Reformas en Cuba bajo presión de Washington
La Habana hizo en una semana lo que negó durante quince años: la Asamblea aprobó el paquete de reformas más amplio en una generación.
Con el respaldo de Raúl Castro, Díaz-Canel abrió la economía a la inversión extranjera y al capital de la diáspora… no fue un giro ideológico, sino un movimiento de supervivencia.
Washington ya entendió la jugada… Trump fue directo: “Cuba es la siguiente”… habló de una toma amistosa y controlado, y aseguró que el régimen ya negocia porque no tiene dinero ni margen. La estrategia de presión se endureció con el refuerzo del bloqueo y el corte de combustible… La Habana abre para resistir; Washington presiona para convertir esa apertura en rendición.
Cuba cambia porque ya no tiene margen… la reforma llega tarde y la transición la dictará el hambre, no el decreto.



