Novatadas en escuelas: cuándo dejan de ser una bienvenida y se convierten en violencia o incluso en un delito

Los recientes casos registrados en una escuela normal de Chiapas y en un campamento de verano en Tamaulipas reabrieron el debate sobre las llamadas novatadas, prácticas que durante años fueron vistas como parte de la integración de nuevos alumnos, pero que hoy diversas instituciones y especialistas identifican como actos de humillación, abuso de poder y violencia que, dependiendo de su gravedad, pueden derivar en sanciones e incluso constituir un delito.
Las denuncias de estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumatzá, quienes relataron haber sido sometidos a castigos físicos y psicológicos, así como el caso de la adolescente Dafne Zapata Quintos, fallecida tras ingresar a un campamento de verano en Tamaulipas, colocaron nuevamente el tema en la conversación pública.
Ambos casos permanecen bajo investigación.

¿Qué es una novatada?
Aunque suelen presentarse como una forma de recibir a quienes ingresan por primera vez a una escuela, universidad, residencia, grupo juvenil o equipo deportivo, distintas instituciones coinciden en que una novatada se caracteriza por una relación desigual de poder entre quienes ya pertenecen al grupo y quienes buscan integrarse.
El Ministerio del Interior de España, por ejemplo, las define como actos de humillación que atentan contra la dignidad de las personas y que pueden implicar violencia física, psicológica o sexual.
Además, advierte que muchas veces se mantienen porque las víctimas no denuncian debido al miedo o a la presión del grupo.
En el mismo sentido, la Universidad de Texas Permian Basin señala que las novatadas comprenden:
- Cualquier acto intencional o imprudente que ponga en riesgo la salud física o mental de un estudiante con el objetivo de iniciar, admitir o mantener su pertenencia a una organización
¿Cuándo una bienvenida cruza la línea?
Especialistas coinciden en que una bienvenida deja de ser una actividad de integración cuando implica:
- Humillación
- Intimidación
- Cualquier forma de abuso
El Ministerio de Educación de España señala que durante muchos años estas prácticas fueron justificadas como ritos de iniciación o tradiciones estudiantiles.
Sin embargo, explica que en realidad representan una relación desigual de poder en la que los nuevos integrantes son sometidos para demostrar obediencia o pertenencia al grupo.
Por ello, diversas universidades han comenzado a prohibirlas e incluso cuentan con protocolos específicos para atender denuncias.
En México, ejercer maltrato psicológico y difundir imágenes de personal castrense en redes sociales, entre otras actividades, son motivo de expulsión en las escuelas de formación militar, según el reglamento actualizado que entró en vigor en agosto de 2024.
La obra “Las novatadas. El maltrato como diversión” también advierte que estas conductas han sido socialmente toleradas y normalizadas, pese a que pueden provocar traumas y perpetuar una cultura de violencia aceptada tanto por víctimas como por agresores.
Estas son algunas señales de alerta
Diversas conductas pueden formar parte de una novatada cuando tienen como finalidad someter o humillar a una persona.
Entre ellas se encuentran:
- Humillaciones públicas
- Gritos, amenazas e intimidación
- Privación de agua, alimento o descanso
- Exposición a condiciones físicas extremas
- Golpes o agresiones
- Consumo forzado de alimentos, bebidas o sustancias
- Desnudez obligada
- Actividades degradantes o peligrosas
- Obligar a realizar acciones ilegales o que pongan en riesgo la integridad de la persona
En el caso denunciado por estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumatzá, los testimonios describen jornadas bajo el sol sin agua suficiente, restricciones para acudir al baño, trabajos forzados, intimidaciones con machetes y otros castigos físicos y psicológicos durante varios días.
Cuando la violencia también llega a internet: ¿qué es el cyber-hazing?
Las novatadas ya no ocurren únicamente de forma presencial. Con el uso de teléfonos celulares y redes sociales, algunas de estas prácticas también se trasladan al entorno digital mediante el llamado cyber-hazing.
De acuerdo con la información recopilada de UNICEF, este término hace referencia a:
- Burlas, pruebas humillantes o novatadas violentas que son grabadas y difundidas en internet sin el consentimiento de la víctima
La exposición pública puede amplificar el daño, ya que las imágenes o videos pueden compartirse rápidamente y permanecer en línea por tiempo indefinido.
La organización explica que este tipo de violencia forma parte del acoso digital y puede manifestarse mediante las siguientes acciones:
- La publicación de fotografías o videos vergonzosos
- El envío de mensajes ofensivos o amenazantes
- La difusión de información falsa
- La suplantación de identidad mediante cuentas falsas
- Actos de intimidación o acoso sexual con herramientas de inteligencia artificial generativa
Además del impacto emocional que puede provocar —como miedo, estrés, tristeza o baja autoestima—, UNICEF advierte que el cyber-hazing y otras formas de ciberacoso dejan una huella digital que puede servir como evidencia para denunciar los hechos, aunque también hace que el contenido sea difícil de eliminar por completo una vez que se viraliza.
¿Por qué muchas víctimas no denuncian?
El miedo al aislamiento, la vergüenza y la presión del grupo son algunos de los factores que dificultan que las víctimas hablen sobre lo ocurrido.
El Ministerio del Interior de España advierte que existe una imposición del silencio dentro de estos grupos, lo que favorece que las agresiones continúen y se repitan con nuevas generaciones de estudiantes.
Por ello, distintas campañas de prevención insisten en que la ridiculización, el sometimiento y la humillación no son formas de integración y llaman a denunciar cualquier acto de este tipo.
Cabe mencionar que determinadas conductas pueden derivar en sanciones administrativas o penales si hay una denuncia de por medio.
¿Pueden convertirse en un delito?
Diversas instituciones educativas y autoridades coinciden en que sí.
La Universidad de Texas Permian Basin señala que quienes participan directamente en una novatada, quienes la promueven, la permiten o incluso quienes conocen su realización y no la reportan pueden enfrentar consecuencias previstas por la legislación aplicable.
Además, precisa que el consentimiento de la víctima no elimina la responsabilidad derivada de estos actos.
En México, cualquier lesión, abuso u homicidio derivado de una novatada se sanciona de forma directa mediante el Código Penal Federal y los códigos penales estatales correspondientes por dichos delitos.
Más allá del nombre con el que se les conozca, expertos y estudios públicos coinciden en una idea: una bienvenida deja de serlo cuando implica abuso de poder, violencia, humillación o intimidación. En ese momento, la tradición cede su lugar a conductas que pueden afectar la integridad física y emocional de las personas y, en algunos casos, tener consecuencias legales.
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