Casarse ya no es la mejor opción para una Green Card en EE.UU.: por qué

| 11:33 | Miguel Escudero | Uno TV US
Una petición de familiar extranjero ya no protege contra la deportación.
Una petición de familiar extranjero ya no protege contra la deportación. Foto: AFP

El matrimonio con un ciudadano estadounidense dejó de ser el camino más seguro hacia la residencia permanente en Estados Unidos. Bajo la administración de Donald Trump, los cónyuges extranjeros de ciudadanos —un grupo que durante décadas gozó de un trato distinto dentro del sistema migratorio— ahora enfrentan el mismo nivel de escrutinio que cualquier otro solicitante

Así lo confirmó a NPR Sharvari Dalal-Dheini, directora de relaciones gubernamentales de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA), quien explicó que este grupo “siempre tuvo un lugar especial” en la ley, al no estar sujeto a cuotas ni obligado a mantener un estatus legal previo para poder ajustar su situación.

El cambio de enfoque ya se refleja en cifras oficiales. De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en 2024 cerca de 343 mil personas obtuvieron la residencia a través de un cónyuge, una cuarta parte del total de aprobaciones del país. Sin embargo, abogados de inmigración advierten que una petición de familiar extranjero aprobada ya no protege automáticamente contra la deportación, y que hay pasos concretos que las parejas deben tomar para no quedar expuestas.

¿Qué cambió exactamente en el proceso de residencia por matrimonio?

El USCIS ya no otorga ningún tipo de protección a partir de la sola presentación del Formulario I-130, el documento con el que un ciudadano solicita la residencia para su cónyuge extranjero. Un vocero de la agencia, Zach Kahler, indicó a NPR que verificar la identidad y el historial de cada solicitante requiere un proceso riguroso “que prioriza la seguridad del pueblo estadounidense mediante un escrutinio más profundo de todos los extranjeros”. 

Kahler agregó que quienes ingresaron sin inspección o permanecieron más tiempo del autorizado por su visa son considerados “extranjeros ilegales” sujetos a acciones de control migratorio, sin importar que tengan un trámite familiar en curso.

El abogado de inmigración Eric Welsh, con sede en California, señaló a NPR que los solicitantes deben prepararse para procesos más largos, costosos y con mayor probabilidad de rechazo. Welsh explicó que no existe un derecho absoluto a permanecer en el país ni a obtener un ajuste de estatus, algo que muchos ciudadanos estadounidenses desconocen al casarse con una persona extranjera.

Entre los elementos que las autoridades revisan ahora con mayor profundidad se encuentran:

  • el historial completo de entradas y salidas del país;
  • la evidencia de buena conducta moral del solicitante;
  • la coincidencia entre domicilios declarados y registros fiscales;
  • el estatus migratorio previo del cónyuge extranjero, incluyendo si lo mantuvo de forma continua.

¿Cómo afecta este endurecimiento a las familias binacionales?

La directora ejecutiva de American Families United, Ashley DeAzevedo, contó que la organización pasó a reunir a un millón 400 mil personas dentro de Estados Unidos y 300 mil más fuera del país, entre quienes se fueron por voluntad propia y quienes buscan regresar.

Según relató a NPR, varios de sus integrantes optaron por la salida voluntaria o el abandono del país ante el temor a una detención indefinida.

El temor también golpeó a hogares con militares en servicio. DeAzevedo describió el caso de una residente permanente casada con un miembro del Ejército estadounidense, cuya solicitud de ciudadanía sigue congelada por la veda migratoria que pesa sobre 39 países, entre ellos el suyo. 

La pareja tuvo que posponer una mudanza a Alemania mientras espera una resolución, algo que, según explicó, puede afectar la carrera militar del cónyuge ciudadano y no solo el estatus del extranjero.

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