Fracking: ¿En qué países está prohibido y qué pasa en México?
Las restricciones o prohibiciones son distintas en cada país, conforme a su contexto.

El fracking está prohibido o restringido en varios países mediante leyes, moratorias o políticas públicas, mientras que México sigue evaluando la posibilidad de usar esta técnica para extraer gas natural en yacimientos no convencionales.
La fracturación hidráulica, conocida como fracking, es una técnica de extracción de petróleo y gas de formaciones geológicas de baja permeabilidad.
Para extraerlos, se inyectan fluidos de alta presión en el subsuelo para generar fracturas en la roca. Eso facilita el flujo de hidrocarburos hacia el pozo.
El fracking es empleado ampliamente en Estados Unidos, pero en otros países está prohibido por riesgos ambientales y la protección al agua, entre otras condiciones.
En México, el Gobierno Federal busca implementar esta práctica para reducir la dependencia del extranjero en gas natural, según afirma la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Países que han prohibido o restringido el fracking
Prohibición legal o prohibición explícita
- Francia
- Bulgaria
- Irlanda
Restricción o prohibición de determinadas modalidades
- Alemania
- España
Moratoria o política restrictiva
- Reino Unido
- Sudáfrica
¿Por qué está prohibido?
El fracking está prohibido en varios países para proteger el agua y acuíferos; por impactos ambientales, de ecosistemas y por una política climática, entre otros motivos.
La legislación de Francia ha apelado al principio de prevención de daños ambientales.
En cambio, España abandera una política de transición energética y reducción progresiva de la explotación de hidrocarburos. La Ley de Cambio Climático y Transición Energética impide otorgar nuevas autorizaciones para explotaciones de hidrocarburos que contemplen fracturación hidráulica de alto volumen.
Por su parte, Alemania prohibió el fracking no convencional con fines comerciales, aunque mantiene excepciones limitadas para investigación científica y permite determinadas formas de fracturación convencional bajo condiciones regulatorias.
A diferencia de estos países, en Reino Unido se pausó el fracking para gas de esquisto, debido a dudas sobre si dicha práctica generaba actividad sísmica.
En 2019, el gobierno indicó que no permitiría esta práctica, después de que la Oil and Gas Authority concluyó, con la tecnología disponible, que no era posible predecir la probabilidad y magnitud de terremotos relacionados con esta actividad.
El Parlamento británico informó en mayo de 2026 que el gobierno mantenía el compromiso de no otorgar nuevas licencias para explorar nuevos campos que pudieran utilizarse para fracking de gas de esquisto.
Asimismo, Escocia mantiene una política de no apoyar el desarrollo de petróleo y gas no convencional, incluida la práctica del fracking, mientras que Gales no acepta nuevas licencias de petróleo.
En lugar de una prohibición, Sudáfrica tiene una moratoria y un proceso regulatorio para determinar en qué condiciones puede desarrollarse la explotación de gas de esquisto, principalmente en la región de Karoo.
En 2025, el gobierno finalizó las regulaciones específicas para controlar riesgos ambientales y de seguridad asociados a esta práctica.
¿Qué ocurre en México?
En abril del 2026, el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo anunció la creación del Comité de Científicos y Especialistas encargado de estudiar la viabilidad económica y ambiental de la explotación de gas natural no convencional.
Dicho cuerpo concentró a 54 científicos, investigadores, tecnólogos y humanistas de instituciones como la UNAM, UAM, IPN, entre otras.
En agosto, el comité presentó sus primeras conclusiones, donde recomendó prohibir el aprovechamiento de recursos en yacimientos de la cuenca Tampico-Misantla.
En cambio, recomendó investigaciones adicionales para determinar las condiciones en las cuencas de Sabinas-Burro-Picachos, en Coahuila y Nuevo León, y Burgos, en Tamaulipas.
Con ello, los especialistas recomendaron no utilizar agua superficial ni agua subterránea comprometida para consumo humano, agricultura o ganadería.
Como alternativa, propusieron investigar la existencia de agua salada en formaciones profundas y reciclar al menos el 75% del agua empleada en el fracking.
El 7 de octubre, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, dijo en su comparecencia que actualmente no existen condiciones para aplicar el fracking en México.
En la Cámara de Diputados, expuso que Claudia Sheinbaum no ha autorizado pruebas piloto, sino los estudios para determinar si hay agua salada y profunda.
“Hoy no existen condiciones para avanzar en una explotación mediante fracturación hidráulica”, resaltó.
Antes de aplicar el fracking, tendrían que actualizarse las normas relacionadas, elaborar directrices para la construcción de pozos no convencionales y fijar reglas para el tratamiento del agua salada.
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