Los estados de EE. UU. donde tardan más en decidir si una detención de ICE fue ilegal

| 15:07 | Miguel Escudero | ProPublica
En Mississippi, las resoluciones tardan hasta 3 meses.
En Mississippi, las resoluciones tardan hasta 3 meses. Foto: AFP

El tiempo que tarda un juez federal en decidir si una detención migratoria fue ilegal depende, sobre todo, de qué corte le toque al caso

Una investigación de ProPublica, basada en más de 70 mil peticiones de habeas corpus presentadas por inmigrantes detenidos desde enero de 2025, encontró que ese trámite tarda apenas 12 días en Minnesota, pero hasta 92 en el sur de Mississippi —cerca de tres meses—, mientras la persona detenida sigue encerrada sin que nadie determine si su detención es legal.

La brecha no se explica solo por el estado —dentro de una misma corte, dos jueces pueden tardar semanas de diferencia en resolver casos parecidos— y hay personas que terminan deportadas o aceptan salir del país antes de que exista una respuesta. Ese aumento de peticiones, además, llega en un momento en el que otras vías para pedir la libertad se han cerrado.

¿Qué es una petición de habeas corpus y por qué se dispararon desde 2025?

Un habeas corpus es el recurso legal con el que una persona detenida —incluida alguien bajo custodia migratoria— le pide a un juez federal que revise si su encierro es legal, sin importar lo que resuelva después un tribunal de inmigración aparte. 

El aumento en el número de estas peticiones ocurre en un contexto en el que ICE dejó de ofrecer audiencias de fianza a buena parte de los detenidos desde julio, una vía que antes permitía pedir la libertad sin necesidad de llegar a una corte federal.

La ley de habeas corpus obliga al gobierno a responder en un plazo inicial de tres días —prorrogable hasta 20— para justificar por qué mantiene detenida a una persona, de acuerdo con la investigación de ProPublica

Pero esa misma ley no fija ningún plazo para que el juez resuelva el caso una vez que ambas partes ya presentaron sus argumentos. Son los propios jueces quienes deciden, a su criterio, cuánto tiempo tardan en fallar, mientras equilibran esas peticiones con otros litigios civiles y juicios penales que también ocupan sus cortes, según abogados consultados por ProPublica. 

Esa falta de plazo no es nueva ni accidental. Ya en 1988, una decisión de la Corte de Apelaciones del Circuito de Washington D. C. advertía que “el retraso es indeseable en todos los aspectos de nuestro sistema de justicia, pero debe evitarse especialmente en el contexto delicado del habeas corpus”, según cita la misma investigación.

¿Qué estados tardan más y cuáles resuelven más rápido?

La distancia entre el estado que resuelve más rápido y el que más tarda se cuenta en meses, no en días, y varía de forma marcada de una corte a otra: 

  • Minnesota. Mediana de 12 días para resolver, con más de mil 500 peticiones presentadas desde enero de 2025
  • Distrito Medio de Georgia. Mediana de 29 días; el juez Clay D. Land concentra la mayoría de los cerca de mil 500 casos del distrito, que ya resolvió casi el 80% de su expediente
  • Distrito Oeste de Oklahoma. Mediana de 63 días, repartidos entre siete jueces con más de 150 casos cada uno
  • Luisiana. Más de 2 mil 600 peticiones presentadas; más de la mitad de los casos ya resueltos tardó 89 días o más
  • Distrito Sur de Mississippi. Mediana de 92 días entre los casos resueltos —el peor registro de cualquier estado—, mientras siete de cada diez expedientes asignados al juez David C. Bramlette III siguen sin resolverse

La distancia entre el mejor y el peor caso no depende solo de cuántas peticiones recibe cada corte, ya que Luisiana, con más peticiones que Minnesota, es de las más lentas, mientras que Georgia resuelve casi 8 de cada 10 casos pese a manejar un volumen similar al de Minnesota. Cómo cada corte organiza y prioriza ese trabajo parece pesar más que el volumen que recibe, según reporta la misma investigación.

¿Qué les pasa a las personas mientras esperan una decisión?

Mientras un caso de habeas corpus avanza, la persona sigue detenida, muchas veces en instalaciones que ya han sido señaladas por fallas graves. Organismos como la embajada de México ya han publicado recomendaciones para quien enfrenta este tipo de detención, como guardar copias de identificación y dejar listos arreglos de custodia para los hijos, precisamente porque la espera puede prolongarse durante meses. 

No todos los detenidos llegan a que un juez falle su caso, como le pasó al cliente de la abogada de inmigración californiana Bonita Gutierrez, cuyo caso se estancó en Mississippi. 

Fue detenido en agosto de 2025, trasladado a esa instalación en noviembre, y su petición de habeas corpus se presentó hasta febrero de 2026. Después de que ambas partes presentaron sus argumentos, el caso simplemente no avanzó durante otro mes, y a finales de abril fue deportado —tras 8 meses bajo custodia de ICE— antes de que un juez decidiera nada, lo que dejó su petición sin sentido legal desde el 1 de mayo de 2026. 

Gutierrez describió esa espera como “un hoyo negro, un hoyo negro que no responde en lo absoluto”. La abogada de Oklahoma Elissa Stiles fue más allá sobre lo que provoca esa lentitud: “si sus casos se hubieran resuelto más rápido, no habrían optado por la salida voluntaria”.

¿El retraso depende también de qué juez toque el caso, no solo del estado?

Dentro de un mismo distrito —no solo entre un estado y otro—, el juez asignado puede representar la diferencia entre esperar semanas o esperar meses. En el Distrito Oeste de Oklahoma, por ejemplo, estos son los tiempos que toma cada juez para resolver sus propios casos, según ProPublica:

  • Jodi W. Dishman. Mediana de 49 días; solo el 26% de sus casos sigue abierto
  • Patrick R. Wyrick. Mediana de 91 días; el 80% de sus casos permanece sin resolver
  • Charles Goodwin. Mediana de 144 días; el 67% de sus casos sigue sin resolver

Esa brecha de casi 100 días entre la jueza más rápida y el juez más lento, dentro del mismo distrito, también se repite en Mississippi. De los 747 casos asignados al juez David C. Bramlette III desde que comenzó la segunda administración de Trump, 539 —cerca del 72%— seguían activos hasta el 25 de agosto, la fecha de corte de la investigación. 

Algunos atribuyen parte de la lentitud en distritos como Oklahoma a que sus jueces no tienen experiencia previa con este tipo de litigio, pero la abogada Maggie Kopel, de la National Immigration Litigation Alliance, no acepta esa explicación. “Esa no es una excusa”, dijo, y recordó que otras cortes sin historial de centros de detención, como la de New Hampshire y el Distrito Este de Pensilvania, han resuelto sus casos de habeas corpus más rápido que Oklahoma.

¿Qué han respondido las autoridades y los tribunales señalados?

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sí respondió algunas preguntas de ProPublica sobre las condiciones de detención. Un vocero reconoció que un incendio ocurrido el 22 de agosto en el Centro Correccional del Condado de Adams —la misma cárcel en Natchez, Mississippi, donde está detenido Nafikov— afectó el suministro de agua caliente y otros servicios, aunque aseguró que todo quedó restablecido dos días después. 

El mismo vocero negó que exista negligencia médica y afirmó que ICE ofrece “atención médica integral” a las personas detenidas, además de que “todos los detenidos reciben tres comidas al día, agua limpia, ropa, blancos, duchas, jabón y artículos de aseo”.

Sobre las deportaciones, el vocero de DHS recordó que las personas detenidas pueden pedir “un vuelo gratis a casa y un bono de salida de 3 mil dólares” para irse por su cuenta —la misma oferta que el gobierno ya había subido dos veces desde el año pasado—, en vez de esperar una resolución judicial que puede tardar meses. 

Ni el juez David C. Bramlette III ni el juez en jefe del Distrito Sur de Mississippi, Sul Ozerden, respondieron las preguntas de ProPublica sobre por qué sus casos tardan tanto

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