Cristiano Ronaldo ganó 2-1 y avanzó a los octavos de final.
El árbitro tuvo que analizar la jugada, ya que un defensor portugués había tocado el balón antes de que el croata rematara a portería, lo que anulaba el fuera de lugar; sin embargo, la tecnología del balón Trionda permitió determinar que un jugador croata hizo contacto con la esférica previamente, lo que anuló definitivamente la anotación agónica.
La tecnología ayudó a que Portugal calificara a octavos de final
Al minuto 90+11, el árbitro Espen Eskas anunció la revisión del gol de Gvardiol por posible fuera de juego y se dirigió al VAR para analizar si Igor Matanovic desvió la pelota durante la jugada previa. De ser así, el tanto sería invalidado.
El juez central revisó la jugada por varios minutos y, a simple vista, las imágenes no ofrecían una conclusión clara hasta que un pico en la señal detectado por la tecnología del balón sugirió que hubo contacto, por lo que la anotación fue anulada.
Esta fue prácticamente la última acción del partido que culminó con un 2 a 1 a favor de Portugal. La decisión provocó el enojo de los fanáticos croatas, quienes lanzaron botellas de plástico a la cancha.
Para Luka Modric, la decisión supuso el final de su trayectoria en los Mundiales, mientras que el camino de Cristiano Ronaldo continuará, apenas unas horas después de que su hermana calificara el torneo como su “último baile”.
¿Cómo se determinó que había fuera de lugar en el Portugal vs Croacia?
El balón oficial Trionda, fabricado por Adidas para el Mundial 2026, incorpora un microchip capaz de detectar lo que ni el árbitro, ni las imágenes del VAR pudieron detectar en la acción croata.
La tecnología permite transmitir datos precisos al VAR de forma inmediata y en tiempo real, incluyendo cada toque individual del balón con el botín, la mano u otras partes del cuerpo.
Tras el partido, la FIFA explicó en su cuenta de X (antes Twitter) la decisión detrás de la anulación del gol croata:
“Según los datos proporcionados por la tecnología de balón conectado integrada en el balón oficial del partido, se confirmó que el jugador croata n.º 20, Igor Matanovic, tocó el balón durante la jugada previa al gol contra Portugal, lo que permitió al árbitro determinar correctamente la posición de fuera de juego y anular el tanto“, aseguró la FIFA.
La federación explicó que los sensores IMU alojados en el balón son capaces de detectar cualquier contacto leve y proporcionan a los árbitros un nivel de datos sin precedentes para tomar decisiones rápidas y precisas.
- La información “se muestra a los espectadores durante la retransmisión mediante un gráfico similar a un latido del corazón“, según la FIFA.
¿Cómo funciona el microchip del balón Trionda?
Eric Goff, profesor de Ingeniería Deportiva en la Universidad de Purdue, Estados Unidos, explicó a la cadena británica BBC que el sistema del balón funciona gracias a la unidad de medición inercial (IMU, por sus siglas en inglés).
“Es un dispositivo de apenas unos gramos, pero está incrustado en uno de los cuatro paneles. Para evitar que el centro de masa del balón se desplace fuera de su posición central, se colocan masas de contrapeso en los otros paneles”.
Eric Goff
EL dispositivo permite recopilar datos del balón a una frecuencia de 500 veces por segundo. En el instante en que el botín entra en contacto con el balón, se registra una marca temporal con una precisión de dos milisegundos, según Goff.
Aunado a la tecnología del balón Trionda, hay una docena de cámaras en el estadio que graban a los 22 jugadores en el campo 50 veces por segundo.
“Gracias a ello, es posible determinar con exactitud, dentro de ese margen de dos milisegundos, dónde se encontraban los jugadores en el terreno de juego en el momento del contacto“, dijo el académico.
En el caso del segundo gol de Croacia, el balón “detectó una ligera variación en el movimiento fuera de esa estrecha ventana de dos milisegundos“, de acuerdo con el especialista.
Groff consideró que sería importante que la FIFA hiciera públicos los datos del balón en ese instante concreto, “para mostrar el pico de aceleración (aunque fuera leve) que se produjo al entrar en contacto con dicho jugador“.



