Lo que debes saber si recibes pagos en efectivo, para evitar problemas con el SAT
Para el SAT, lo más importante es conocer de dónde provienen los recursos, por lo que podrías tener que acreditar su origen.

Manejar dinero en efectivo y no utilizar tarjetas bancarias no significa quedar fuera de las obligaciones ante el SAT. Cuando una persona obtiene ingresos, debe reportarlos cuando corresponda, independientemente de si recibió el pago en billetes, transferencia o mediante otro método.
Para el Servicio de Administración Tributaria (SAT), uno de los puntos importantes es conocer de dónde provienen los recursos. Por ello, conservar documentos que permitan acreditar el origen del dinero puede ser clave ante una eventual revisión.
Dinero en efectivo y SAT: ¿qué declarar?
No existe una declaración especial únicamente por recibir dinero en efectivo, pues las obligaciones fiscales dependen del tipo de ingreso y del régimen fiscal en que se encuentre registrada cada persona. Sin embargo, eso no significa que cobrar en efectivo no deba reportarse, pues quienes realizan actividades comerciales, ofrecen servicios profesionales o tienen otras actividades económicas deben cumplir sus obligaciones fiscales.
El origen del dinero en efectivo también puede ser distinto a una actividad económica, ya que puede tratarse de salarios, préstamos, donativos, rentas o recursos obtenidos por la venta de algún bien.
Un punto que suele generar dudas son los depósitos en efectivo, ya que las instituciones financieras deben informar al SAT cuando los depósitos superan los 15 mil pesos acumulados durante un mes por cliente.
Rebasar esa cantidad no quiere decir que automáticamente aparezca un nuevo impuesto, ni que exista una prohibición para depositar cantidades superiores. En términos simples: los 15 mil pesos no son un límite para depositar, ni superarlos produce automáticamente un impuesto, así como realizar varios depósitos menores no evitará que los movimientos sean identificados por el banco, que es quien debe reportarlos al SAT.
SAT y discrepancia fiscal: por qué importa el origen del dinero
Otro aspecto importante a considerar es la llamada discrepancia fiscal, que puede presentarse cuando los gastos o movimientos financieros detectados son mayores que los ingresos declarados por una persona. Para determinar esta situación pueden considerarse diferentes operaciones, entre ellas depósitos bancarios, inversiones, compra de bienes, gastos y pagos con tarjetas de crédito.
Si el SAT inicia este procedimiento, la persona puede presentar información para explicar de dónde salieron los recursos, dándole un plazo de 20 días para responder y entregar las pruebas correspondientes.
En caso de requerírtelo el SAT, la documentación dependerá de cómo se obtuvo el dinero. Entre los comprobantes que pueden respaldar el origen de los recursos están: facturas, recibos de nómina, contratos laborales, contratos de compraventa, documentos de préstamos, estados de cuenta y comprobantes de pago.
Si hay movimientos que no corresponden con los ingresos declarados y no puede demostrarse de dónde provino el dinero, el SAT puede determinar ingresos presuntos y, cuando corresponda, establecer impuestos, recargos o multas.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.


