El 57.3% de las viviendas en México son de autoproducción: conoce los riesgos de construir sin asesoría
La falta de asesoría técnica y recursos suficientes puede generar problemas estructurales y dificultades para mantener las viviendas en buenas condiciones.

En México, 57.3% de las viviendas son de autoproducción, es decir, familias que construyen o amplían sus casas de manera gradual y, en algunos casos, sin asesoría técnica. Este proceso puede tardar hasta 20 años y generar riesgos relacionados con la seguridad y las condiciones de habitabilidad.
Más de la mitad de las viviendas en México son de autoproducción
La construcción de vivienda de manera progresiva es una práctica común en México. De acuerdo con información de Hábitat para la Humanidad, 57.3% de las viviendas en el país son de autoproducción y algunas familias pueden tardar hasta 20 años en consolidarlas.
El proceso consiste en construir o ampliar la vivienda conforme las familias cuentan con recursos económicos. Sin embargo, cuando no existe acompañamiento técnico o acceso a financiamiento formal, pueden presentarse problemas en los materiales, las estructuras y las condiciones de los espacios.

Luis Armenta, subdirector nacional de Hábitat para la Humanidad, explicó que una parte importante de las viviendas presenta condiciones que pueden afectar a quienes las habitan.
“Prácticamente el 40% nos dicen que sus viviendas reportan humedad, moho y otras condiciones no saludables”.
A estos problemas se suma el rezago habitacional. De acuerdo con Armenta:
“8 millones de viviendas en nuestro país tienen algún tipo de rezago, principalmente un rezago por la calidad de los espacios, es decir, viviendas que sus materiales están en mal estado, que presentan condiciones de hacinamiento, o que no tienen acceso a servicios básicos”.
¿Qué riesgos existen al construir una vivienda poco a poco?
Uno de los principales retos de la autoproducción es que las familias pueden realizar las obras sin asesoría especializada. Esto puede dificultar la identificación de problemas relacionados con la estructura, los materiales o las condiciones del terreno. Además de las condiciones de construcción, actualmente se debe considerar el impacto de fenómenos asociados con el cambio climático.
Inundaciones, temperaturas extremas y otros eventos pueden representar riesgos para las viviendas, por lo que aspectos como la selección de materiales, la ventilación y la ubicación del inmueble deben considerarse durante el proceso de construcción. También resulta relevante evitar zonas que puedan estar expuestas a inundaciones, deslaves u otros fenómenos naturales.
Familias recurren a ahorros y trabajos adicionales para pagar su vivienda
El costo de construir, ampliar o conservar una vivienda representa otro desafío para las familias. De acuerdo con el estudio presentado por Hábitat para la Humanidad, 36% de las personas encuestadas ha tenido que utilizar sus ahorros para cubrir gastos relacionados con la vivienda, mientras que 34% buscó un trabajo adicional para poder hacer frente a estos gastos.

La presión económica también genera preocupación sobre la posibilidad de conservar el hogar ante un imprevisto. Lacmi Rodríguez, directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad, explicó:
“El 56% teme que sólo un imprevisto que se presente ponga en riesgo su capacidad de conservar el hogar”.
La situación económica también ha llevado a muchas familias a modificar otros gastos para mantener su vivienda.
“8 de cada 10 tuvo que reducir un gasto en materia de alimentación o salud durante el último año para poder conservar su vivienda actual”.
Estos datos muestran que el acceso a una vivienda no sólo implica contar con un espacio para habitar, sino también tener la capacidad económica para mantenerlo en condiciones adecuadas.
¿Qué propone Hábitat para la Humanidad?
Ante este panorama, una de las propuestas planteadas es fortalecer la asistencia técnica para las familias que construyen sus viviendas de manera progresiva. También se plantea facilitar el acceso a créditos y generar mecanismos de acompañamiento en los que participen autoridades, iniciativa privada y academia.
La asistencia técnica puede permitir que las familias reciban orientación sobre materiales, seguridad, distribución de espacios y condiciones específicas de los terrenos donde construyen. El objetivo es que la construcción progresiva pueda realizarse con mejores condiciones de seguridad y habitabilidad, sin que las familias tengan que detener el proceso por falta de recursos o información especializada.
El problema de vivienda también afecta a millones de personas en el mundo
La situación de México forma parte de un problema de vivienda que también se presenta en otros países.
Lacmi Rodríguez señaló que:
“A nivel mundial son más de 3 mil millones de personas no tienen acceso a una vivienda adecuada y mil millones de viviendas viven en asentamiento con inseguridad física, ilegal o en proceso de consolidación”.
El diagnóstico también identifica una preocupación mayor entre los jóvenes. En las zonas rurales, además, las mujeres tienen una participación importante en la atención de las necesidades de vivienda de sus familias. El estudio fue presentado por Hábitat para la Humanidad en el marco del Día Mundial del Hábitat y contempla información de 30 mil personas de 22 países, incluido México.

La información busca mostrar los retos que enfrentan las familias para acceder, construir y conservar una vivienda adecuada, así como la necesidad de contar con financiamiento, asistencia técnica y acompañamiento durante los procesos de autoproducción.
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