Lorenzo Córdova ve en el Plan B “una auténtica necedad” rumbo a las elecciones de 2027

| 13:02 | Juan Rivas - Rocío Ireta | Uno TV

El arribo del llamado Plan B de la reforma electoral al Senado abrió una nueva etapa en la discusión sobre los cambios al sistema electoral. Para Lorenzo Córdova, exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que está sobre la mesa no responde a un diagnóstico claro ni a una estrategia definida, sino a una serie de modificaciones que, en su lectura, avanzan sin rumbo y con riesgos para la equidad de la competencia.

“Creo que el plan B es el producto de una, y hoy se constata, de una auténtica necedad. Es absolutamente innecesario la variación de temas y de enfoques que desde la propuesta de reforma constitucional, es más, me atrevo a decir desde sus antecesores, el plan A, el plan B, el plan C que presentó en su momento López Obrador y la variación desde la propuesta de reforma constitucional a lo que hoy se ha presentado demuestra que el Gobierno está literalmente dando palos de ciego”, dijo el exconsejero en entrevista con Juan Rivas y Rocío Ireta en A las Nueve en Uno.

Córdova sostuvo que detrás de las modificaciones no se observa “ningún mapa general” ni “ningún diagnóstico serio y compartido” sobre los problemas que se busca resolver. En su valoración, ni siquiera se han construido los consensos políticos suficientes para darle viabilidad al paquete en el Congreso.

Es una serie de propuestas sin ton ni son, que van viendo sin ningún mapa general, digamos, de lo que se pretende, sin ningún diagnóstico serio y compartido, mucho menos de dónde están los problemas, avanzar a ver qué, viendo parecería, a ver qué pasa, ¿no? A ver qué logra superar, digamos así, los consensos entre los propios partidos políticos y la verdad está evidenciando que detrás de esto no solamente no hay un plan, es decir, no hay una estrategia y un diagnóstico serio, sino además ni siquiera hay capacidad política”, opinó.

Los puntos que considera más riesgosos del Plan B

Córdova dijo que, aunque el Plan B que llegó a esta fase es “descafeinadísimo”, eso no elimina los riesgos. Mencionó entre ellos los límites presupuestales a congresos locales, la reducción del número de regidores en administraciones municipales y las remuneraciones de funcionarios electorales.

“Lo más ridículo es que ahora con este descafeinadísimo Plan B, que sigue siendo riesgoso y ahora explico por qué, pues ni siquiera en esto, que es el producto de una presunta negociación con los aliados de la coalición gobernante, el PT, se han construido siquiera consensos que permitan su viabilidad en el Congreso; es decir, es verdaderamente ridículo lo que está ocurriendo”, afirmó.

En su lectura, uno de los puntos de mayor gravedad es el relacionado con la revocación de mandato y su eventual empalme con las elecciones intermedias de 2027. Ahí ubicó el principal problema de fondo: la posibilidad de que la Presidencia intervenga en un proceso que, dijo, no le corresponde.

“Lo más grave dentro de toda esta serie de despropósitos es que ahora lo que se intenta es tratar de revocar, digamos, las condiciones de equidad, haciendo a la presidenta la propagandista número uno del oficialismo al empalmar la revocación de mandato, que nadie quiere más que la propia Presidencia y el partido en el poder, lo cual es absurdo, en las elecciones intermedias”, expresó.

Córdova afirmó que la propuesta no sólo empalma la fecha con los comicios de 2027, sino que además faculta expresamente a la presidenta para difundir el proceso y promover el voto a su favor, mientras se restringen otras vías de promoción o contraste.

“No solamente se empalma la fecha, la posibilidad de la fecha con las elecciones de 2027, sino además expresamente se le faculta a la presidenta la posibilidad de difundir el proceso y de promover el voto a su favor, pero paradójicamente se establece en la propia Constitución que se prohíbe el uso de los tiempos oficiales y la contratación de propaganda para promover y difundir la revocación, es decir, la única que va a poder hablar de la revocación es la presidenta para hablar a favor”, agregó.

“A nadie le interesa la revocación de mandato

Al ser cuestionado sobre si juntar una revocación de mandato con una elección amplia podría elevar la participación, el exconsejero respondió que la experiencia previa apunta en sentido contrario. Recordó que, a su juicio, ese ejercicio no despertó interés ciudadano en su primera edición.

“La revocación, ya hemos visto, es un ejercicio que no le interesa a nadie en México, más que al propio oficialismo, en 2022 tuvimos la primera revocación de mandato que le tocó organizar al INE, y vimos que la participación fue una de las más precarias que ha habido en ejercicios electorales en el país, participó apenas el 17%, esto simple y sencillamente para evidenciar que la revocación de mandato no le interesa a nadie en México, más que paradójicamente al Gobierno y a su partido”, explicó.

Desde esa lógica, Lorenzo Córdova rechazó que el argumento central sea el ahorro. Incluso llevó esa idea al extremo para cuestionarla: si el objetivo real fuera abaratar costos, dijo, lo más económico sería no realizar la revocación de mandato.

“Mira, déjame planteártelo así, ¿saben cuál es la revocación de mandato más barata que puede haber? Si lo que se quisiera realmente es ahorrar el dinero, pues no hacerla. Nadie de la oposición quiere a la presidenta en la boleta para eventualmente sacarla del cargo, nadie quiere la revocación de mandato. La revocación de mandato más barata es no hacer la revocación de mandato y dedicarnos a cosas que realmente sean importantes y serias”, sentenció.

“Meter mano” para influir en la competencia electoral

Para el exconsejero, el problema de fondo no es técnico, sino político. En la entrevista sostuvo que las modificaciones no buscan reformar la democracia ni reducir costos, sino alterar las condiciones de competencia electoral antes de 2027.

“Sí, meter mano, pero además también para cargar los dados, es decir, es una necesidad de un despropósito, pero además malintencionado, porque aquí no se pretende reformar la democracia, es más, ni siquiera es cierto que se quiera abaratar el costo de la democracia, como falsamente dice la propaganda que promueve estos cambios”, señaló.

Bajo esa misma línea, insistió en que el empalme entre revocación de mandato y elección intermedia tendría como efecto incorporar a la presidenta a una contienda donde, según dijo, “no tiene nada que hacer”.

Las elecciones del 2027 van a ser elecciones para elegir congresos, gubernaturas, renovar la otra mitad del Poder Judicial. Nada tiene que estar haciendo la presidenta. Ah, pero la quieren meter con calzador porque la intención es clara, no es ahorrar como falsamente se dice, sino simple y sencillamente aprovechar todo el aparato del Estado, la potencia comunicacional de la presidenta de la República para tratar de ganar a la mala, digamos así, o influenciar a la mala la equidad de la competencia electoral”, finalizó.

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