“Ciudad zombie”: así quedó Pereira tras devastador terremoto en Colombia

Pereira, una de las ciudades más afectadas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia, enfrenta una emergencia marcada por edificios colapsados, cortes de electricidad, escasez de alimentos y cientos de personas que buscan a familiares entre los escombros.
El fuerte sismo ocurrió el lunes a las 7:34 horas y dejó, de acuerdo con el último balance, al menos 240 personas muertas y un número indeterminado de heridos. La capital cafetera, ubicada a unos 320 kilómetros al este de Bogotá, es hasta ahora la segunda ciudad más afectada, después de Cali.
Pereira enfrenta cortes de electricidad y escasez
La fuerza del terremoto provocó daños generalizados en la ciudad. Casi toda Pereira quedó sin electricidad, mientras que los servicios de internet y telefonía celular funcionan de manera intermitente.
Las calles permanecen cubiertas de vidrios, ladrillos y cables de electricidad, mientras cientos de viviendas presentan daños estructurales, grietas o quedaron completamente destruidas. Ante este panorama, Juan David Gaitán, de 30 años, describió a Pereira como una “ciudad zombie”.
Los habitantes regresaron a algunas viviendas afectadas para intentar recuperar documentos, alimentos y otros objetos personales antes de que las estructuras terminaran de colapsar. Además, el agua y algunos alimentos comenzaron a escasear en supermercados y tiendas.
“Nos salvamos de milagro”
Stella Galvis también sobrevivió al colapso de un edificio de cuatro pisos. La mujer recordó que momentos antes del derrumbe salió corriendo junto con su hijo y su esposo.
“Nos quedamos sin nada, lo perdimos todo”, relató entre lágrimas.
La mujer aseguró que su familia logró salir con vida por cuestión de segundos, antes de que la estructura se desplomara. En diferentes puntos de Pereira, automóviles quedaron dañados por paredes que se desplomaron y las autoridades mantienen labores para retirar obstáculos y atender las zonas de mayor riesgo.
Familiares buscan a sus seres queridos entre los escombros
Jorge González, de 35 años, lleva horas buscando con sus propias manos a su tía Nubia Bonilla, de 87 años, bajo las ruinas de un edificio de cuatro pisos.
El hombre permanece en el lugar mientras los equipos de emergencia realizan labores de búsqueda y rescate. Entre los restos del inmueble encontró el baño del departamento de su tía, donde observó manchas de sangre.
“Desde ayer llegué y no me he ido, hasta que no me entreguen el cuerpo no me pienso ir de acá”, relató González.
El hombre aseguró que su tía era como una madre para él y lamentó que, de confirmarse su muerte, se quedaría sin familiares cercanos.
Familias quedaron nuevamente sin hogar
Entre las personas afectadas se encuentra Jesús Piñeros, un trabajador de la construcción de 28 años que había llegado a Colombia desde Venezuela para escapar de la crisis en ese país.
El terremoto destruyó la vivienda donde vivía con sus hermanos y sobrinos, por lo que la familia tuvo que refugiarse en la casa de un familiar que permaneció en pie. Varios niños pasaron la noche en colchones colocados sobre la acera, debido al temor de permanecer dentro de la vivienda.
“Venimos desde abajo, nos toca levantarnos nuevamente igual que todos”, expresó Piñeros.
Buscan a dos mujeres entre los escombros
Maribel Verano, una vendedora ambulante de 46 años, busca a su madre y hermana, quienes se encontraban en un pequeño hotel que quedó reducido a escombros.
Su madre, Luz Marina, tiene 72 años y recientemente sufrió una trombosis. Su hermana Sandra, de 38 años, utiliza silla de ruedas después de padecer meningitis.
“Espero encontrarlas con salud”, dijo Maribel mientras continúa esperando noticias sobre ambas.
Aeropuerto y carreteras permanecen afectados
La emergencia también provocó afectaciones en la movilidad. El aeropuerto de Pereira permanece cerrado, mientras que algunas rutas terrestres hacia la ciudad presentan cierres debido a los derrumbes provocados por el movimiento telúrico.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien había asumido el poder cuatro días antes del terremoto, anunció su traslado a Pereira para supervisar personalmente las labores de atención a la emergencia.
La tragedia también recordó a los habitantes otros desastres que han golpeado la región, como el terremoto de 1999, que dejó cerca de mil 200 muertos, y la erupción del volcán Nevado del Ruiz de 1985, que provocó la destrucción de Armero y dejó alrededor de 25 mil personas fallecidas.



