Reseña (sin spoilers) de “Moana”: ¿Disney debería rendirse con sus “live actions” o es un rayo de esperanza?

| 16:15 | Alfredo Narváez | Uno TV
El live-action de "Moana" llega a México este 8 de julio
El live-action de “Moana” llega a México este 8 de julio | Foto: Disney

Moana“, live-action de la película animada homónima de Disney, llega a las salas de cines de México este 8 de julio con Dwayne “The Rock” Johnson y Catherine Laga’aia como protagonistas. Esta no es una secuela con actores reales, sino una adaptación (casi a manera de calca) a la cinta “Moana: un mar de aventuras” de 2016.

La “casa de las ideas” solía adaptar películas como “El libro de la selva” y “El Rey León“, cuyas versiones originales tenían 49 y 25 años hasta el momento en que se estrenaron sus live-action; sin embargo, con “Moana” solo esperaron 10 años para trasladar el material original a un nuevo formato. ¿Se acabaron las ideas originales?

“Moana” vs “Moana”: ¿el reflejo de una crisis creativa?

En 2025, Dreamworks quiso jugar un juego nuevo que parecía viejo: adaptó a live-action el clásico moderno “Cómo entrenar a tu dragón” a solo 15 años de la cinta animada original.

Hipo y Chimuelo aún se sentían frescos para el público cuando una adaptación con actores reales y CGI llegó a los cines. ¿La trampa? No agregarle ni quitarle un solo detalle, sino copiar lo que ya existía con recursos nuevos.

Casi un año después, Disney (que no es nuevo en adaptar sus clásicos), entra al quite con “Moana“, una década después de que se estrenara “Moana: un mar de aventuras“.

Y la fórmula es la misma que en “Como entrenar a tu dragón“; la Moana de 2016 es la misma que la Moana de 2026, solo que sin la refinada animación que la productora del ratón encontró diez años atrás.

Es lo mismo, pero no es igual

Llega cierto momento de “Moana” (2026) en el que es inevitable pensar que algo falta, incluso cuando los diálogos son prácticamente iguales que en el producto de hace diez años.

Los personajes ahí están, las canciones también dicen “presente” sin que falte una sola, los escenarios de playa no podían faltar, pero algo está perdido en algún lado y es difícil explicar bien qué es.

Quizás sea la ausencia de la voz de Rubén Albarrán en la canción “Saber volver“, o los colores estroboscópicos de la secuencia de “Brillo“, que es calcada de la cinta original, pero sin el brillo de la animación (vaya la redundancia).

Durante toda la película, el espectador sabe que todo está en su lugar, pero ese parece ser el problema. El agua no es tan azul, las expresiones no son tan vivaces y los números musicales carecen del dinamismo que la animación les regala.

Parecería que trasladar un relato fantástico a la carne humana hace que la magia sea más comprensible y la magia no es otra cosa que sorpresa y espontaneidad, no algo previsible. La magia de “Moana” se quedó en la animación de su primer intento.

El pecado es que los creadores eran conscientes de esto, decidieron seguir adelante y se blindaron al dejar elementos muy infantiles como el gallo “Hey Hey“, que está calcado del producto original tanto en diseño como en esencia.

Solo que si algo se va a calcar, es todo o nada. Si se va a repetir una película que ya se hizo, ¿para qué hacerla de nuevo? Solo habría que reestrenar la original en cines o hacer clic en el botón remoto en la sala de casa.

Porque un chiste contado dos veces, pierde su “chiste” la segunda vez. Para argumentar este punto, habría que colocar una comparativa de datos:

¿Por qué la Moana original es la decimoprimera película más taquillera de 2016 con una recaudación de más de 600 millones de dólares y la Moana de 2026 tiene pronósticos negativos de arranque en taquilla?

¿Y qué tal lo hace “The Rock” en Moana?

Cuando salieron los primeros avances de “Moana“, la conversación giró en torno a la apariencia de Dwayne Johnson “The Rock” como Maui, personaje al que le dio voz en la cinta original de 2016.

Los usuarios de redes sociales argumentaron que era Dwayne Johnson con una peluca y no Maui, aunque uno de los puntos fuertes de la película, una vez estrenada, es “The Rock“.

Sin pretender que sea algo distinto a su clásico gimmick, el exluchador se siente particularmente cómodo en la única secuencia musical que tiene. Contrario a lo que uno podría pensar, se nota feliz bailando y cantando.

Las partes de “Moana” en las que Johnson sale del molde, son los fragmentos más memorables de la película. Tal vez el estándar no sea tan alto con uno de los “actores” más redituables de Hollywood, pero no deja de ser un atractivo.

Conclusiones de “Moana” (2026)

Catherine Laga’aia es uno de los pocos factores en la ecuación que logran sentirse como una animación, con esa expresividad y luz que la cinta original transmite.

No es que “Moana” sea un total desperdicio, pues quienes admiran las creaciones CGI en la gran pantalla, se darán cuenta de que esta película tiene un trabajo detrás.

Es muy probable que la experiencia de esta cinta mejore en IMAX o en un formato que eleve la imagen y el sonido. De lo contrario, sigue siendo una película que ya se hizo y que no tiene una diferencia con la original.

El mensaje es el mismo y no hay una adaptación a los mensajes actuales porque, aunque el mundo cambie todo el tiempo, solo han pasado 10 años.

En conclusión, “Moana” se recomienda para dos tipos de público: los fans aguerridos de la cinta animada o quien busca descubrir a Moana de Motunui por primera vez (ya después podrá comparar).

Porque una película como esta tiene la más grande de las desventajas. No juega de manera individual, sino que cada opinión o juicio alrededor de ella incluirá una segunda opinión, la de su prdecesora. Si algo está bien, se comparará, y si algo está mal, aún más.

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