¿Tomas refrescos light? UNAM advierte que edulcorantes podrían causar cáncer de colon

El consumo de edulcorantes artificiales no calóricos, aditivos sintéticos comunes en productos etiquetados como “light”, “zero” o “sin azúcar”, podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que uno de estos compuestos, la sucralosa, se utiliza ampliamente como endulzante en refrescos y alimentos procesados.
En este contexto, Sonia León Cabrera, investigadora de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, y su equipo analizaron los efectos de este edulcorante durante etapas tempranas del desarrollo y encontraron indicios de que su consumo podría generar cambios en el organismo que favorecen la aparición de este tipo de cáncer.
Desde hace algún tiempo, en México ha habido un aumento en la incidencia de casos de cáncer de colon, particularmente en hombres de 30 a 59 años, cuando antes se diagnosticaba con mayor frecuencia en personas mayores de 60.
Por otro lado, México ocupa el primer lugar en consumo de refrescos y bebidas azucaradas, y muchos de estos productos son endulzados con algún edulcorante no calórico.
“Basados en esta información, mi equipo y yo decidimos emprender una investigación para ver qué efectos tiene el consumo de sucralosa, en específico, en recién nacidos de madres que consumieron este edulcorante no calórico durante la etapa perinatal (que va de la semana 28 de gestación al séptimo día de vida del bebé fuera del útero materno)”.
Sonia León Cabrera, investigadora de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala
Investigación sobre sucralosa durante el embarazo
El grupo de científicos decidió analizar los efectos de la sucralosa durante la etapa perinatal, que comprende desde la semana 28 de gestación hasta el séptimo día de vida del recién nacido.
Un estudio realizado en el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” detectó que los bebés de madres que consumieron sucralosa durante el embarazo y la lactancia producían más citocinas proinflamatorias, en comparación con otros recién nacidos.
Otro análisis también mostró cambios en la microbiota del calostro, la primera leche materna que se produce después del nacimiento y que resulta fundamental para fortalecer el sistema inmunológico del bebé.
Ante estos resultados, los investigadores plantearon una pregunta central:
“¿El consumo de sucralosa durante la etapa perinatal genera cambios sustanciales en el intestino y la respuesta inflamatoria de los recién nacidos que pudieran predisponerlos a desarrollar cáncer de colon en la edad adulta?”, señaló León Cabrera.
Consumo de sucralosa en refrescos y alimentos
Una sola lata de refresco light puede contener hasta 60 miligramos de sucralosa. En teoría, una persona de 70 kilogramos podría beber poco más de seis latas al día sin superar los niveles considerados seguros.
No obstante, la sucralosa también aparece en muchos otros productos, incluidos alimentos procesados y algunos jarabes para la tos, lo que incrementa la ingesta total.
Cáncer de colon: incidencia y mortalidad
A nivel mundial, el cáncer de colon ocupa el tercer lugar en incidencia, solo detrás del cáncer de pulmón y el cáncer de mama. En cuanto a mortalidad, se ubica en el segundo lugar, después del cáncer de pulmón.
En México, datos de 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) colocan al cáncer de colon en el primer lugar de incidencia entre hombres de 30 a 59 años.
Entre las mujeres también se observa un aumento en los casos, aunque otros cánceres como el de mama, cuello uterino y ovario continúan con mayor incidencia en ese grupo de edad.
Límites de consumo y advertencias
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) establece que una persona puede consumir hasta 5 miligramos de sucralosa por kilogramo de peso corporal al día.
Esto significa que un adulto de 70 kilogramos podría ingerir hasta 350 miligramos diarios sin superar ese límite.
Por su parte, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria fija un límite más alto, de 15 miligramos por kilogramo de peso corporal.
Sin embargo, León Cabrera subrayó que estos parámetros se establecieron con base en estudios realizados hace más de 25 años.
Experimentos con modelos animales
Para profundizar en el tema, el equipo de investigadores realizó experimentos con ratonas. En uno de ellos, durante la gestación o la lactancia, algunas ratonas recibieron sucralosa en concentraciones equivalentes a las que consumiría una mujer embarazada o lactante que toma refrescos con regularidad, mientras que otras no recibieron el edulcorante.
Los científicos observaron que las crías de madres que consumieron sucralosa presentaban mayor peso corporal y alteraciones metabólicas.
Además, al analizar células del sistema inmunitario, detectaron perfiles inflamatorios anormales en el intestino.
“Cuando alguien presenta un perfil inflamatorio anormal es más susceptible de desarrollar múltiples enfermedades, entre ellas cáncer”, explicó la investigadora.
En un segundo experimento, los especialistas indujeron cáncer de colon en dos grupos de crías: unas nacidas de madres que habían consumido sucralosa y otras de madres que no lo habían hecho.
- El resultado mostró que las primeras desarrollaron un número mucho mayor de tumores.
También detectaron que las células inmunitarias cercanas perdieron capacidad para controlar el crecimiento tumoral, lo que aumentó la susceptibilidad al cáncer.
“Esto demuestra que la sucralosa no es inocua y sí puede aumentar la susceptibilidad de desarrollar cáncer de colon”, indicó León Cabrera.
Embarazo y lactancia, etapas clave
El equipo de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala continúa con pruebas para identificar los mecanismos exactos detrás de este proceso.
Aun así, consideran que el hallazgo resulta relevante porque sugiere que las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia deberían evitar el consumo de sucralosa y otros edulcorantes no calóricos.
Actualmente, muchos alimentos y bebidas que contienen estos endulzantes incluyen una advertencia que señala que no se recomiendan para el consumo infantil.
No obstante, León Cabrera considera que también debería advertirse sobre su uso durante el embarazo y la lactancia, etapas fundamentales para el desarrollo humano.
Alto consumo en mujeres embarazadas
En México, el consumo de refrescos y jugos procesados se mantiene elevado, incluso entre mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Muchas personas creen que los productos “light” ayudan a controlar el peso o prevenir la diabetes gestacional.
Sin embargo, al contener edulcorantes, especialmente sucralosa, estos productos podrían afectar tejidos maternos y los del bebé en desarrollo, lo que abre nuevas preguntas sobre su seguridad en estas etapas de la vida.
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