Pensiones en México: ¿qué son las contributivas y no contributivas y quién puede obtenerlas

| 09:48 | Mario Ostos | UnoTV
Pensiones contributivas y no contributivas: diferencias y requisitos. Foto: Getty
Pensiones contributivas y no contributivas: diferencias y requisitos. Foto: Getty

En México, las pensiones contributivas se relacionan con la trayectoria laboral y las aportaciones realizadas a un sistema de seguridad social, mientras que las pensiones no contributivas no exigen haber cotizado previamente.

Las pensiones contributivas son prestaciones vinculadas con las aportaciones efectuadas durante la vida laboral. En México, los principales sistemas corresponden al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), aunque existen otros regímenes de seguridad social.

El acceso a una pensión contributiva depende del régimen que corresponda a cada trabajador. Entre los factores que pueden determinarlo se encuentran:

  • Edad
  • Semanas o años de cotización
  • Situación laboral
  • Régimen pensionario
  • Conservación de derechos
  • Recursos acumulados en una cuenta individual, cuando corresponda

Por ello, no existe una sola pensión contributiva con los mismos requisitos para todas las personas trabajadoras en México.

IMSS: diferencias entre los regímenes de 1973 y 1997

En el caso del IMSS, una fecha clave es el 1 de julio de 1997, cuando entró en vigor una modificación a la Ley del Seguro Social.

Las personas que comenzaron a cotizar antes de esa fecha pueden encontrarse dentro del régimen de transición y, bajo determinadas condiciones, acceder a los beneficios correspondientes a la Ley de 1973.

Quienes comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997 están sujetos al régimen establecido por la nueva Ley del Seguro Social.

Para la pensión por cesantía en edad avanzada, el IMSS establece que puede solicitarse a partir de los 60 años, siempre que se cumplan los demás requisitos del régimen correspondiente.

En el régimen de 1973 se requiere, entre otros elementos:

  • Tener entre 60 y 64 años
  • Haber causado baja del Régimen Obligatorio del Seguro Social
  • Contar con al menos 500 semanas de cotización
  • Haber cotizado antes del 1 de julio de 1997
  • Encontrarse dentro del periodo de conservación de derechos

En el régimen de 1997 existe un requisito de semanas que aumenta de manera gradual. La cifra prevista para 2031 es de mil semanas, pero en 2026 se requieren 875 semanas de cotización para las pensiones de cesantía en edad avanzada y vejez.

El calendario es el siguiente:

  • 2021: 750 semanas
  • 2022: 775 semanas
  • 2023: 800 semanas
  • 2024: 825 semanas
  • 2025: 850 semanas
  • 2026: 875 semanas
  • 2027: 900 semanas
  • 2028: 925 semanas
  • 2029: 950 semanas
  • 2030: 975 semanas
  • 2031: 1,000 semanas

La pensión por vejez del IMSS puede solicitarse a partir de los 65 años, siempre que se cumplan las condiciones del régimen pensionario correspondiente.

Para el régimen de 1973 se requiere, entre otros elementos, tener 65 años, haber causado baja del Régimen Obligatorio, contar con al menos 500 semanas cotizadas, haber cotizado antes del 1 de julio de 1997 y encontrarse dentro del periodo de conservación de derechos.

En el régimen de 1997, durante 2026 también se requieren 875 semanas.

AFORE y retiro anticipado: ¿se puede pensionar alguien antes de los 60 años?

En el régimen de 1997 del IMSS, el sistema funciona mediante cuentas individuales. Los recursos acumulados durante la vida laboral forman parte del ahorro pensionario y son administrados dentro del Sistema de Ahorro para el Retiro.

El monto de la pensión está relacionado con los recursos acumulados y con la modalidad mediante la cual se otorgue. Entre los mecanismos contemplados están la renta vitalicia y el retiro programado.

También existe el retiro anticipado para quienes se encuentran bajo el régimen de 1997. No se trata de una jubilación automática por edad.

Entre los requisitos establecidos se encuentran:

  • Tener menos de 60 años
  • Contar con las semanas de cotización requeridas
  • Estar dado de baja del Régimen Obligatorio
  • Disponer de recursos suficientes en la cuenta individual
  • Que la pensión calculada bajo el esquema de renta vitalicia sea superior en más de 30% a la pensión garantizada, después de cubrir la prima del seguro de sobrevivencia correspondiente

No reunir las semanas necesarias tampoco implica automáticamente perder los recursos acumulados. El tratamiento depende del régimen y de las condiciones particulares de cada asegurado.

Pensiones no contributivas: quién puede obtenerlas en México

Las pensiones no contributivas son prestaciones económicas cuyo acceso no depende de haber realizado previamente cotizaciones a un sistema de seguridad social.

En México, el principal ejemplo es la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Para acceder a este programa no se requiere demostrar un determinado número de semanas cotizadas ni haber pertenecido al IMSS, ISSSTE u otro sistema de seguridad social.

Para 2026, las reglas de operación establecen como población objetivo a las personas adultas mayores de 65 años o más, mexicanas por nacimiento o naturalización y con domicilio actual en México.

Entre la documentación solicitada se encuentra:

  • Acta de nacimiento
  • Identificación oficial vigente
  • CURP
  • Comprobante de domicilio
  • Formato Único de Bienestar

El artículo 4 de la Constitución reconoce el derecho de las personas adultas mayores a recibir del Estado una pensión no contributiva en los términos establecidos por la ley.

Este derecho fue incorporado mediante una reforma constitucional publicada en el Diario Oficial de la Federación el 8 de mayo de 2020. Posteriormente, el texto constitucional fue modificado y actualmente establece el derecho de las personas adultas mayores de 65 años a recibir una pensión no contributiva en los términos que determine la ley.

El reconocimiento constitucional y las reglas de operación del programa son conceptos distintos. La Constitución establece el derecho, mientras que las disposiciones legales y administrativas determinan las condiciones para su ejecución.

Pensión Mujeres Bienestar: edad y acceso

Otro programa de carácter no contributivo es Pensión Mujeres Bienestar, dirigido a mujeres de 60 a 64 años que cumplen con los requisitos establecidos.

Este apoyo tampoco depende de haber cotizado ante el IMSS, ISSSTE u otro sistema de seguridad social.

Al cumplir 65 años, las beneficiarias pueden incorporarse a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, conforme a las reglas correspondientes.

¿Cuál es la diferencia entre una pensión contributiva y una no contributiva?

La principal diferencia está relacionada con las cotizaciones y la trayectoria laboral.

La clasificación no significa que exista un solo sistema de pensiones contributivas. El IMSS cuenta con sus propios regímenes y reglas, mientras que el ISSSTE tiene un sistema diferente, derivado de la legislación aplicable a los trabajadores al servicio del Estado.

Además, existen sistemas pensionarios propios de determinadas instituciones y organismos públicos.

Por esta razón, el término pensión contributiva engloba diferentes regímenes y no representa una prestación con requisitos idénticos para todos los trabajadores.

Fondo de Pensiones para el Bienestar: ¿es una pensión no contributiva?

El Fondo de Pensiones para el Bienestar, creado en 2024, es un mecanismo adicional que busca complementar determinadas pensiones de trabajadores que cumplen las condiciones establecidas en la legislación.

En el caso del IMSS, entre los requisitos para recibir el complemento se encuentran haber iniciado cotizaciones a partir del 1 de julio de 1997, tener 65 años o más, cumplir con las semanas requeridas —875 en 2026— y contar con una resolución de pensión emitida a partir del 2 de mayo de 2024, además de cumplir con el criterio relacionado con el monto de la pensión.

El Fondo de Pensiones para el Bienestar no es una pensión no contributiva, ya que está relacionado con trabajadores que pertenecen al sistema contributivo y cumplen las condiciones para recibir un complemento.

¿Se pueden recibir una pensión contributiva y una no contributiva?

Una persona puede recibir ingresos provenientes de una pensión del IMSS o ISSSTE y, al mismo tiempo, obtener la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, siempre que cumpla las condiciones establecidas por el programa.

Ambas prestaciones tienen naturaleza y requisitos diferentes. Recibir una pensión contributiva no significa automáticamente quedar excluido de la pensión no contributiva para adultos mayores.

Además, el concepto de pensión puede abarcar distintas contingencias, no únicamente el retiro por edad. Entre ellas están:

  • Vejez
  • Cesantía en edad avanzada
  • Invalidez
  • Incapacidad
  • Viudez
  • Orfandad
  • Ascendencia

Por ello, las cifras identificadas como “pensiones y jubilaciones” pueden incluir prestaciones diferentes a las pensiones de retiro por edad.

En términos generales, las pensiones contributivas están vinculadas con la incorporación a un sistema de seguridad social y las aportaciones realizadas durante la vida laboral. Las pensiones no contributivas, en cambio, no requieren cotizaciones previas y tienen como principal ejemplo la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.

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