Los latinos más buscados por el FBI: cuánto llevan prófugos y cuánto ofrecen por capturarlos

Hay nombres que llevan años apareciendo en los carteles de búsqueda de las autoridades estadounidenses. Algunos acumulan más de una década fuera del alcance de los investigadores. Otros entraron en la mira del FBI hace apenas meses. Y las recompensas pueden alcanzar los 10 millones de dólares.
A octubre de 2026, el listado de fugitivos hispanos con las mayores recompensas incluye ciudadanos de México, Honduras, Venezuela y Colombia. Pero hay una novedad que cambia la fotografía: uno de los nombres que aparecía entre los más buscados ya fue capturado.
¿Quiénes son los latinos más buscados por el FBI en 2026?
El listado publicado por Univision en agosto, construido a partir de fichas vigentes del FBI y de programas de recompensas del Departamento de Estado, reunía a 10 fugitivos hispanos con recompensas de entre 1 millón y 10 millones de dólares.
La cifra más alta corresponde a Julio César Montero Pinzón, mexicano conocido también como “El Tarjetas”. El Departamento de Estado ofrece hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena. El FBI señala que una orden federal de arresto fue emitida el 27 de octubre de 2025. Eso significa que, tomando esa fecha como referencia, lleva casi un año en condición de prófugo federal.
Su caso está relacionado con presuntos delitos de lavado de dinero, fraude electrónico y apoyo material a una organización terrorista extranjera. Las autoridades lo vinculan con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
¿Quién lleva más años prófugo entre estos fugitivos?
Aquí la historia cambia bastante.
Juan José Ponce Félix, mexicano vinculado por las autoridades con el Cártel de Sinaloa, enfrenta una orden federal desde el 15 de octubre de 2015. El FBI ofrece hasta 5 millones de dólares por información que lleve a su arresto o condena. Según la ficha oficial, se cree que puede encontrarse en Mexicali y mantiene vínculos con Sinaloa, California y Oregon.
Eso supone casi 11 años desde la acusación federal.
Hay otro caso todavía más antiguo en el grupo. Fausto Isidro Meza-Flores, conocido como “El Chapo Isidro”, fue acusado inicialmente el 2 de mayo de 2012. El FBI lo incorporó a su lista de los Ten Most Wanted en febrero de 2025 y el Departamento de Estado ofrece hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura o condena.
El FBI sostiene que Meza-Flores dirige una organización criminal transnacional vinculada al narcotráfico. Las acusaciones incluyen operaciones relacionadas con cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana.
¿Qué otros fugitivos hispanos tienen recompensas millonarias?
La lista incluye varios nombres que han permanecido durante años en las investigaciones estadounidenses:
- Yulan Adonay Archaga Carías, hondureño conocido como “Porky”: hasta 5 millones de dólares. El FBI lo incorporó a su lista Ten Most Wanted en noviembre de 2021.
- Wilver Villegas-Palomino, colombiano vinculado por las autoridades al ELN: hasta 5 millones de dólares. Tiene una orden federal fechada el 13 de febrero de 2020, por lo que lleva más de seis años buscado bajo ese proceso.
- Víctor Eduardo Morales Zelaya, hondureño conocido como “Cuervo”: hasta 5 millones de dólares. Su orden federal fue emitida el 6 de junio de 2023.
- Giovanni Vicente Mosquera Serrano, venezolano señalado por las autoridades como integrante de alto rango del Tren de Aragua: hasta 5 millones de dólares. El FBI indica que una orden federal fue emitida en 2025 y lo mantiene en su lista Ten Most Wanted.
- Juan José Esparragoza-Moreno, conocido como “El Azul”: hasta 5 millones de dólares. El FBI lo busca por acusaciones relacionadas con narcotráfico y señala que pudo haberse sometido a cirugía plástica, un elemento que complica su identificación.
- Omar Alexander Cárdenas, nacido en California y clasificado por el FBI como hispano: hasta 1 millón de dólares. Tiene una orden federal desde el 2 de septiembre de 2021 y es buscado por una acusación relacionada con homicidio.
En el caso de Cárdenas hay un dato que llama especialmente la atención. El FBI elevó en marzo de 2026 la recompensa mínima para los integrantes de su lista Ten Most Wanted hasta $1 millón, por lo que su recompensa pasó a esa cantidad.
¿Qué pasó con Aníbal Canelón Aguirre, uno de los más buscados?
Aquí está la actualización que no debería faltar en una nota publicada ahora.
Aníbal Alexander Canelón Aguirre ya no está prófugo.
El venezolano, conocido como “Prometheus” o “The Engineer”, había ingresado al Ten Most Wanted del FBI en marzo de 2026 como el fugitivo número 540 de la historia de la lista. El FBI ofrecía hasta 1 millón de dólares por información que llevara directamente a su arresto.
Pero en septiembre fue capturado en Venezuela. El Departamento de Justicia confirmó posteriormente que fue llevado ante un tribunal federal en Nebraska.
La captura tiene un detalle que resulta difícil de ignorar: Canelón Aguirre llevaba apenas unos seis meses dentro de la lista Ten Most Wanted cuando fue detenido.
Su caso también muestra lo rápido que puede cambiar una lista de fugitivos. Una fotografía publicada hace semanas puede dejar de representar la situación actual en cuestión de días.
¿Todos aparecen en la lista oficial de los 10 más buscados del FBI?
No. Esta distinción es importante para entender el titular.
El FBI mantiene diferentes categorías de personas buscadas. Entre ellas está la famosa Ten Most Wanted Fugitives, pero también existen listas y categorías de investigaciones sobre crimen organizado, terrorismo, delitos violentos y otros casos.
Por eso, decir simplemente “los 10 latinos más buscados por el FBI” puede generar una impresión equivocada.
Actualmente, la lista oficial Ten Most Wanted incluye entre sus integrantes a Yulan Adonay Archaga Carías, Omar Alexander Cárdenas, Fausto Isidro Meza-Flores, Giovanni Vicente Mosquera Serrano y Wilver Villegas-Palomino, mientras que Canelón Aguirre ya fue capturado.
Y hay algo más que conviene recordar: una recompensa no significa que cualquier persona pueda salir a buscar al fugitivo. El FBI advierte expresamente que estas personas pueden ser peligrosas y pide que la información se entregue a las autoridades, no que los ciudadanos intenten intervenir por cuenta propia.
Para quienes viven en Estados Unidos y reconocen alguno de estos nombres o rostros, esa diferencia importa. Una pista puede tener un valor de millones de dólares, pero la captura corresponde a las autoridades.


