Antes de adoptar un pato, lee esto: la UNAM advierte sobre los riesgos

Tener un pato como mascota, como Merlín, puede parecer una idea atractiva por la popularidad que estos animales han ganado en redes sociales. Sin embargo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advierte que cuidar un pato doméstico implica mucho más que alimentarlo y darle un espacio para vivir.
Su bienestar depende de atención veterinaria especializada, una alimentación específica, instalaciones adecuadas y un compromiso que puede extenderse por más de diez años.
De acuerdo con un artículo publicado por UNAM Global, el doctor y profesor de Fauna Silvestre Oscar Daniel González Santana, académico de la FES Cuautitlán, señaló que, aunque los patos domésticos pueden convertirse en excelentes animales de compañía, no son una opción adecuada para cualquier persona debido a las necesidades particulares que requieren.
No todos los patos pueden vivir como mascotas
El especialista explicó que es indispensable distinguir entre un pato doméstico y uno silvestre. Mientras los primeros fueron criados durante generaciones para convivir con las personas y originalmente se destinaron a la producción de carne, huevos o plumas, los silvestres forman parte de ecosistemas naturales y no están adaptados para vivir dentro de un hogar.
Por ello, advirtió que algunas personas adquieren crías de patos silvestres mediante comercio ilegal o las encuentran en la naturaleza creyendo que podrán criarlas como mascotas, cuando en realidad sus necesidades son completamente distintas.
Uno de los errores más comunes consiste en pensar que un pato puede comer prácticamente cualquier alimento. Según el académico de la UNAM, ofrecerles pan, tacos, restos de comida o alimentos destinados al consumo humano puede ocasionar problemas graves de salud.
La dieta recomendada debe incluir principalmente pastos hidropónicos, verduras, frutas en cantidades moderadas y proteínas naturales como insectos —entre ellos tenebrios, grillos, moscos deshidratados o zofobas—, además de suplementos como espirulina.
Los alimentos comerciales, indicó, deben utilizarse únicamente como complemento, ya que fueron diseñados para animales de producción y contienen niveles elevados de energía y proteína que favorecen el crecimiento acelerado.
Una alimentación inadecuada puede provocar obesidad, alteraciones musculoesqueléticas, problemas en el metabolismo del calcio y deformaciones conocidas como “alas de ángel”.
El espacio y el agua son indispensables
El artículo también señala que los patos necesitan caminar, ejercitarse y permanecer sobre superficies que no dañen sus patas. Los pisos de concreto como único sustrato favorecen enfermedades como la pododermatitis, que puede evolucionar hasta infecciones óseas.
Además, requieren acceso permanente al agua, no solo para nadar, sino también durante la alimentación.
El doctor González Santana explicó que los patos introducen el alimento en el agua para filtrarlo mediante estructuras queratinizadas presentes en el pico. Si no cuentan con suficiente agua, estas estructuras pueden crecer de forma excesiva y dificultar posteriormente su alimentación.
Atención veterinaria y enfermedades que pueden transmitir
La UNAM recomienda que los patos sean atendidos por médicos veterinarios especializados en aves o mascotas no convencionales.
Estos profesionales deben establecer programas de medicina preventiva, vacunación, desparasitación y revisiones periódicas, de acuerdo con las enfermedades presentes en cada región.
El especialista indicó que los patos también pueden transmitir enfermedades zoonóticas como salmonelosis, influenza aviar y clamidiosis.
Debido a que eliminan heces con frecuencia, mantener limpios sus espacios resulta fundamental, especialmente cuando conviven con niños pequeños, adultos mayores o personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
No es recomendable que convivan con perros o gatos
Aunque en redes sociales suelen difundirse videos donde patos conviven con perros y gatos, el académico de la FES Cuautitlán explicó que esos casos no deben considerarse la norma.
Recordó que perros y gatos son depredadores por naturaleza y, aun cuando hayan crecido junto al pato, pueden lesionarlo gravemente o incluso causarle la muerte durante un juego debido a la diferencia de tamaño y fuerza.
La popularidad en redes puede provocar abandonos
La UNAM también alertó sobre el incremento en la compra impulsiva de patos domésticos debido a su viralidad en internet.
El especialista comparó este fenómeno con el llamado “síndrome de Nemo”, ocurrido tras el estreno de la película Buscando a Nemo, cuando muchas personas adquirieron peces sin conocer sus necesidades y posteriormente los liberaron, generando problemas ecológicos.
En el caso de los patos domésticos, liberarlos en parques, ríos o lagos puede alterar los ecosistemas, favorecer la reproducción con especies silvestres y provocar hibridaciones.
Un compromiso de largo plazo
De acuerdo con González Santana, antes de adoptar un pato es necesario considerar que puede vivir más de diez años y que su cuidado exige tres recursos fundamentales: espacio, tiempo y dinero.
También recomendó evitar prácticas como vestirlos con ropa o accesorios, exhibirlos constantemente o sacarlos a pasear, ya que estas actividades pueden generarles estrés, limitar sus movimientos y afectar su bienestar.
La conclusión del especialista es que los patos domésticos pueden convertirse en buenos animales de compañía siempre que sus propietarios estén dispuestos a cubrir todas sus necesidades y brindarles una vida adecuada durante toda su vida.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.



