“The Wall Street Journal” pone foco en desapariciones y violencia por guerra del Cártel de Sinaloa

| 15:16 | Sergio Iván González | Uno TV
WSJ señala guerra entre chapitos y mayitos
Reportaje alude a conflicto de facciones por desaparecidos. Foto: Cuartoscuro

La guerra interna entre las facciones de los Chapitos y los Mayitos por el control del Cártel de Sinaloa ha dejado miles de muertos y desaparecidos en México, en medio de una espiral de violencia que, según un reportaje de The Wall Street Journal, publicado este 14 de mayo, exhibe tanto la fragmentación del grupo criminal tras la caída de Joaquín “Chapo” Guzmán como la aparente incapacidad de las autoridades para contener el conflicto.

El diario estadounidense retrata a Culiacán como una ciudad marcada por cadáveres abandonados, desapariciones, enfrentamientos armados y una disputa criminal que se intensificó tras la captura y extradición del “Chapo”, así como por la ruptura entre los herederos del capo y el grupo ligado a Ismael “Mayo” Zambada.

La guerra entre Chapitos y Mayitos dejó miles de muertos y desaparecidos

De acuerdo con el reportaje, desde 2024 la confrontación entre ambos grupos ha dejado alrededor de:

  • 3 mil personas asesinadas
  • 3 mil 600 desaparecidos

Las víctimas incluyen integrantes de las facciones rivales, pero también civiles atrapados en la violencia.

El conflicto se detonó tras el secuestro y entrega de Ismael “Mayo” Zambada a autoridades estadounidenses por parte de Joaquín Guzmán López, hijo del “Chapo”, un hecho que fracturó definitivamente al grupo criminal.

WSJ describe una crisis de desapariciones en Sinaloa

El texto pone especial atención en la crisis de personas desaparecidas en Sinaloa y en el trabajo de colectivos de búsqueda que recorren zonas cercanas a Culiacán acompañados por militares.

Según el reportaje, madres buscadoras y especialistas forenses continúan encontrando restos humanos en campos y zonas alejadas, mientras las desapariciones aumentan conforme escala la guerra entre facciones.

Una de las voces citadas por el diario es la de Alma Rosa Rojo, líder de un colectivo de búsqueda, quien advierte que la nueva generación del narcotráfico opera con mayor violencia y menos controles internos.

El WSJ plantea además que la violencia no sólo ha golpeado a integrantes del crimen organizado, sino también a familias completas que buscan a desaparecidos en medio de una creciente sensación de abandono institucional.

La captura de líderes no frenó el narco y sí multiplicó la violencia

Uno de los principales puntos del reportaje es que la caída de grandes capos no logró reducir el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Por el contrario, el diario sostiene que la fragmentación del Cártel de Sinaloa derivó en:

  • Más violencia
  • Disputas territoriales
  • Facciones armadas rivales
  • Expansión criminal
  • Incremento de desapariciones

La publicación señala que el vacío dejado por el “Chapo” abrió una lucha interna por el control de rutas, operadores y estructuras financieras del cártel.

Además, remarca que la disputa ocurre mientras el grupo criminal mantiene un papel central en la producción y tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.

Corrupción y presunta protección política bajo la lupa

Otro de los ejes del artículo es la presunta relación entre integrantes del crimen organizado y funcionarios mexicanos.

El WSJ retoma la acusación presentada en Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios señalados por presuntamente recibir sobornos ligados a los Chapitos.

Según el diario, el caso alimenta sospechas históricas sobre corrupción y protección política hacia grupos criminales en el estado.

La publicación también menciona que autoridades estadounidenses consideran que podrían venir más acciones judiciales contra funcionarios presuntamente ligados al narcotráfico.

Rocha ha rechazado las acusaciones y asegura que forman parte de una campaña política.

“Abrazos, no balazos” y el crecimiento del crimen organizado

El reportaje también cuestiona la estrategia de seguridad del expresidente Andrés Manuel López Obrador, basada en el lema “abrazos, no balazos”.

Según el diario, durante esos años los grupos criminales ampliaron su presencia territorial, económica y operativa mientras las fuerzas armadas evitaban confrontaciones directas con los cárteles.

El WSJ sugiere que esta política permitió que las organizaciones fortalecieran:

  • Redes de vigilancia
  • Sistemas de halcones
  • Control territorial
  • Capacidad armada
  • Influencia económica y social

El “nuevo Sinaloa” que deja la guerra criminal

El artículo concluye que la guerra interna transformó profundamente a Sinaloa y fracturó parte del tejido social ligado históricamente al narcotráfico.

Mientras los Mayitos avanzan territorialmente y los Chapitos pierden operadores, aliados y estructuras, la violencia continúa impactando no sólo a grupos criminales, sino también a empresarios, policías, políticos y familias enteras.

El diario incluso describe escenas de cuerpos mutilados, casas incendiadas y amenazas en “narcomantas” que reflejan la brutalidad de la disputa.

“Bienvenidos al nuevo Sinaloa”, citó el medio sobre uno de los mensajes dejados junto a cuerpos abandonados en Culiacán.

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