Falsos cateos y sellos oficiales: así opera banda para asegurar predios y extorsionar en CDMX

| 11:16 | Lidia Rivera | Uno TV
Dos sujetos que se identificaron como agentes de Fiscalía intentaron detener a un hombre con una orden a nombre de otra persona.
Presuntos agentes de la FGJ CDMX habrían extorsionado. Foto: Cuartoscuro/Archivo

Una presunta red de personas que se identifican como agentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX) habría utilizado credenciales, sellos y recursos oficiales para realizar falsos cateos, colocar aseguramientos en predios e incluso atribuir supuestos delitos a propietarios con el objetivo de extorsionar y cometer fraudes financieros.

Un video difundido en redes sociales documenta uno de estos posibles engaños, en el que dos sujetos intentaron detener a un hombre con una orden de aprehensión que correspondía a otra persona.

El material exhibe a dos involucrados que se identificaron como elementos de la Fiscalía capitalina, quienes buscaron generar temor mediante documentos, identificaciones y elementos asociados con la autoridad para después aprovechar la situación y obtener un beneficio económico.

¿Cuál es el modus operandi de los falsos cateos?

De acuerdo con la información difundida, el esquema comenzaría cuando los presuntos integrantes de la banda llegan a un predio y se presentan como personal de la Fiscalía capitalina con identificaciones de la dependencia.

Los sujetos presuntamente utilizan sellos de la Fiscalía para marcar o asegurar inmuebles previamente, con lo que buscan hacer creer a los propietarios que existe una investigación oficial en su contra o que el predio está relacionado con algún delito.

El supuesto operativo puede incluir la colocación de sellos, restricciones para acceder al inmueble y la presentación de documentos o identificaciones con apariencia oficial.

Posteriormente, los presuntos responsables atribuirían a los dueños o personas relacionadas con el inmueble algún delito supuesto, creando un escenario de incertidumbre jurídica.

El siguiente paso consistiría en ofrecer una salida al problema. Bajo el argumento de que pueden “arreglar” la situación o evitar consecuencias legales, los involucrados solicitarían cantidades de dinero a los afectados.

De esta manera, el posible fraude no se limitaría al falso cateo: los recursos oficiales utilizados para aparentar una intervención de la Fiscalía serían empleados como mecanismo de presión para intentar concretar una extorsión.

El uso de sellos con apariencia oficial adquiere especial relevancia dentro del esquema, debido a que permite aparentar que un inmueble está sujeto a una investigación o aseguramiento legítimo, aun cuando la actuación no corresponda a un procedimiento autorizado.

Intento de detención con una orden a nombre de otra persona

Uno de los casos quedó registrado en video y difundido en redes sociales como en la cuenta de X del comunicador Carlos Jiménez. En las imágenes se ve a un hombre colocar sellos en un predio y en otro momento, aparecen dos hombres que se identificaron como agentes de la Fiscalía de la CDMX y que pretendían detener al ciudadano dueño del mismo.

Los sujetos mostraron una orden de aprehensión que, según lo expuesto en el material, estaba dirigida contra otra persona, no contra el hombre al que intentaban detener.

Ante la situación, el ciudadano solicitó apoyo a elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX.

Los policías cuestionaron a los presuntos agentes sobre el procedimiento y detectaron inconsistencias en la intervención. Entre las acciones realizadas estuvo solicitar información sobre la identidad de sus superiores y conocer quién estaba a cargo de la supuesta investigación.

Después de los cuestionamientos, una mujer que habría sido identificada como su presunta superior y funcionaria de la Fiscalía capitalina llegó al sitio y se llevó a los dos hombres.

Según la información difundida, los sujetos no pudieron explicar de manera clara el motivo de su actuación y únicamente señalaron que se trataba de una “investigación”.

El episodio generó dudas sobre la legalidad de la intervención, particularmente porque la orden de aprehensión presentada no correspondía a la identidad de la persona que pretendían detener.

Falsos operativos buscan generar miedo entre propietarios

El caso muestra la importancia de verificar cualquier actuación de personas que se presenten como integrantes de una corporación de seguridad o procuración de justicia.

  • La utilización de credenciales, sellos, documentos y vehículos o recursos con apariencia oficial puede dificultar que una víctima detecte de inmediato que se encuentra ante una posible actuación irregular.

En el esquema descrito, el temor a perder un inmueble o enfrentar una acusación penal sería utilizado como elemento de presión para llevar a los propietarios a aceptar un supuesto acuerdo económico.

Qué hacer ante un caso similar

Por ello, ante un operativo que genere dudas, resulta relevante solicitar la identificación de los servidores públicos, verificar la existencia de la orden correspondiente y evitar entregar dinero para resolver de manera informal una supuesta investigación.

El caso del intento de detención también plantea la necesidad de revisar cuidadosamente que cualquier orden judicial corresponda tanto al procedimiento como a la persona señalada en el documento.

Hasta la información disponible, los hechos descritos corresponden a presuntas irregularidades y deberán ser investigados por las autoridades competentes para determinar si existió suplantación de funciones, falsificación o utilización indebida de recursos oficiales y una posible conducta de extorsión.

Mientras tanto, el video difundido en redes sociales funciona como registro de una intervención que generó cuestionamientos debido a las inconsistencias detectadas durante el intento de detención.

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