Patinar en el Rockefeller Center desde 22 dólares: la pista abre el 10 de octubre por su 90 aniversario
El Rockefeller Center anunció que abrirá su pista de patinaje con motivo de su 90 aniversario. Estos son los costos de las entradas

La pista de hielo del Rockefeller Center, en Manhattan, abrirá el 10 de octubre de 2026 para celebrar su 90 aniversario, con entradas de patinaje general desde 22 dólares. La nueva temporada permitirá regresar a una atracción que funciona desde 1936 y que este año estrenará instalaciones para los visitantes, según la información publicada por Rockefeller Center.
¿Cuánto cuesta patinar y qué debes revisar al comprar?
La modalidad General Skate ofrece sesiones de 60 minutos con una tarifa inicial de 22 dólares. Ese importe es el precio de partida, no una tarifa única para todas las reservas. Antes de pagar, es importante revisar el monto correspondiente a la fecha y el horario que selecciones en el portal oficial de entradas.
Las entradas VIP, por otro lado, tienen un costo inicial de 131 dólares e incluye 60 minutos de patinaje con entrada prioritaria y acceso a una sala VIP.
Puedes llevar tus propios patines o alquilar un par en el lugar por 12 dólares. También hay casilleros gratuitos para guardar objetos personales pequeños, de acuerdo con la información de servicios de The Rink, como se le conoce a la pista de patinaje sobre hielo al aire libre.
¿Qué novedades tendrá la temporada del 90 aniversario?
Durante las primeras semanas, los patinadores serán atendidos en una instalación temporal. El 14 de noviembre está prevista la apertura del Skate House reconstruido, así como el espacio de recepción.
Quienes quieran conocer las nuevas instalaciones deberán tener en cuenta esa segunda fecha, según la guía de la temporada.
¿Dónde está la pista de patinaje del Rockefeller Center en Nueva York?
Está ubicado en Midtown Manhattan. La entrada está en el nivel de la pista, con acceso por la calle 49, como indican las instrucciones oficiales para visitantes.
Para llegar en transporte público, se puede utilizar el metro hasta las estaciones cercanas al Rockefeller Center y completar el trayecto a pie. También hay varias líneas de autobús que circulan por las avenidas y calles próximas al complejo.
Al planificar la llegada, conviene dirigirse específicamente al acceso de la pista en la calle 49, en lugar de buscar cualquiera de las entradas de los edificios del Rockefeller Center.
Quienes lleguen en vehículo deben tener en cuenta que Rockefeller Center se encuentra en una zona de alta circulación y con estacionamientos de pago cercanos, por lo que el transporte público puede resultar más práctico, especialmente durante las horas de mayor afluencia.
Por eso, al planificar la llegada, conviene dirigirse específicamente al acceso de la pista en la calle 49, en lugar de buscar cualquiera de las entradas de los edificios del Rockefeller Center.
¿Cómo surgió el Rockefeller Center?
John D. Rockefeller Jr., empresario y filántropo estadounidense e hijo de John D. Rockefeller, uno de los hombres más ricos de Estados Unidos por su participación en la industria petrolera, impulsó la construcción del Rockefeller Center en Manhattan.
El proyecto del Rockefeller Center buscaba crear una “ciudad dentro de una ciudad”, con oficinas, comercios y espacios de entretenimiento. En 1928, John D. Rockefeller Jr. arrendó los terrenos de la Universidad de Columbia (entre las avenidas Quinta y Sexta y las calles 48 y 51) para desarrollar el complejo.
La construcción comenzó en 1931, durante la Gran Depresión. El conjunto original comprendía 14 edificios y sus obras se extendieron durante ocho años, según la cronología de la familia Rockefeller publicada por PBS, la cadena de televisión pública estadounidense.
El desarrollo del complejo también dio origen a una de sus tradiciones más conocidas. En diciembre de 1931, trabajadores de la construcción reunieron dinero para comprar un árbol de Navidad y lo decoraron con guirnaldas hechas a mano.
Tiempo después, el Rockefeller Center convirtió aquella iniciativa en una celebración anual. Desde entonces, el árbol de Navidad se convirtió en una de las tradiciones más reconocidas del complejo, junto con la actividad de su plaza y la pista de patinaje.