Campo mexicano enfrenta menor rentabilidad y aumenta riesgo para la producción

| 13:32 | José Pablo Espíndola | Uno TV

El superávit agroalimentario de México registró una caída de 16% durante el primer semestre del año, un resultado que, de acuerdo con Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), responde principalmente al cierre de la frontera de Estados Unidos para la exportación de ganado en pie por el gusano barrenador y al aumento en las importaciones de granos y oleaginosas.

El especialista explicó, en entrevista en “A las Nueve en Uno”, que, aunque el sector agroalimentario continúa siendo uno de los principales generadores de divisas para el país, enfrenta un escenario de menor dinamismo.

“En México en el tema agroalimentario hay que hablar de que es el tercer sector exportador después de las manufacturas y la industria automotriz, ya que es el que más genera divisas por arriba del petróleo y el turismo”, señaló.

Importaciones de granos aumentan mientras las exportaciones avanzan lentamente

Anaya detalló que las exportaciones agroalimentarias apenas muestran un crecimiento de 0.6% respecto al año anterior, debido a que la frontera estadounidense continúa cerrada para el ganado vivo.

“No nos reponemos porque no nos han abierto la frontera, pero no ha caído tanto en virtud de que se ha incrementado la exportación, no de ganado, sino de carne de res, donde México ha incrementado sus exportaciones 26%”, dijo.

Y añadió que el descenso del superávit también obedece al incremento de las compras externas. “Las importaciones de productos principalmente de granos y oleaginosas han subido 5%, derivado a que México ha perdido la seguridad alimentaria, ya que cada año estamos importando más granos y oleaginosas, principalmente maíz, trigo, arroz, soya”.

Según explicó, actualmente México produce únicamente el 42% de esos productos.

El impacto se refleja en la balanza comercial, no directamente en los consumidores

Sobre las implicaciones de la reducción del superávit, el director del GCMA indicó que el efecto principal se observa en la balanza comercial. “La realidad no afecta a la gente, sino daña nuestra balanza, en donde tenemos menos dólares a favor”.

No obstante, destacó que México mantiene un saldo favorable en el comercio agroalimentario y continúa siendo un proveedor relevante para Estados Unidos.

“México, afortunadamente, es superavitario en su balanza de alimentos, exportamos muchas frutas y hortalizas, cerveza, tequila, carne, azúcar, esto quiere decir para la gente que tenemos productores de clase mundial”, argumentó.

Productores enfrentan una ‘tormenta perfecta’

Aunque las lluvias han favorecido las condiciones para el ciclo agrícola, Anaya aseguró que la rentabilidad del campo continúa deteriorándose por la caída de los precios internacionales y el incremento de los costos de producción.

“La realidad es que ahorita la tormenta perfecta es que traemos caída de precios internacionales por producciones récord, principalmente de maíz y también de soya. También los costos han aumentado”, afirmó el experto.

A ello, agregó, se suma la ausencia de mecanismos que otorguen certidumbre económica a los productores. “Estamos viendo que se va a disminuir la superficie en virtud de que el campo no es rentable ante las condiciones del mercado”.

También sostuvo que durante la actual administración y la anterior desaparecieron programas como el ingreso objetivo, la agricultura por contrato y las coberturas de precios.

Prevén menor producción nacional hacia 2027

De mantenerse las condiciones actuales, el especialista anticipó una disminución en la superficie sembrada de granos y una menor producción nacional.

“Vemos para el 2027, si el gobierno no toma medidas de buscar esquemas que le den certidumbre al productor, va a haber mucha superficie que se deje de sembrar en virtud de granos que no es rentable y ya el productor no aguanta más de seguir produciendo y estar perdiendo”, dijo.

Respecto al cierre de la frontera para el ganado mexicano, explicó que el ganado que no puede exportarse vivo está siendo sacrificado para comercializar carne. “Ese ganado que se está quedando, se está sacrificando y está incrementándose las exportaciones”.

Finalmente, afirmó que, a su juicio, la restricción estadounidense no corresponde al comportamiento de la plaga.

“El gusano barrenador no es una enfermedad, es una plaga que si es curada, el ganado no tiene ningún problema de ser exportado y, además, ya Estados Unidos, en Texas, tiene el gusano barrenador”, concluyó.

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