Sin servicios ni atención: 3.9 millones de niños están en riesgo tras sismos en Venezuela

| 17:59 | Sergio Iván González | Uno TV
Niños de Venezuela en riesgo tras terremotos
Niños de Venezuela en riesgo tras terremotos. Foto: AFP | IA

Unicef estima que 3.9 millones de niñas, niños y adolescentes quedaron en situación de riesgo tras los terremotos de magnitud 7.5 y 7.2 que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio. La falta de agua potable, servicios de salud, protección y educación amenaza a quienes viven en las zonas más afectadas por el desastre.

Mientras las imágenes de edificios colapsados y rescates dieron la vuelta al mundo, comenzó otra emergencia menos visible: la de millones de menores que ahora enfrentan desplazamiento, separación familiar y afectaciones emocionales. En entrevista con Uno TV, Gerardo García Marcano, especialista en Cambio Social y de Comportamiento de Unicef México, explicó por qué la infancia debe ser una prioridad en la respuesta humanitaria.

Las primeras horas tras el sismo son decisivas para salvar vidas

Las regiones afectadas incluyen Caracas y los estados de Aragua, Carabobo, Falcón, La Guaira y Miranda, donde decenas de edificios colapsaron y continúan las labores para evaluar los daños.

Gerardo García Marcano explicó que el número de menores afectados podría aumentar conforme avancen las evaluaciones, por lo que las primeras horas posteriores al desastre son fundamentales.

“Estamos hablando de 3.9 millones de niños, niñas y adolescentes que pueden estar en las áreas afectadas. En este tipo de emergencias la primera respuesta es fundamental para salvar vidas, rescatar personas, brindar espacios seguros y entender la magnitud de lo que estamos enfrentando”, señaló.

Aunque la respuesta internacional incluye brigadas de rescate y apoyo logístico, el especialista advirtió que las necesidades de la infancia requieren una atención diferenciada.

¿Por qué la infancia enfrenta mayores riesgos tras un terremoto?

Además de las lesiones provocadas por el desastre, los menores enfrentan riesgos que suelen pasar desapercibidos durante las emergencias.

Entre ellos destacan la separación de sus familias, la falta de acceso a agua potable, alimentos y atención médica, así como afectaciones emocionales derivadas del trauma.

“Los niños pueden perder contacto con su familia en medio de la emergencia y quedar completamente solos. También requieren apoyo psicosocial porque el impacto emocional de vivir un terremoto puede acompañarlos durante mucho tiempo”, explicó.

Unicef también alertó sobre el incremento de riesgos de violencia, explotación o trata de personas cuando los menores quedan sin la protección de un adulto responsable.

Marcano subrayó que muchas veces la atención se concentra en resolver la emergencia general, mientras que las necesidades específicas de niñas y niños quedan relegadas.

Agua, salud y protección: las prioridades para atender a la niñez

La organización trabaja junto con autoridades y organizaciones locales para atender las necesidades más urgentes.

Entre las acciones prioritarias se encuentran garantizar agua segura, fortalecer los servicios de salud, brindar atención psicosocial y habilitar espacios seguros para proteger a la infancia.

“El acceso a agua potable es fundamental porque muchas fuentes quedan contaminadas. También debemos fortalecer el sistema de salud y asegurar que los niños reciban protección y acompañamiento emocional desde las primeras horas“, indicó.

El especialista recordó que el cierre total de las escuelas también representa un reto para la recuperación de la infancia. Además de interrumpir el aprendizaje, deja a miles de niñas y niños sin uno de los principales espacios de protección, convivencia y apoyo que tienen durante una emergencia.

La crisis previa agrava los efectos del desastre

El impacto de los terremotos ocurre en un país que ya enfrentaba una emergencia humanitaria.

De acuerdo con Marcano, años de deterioro en los servicios de salud, educación, agua potable y electricidad hacen que la recuperación sea todavía más compleja.

“Los terremotos vienen a colapsar lo poco que quedaba disponible. Muchas comunidades ya enfrentaban carencias importantes y ahora la situación se profundiza”, explicó.

Antes del desastre, el llamamiento humanitario de Unicef para Venezuela ya presentaba un importante déficit de financiamiento, por lo que la emergencia incrementó las necesidades de recursos para atender a millones de personas.

Pese a la magnitud de la tragedia, la respuesta internacional comenzó a movilizarse desde las primeras horas. Tras la declaratoria de emergencia emitida por las autoridades venezolanas, organismos humanitarios como Unicef pudieron acelerar el despliegue de personal especializado, suministros y recursos para atender a la población afectada.

Unicef llama a apoyar a la niñez venezolana

Para responder a la emergencia, Unicef desplegó personal especializado en protección infantil, atención psicosocial y distribución de suministros básicos, además de reforzar la reunificación familiar de menores separados de sus cuidadores.

El organismo también habilitó en México un mecanismo de donación para apoyar la respuesta humanitaria.

“Permítannos ayudar a los más vulnerables. Que no haya un niño o una niña al que le falte agua, alimento o un espacio seguro. Cada aporte, por pequeño que sea, puede marcar una diferencia en su recuperación”, expresó Gerardo García Marcano.

Las personas interesadas en apoyar pueden realizar donaciones a través del portal de Unicef México, cuyos recursos se destinarán a garantizar agua segura, protección infantil, atención psicosocial y educación para las familias afectadas por los terremotos.

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