El pib: la tradición yucateca que se cocina bajo tierra
Para las familias de Kinchil, Yucatán, esta forma de cocinar es lo que distingue al pib de otros métodos de preparación, pues la tierra y el calor le dan un aroma y un sabor particulares.

Para cocinar este platillo primero hay que enterrarlo. En Yucatán, cada año en el Hanal Pixán, las familias encienden el fuego para preparar uno de los sabores más importantes de estas fechas: el mucbipollo o pib que se ofrenda para los que regresan en el Día de Muertos.
¿Cómo se prepara el mucbipollo bajo tierra?
Primero se prepara el ‘pib’, el horno bajo tierra. Ahí se enciende la leña y se calientan las piedras que conservarán el calor durante la cocción.
Para las familias de Kinchil, Yucatán, esta forma de cocinar es lo que distingue al pib de otros métodos de preparación, pues la tierra y el calor le dan un aroma y un sabor particulares.
Gregoria Dzul, vecina de Kinchil, explica que el proceso de cocción bajo tierra es lo que hace especial a este platillo tradicional.
“Lo que lo hace distinto es la manera en que aquí se entierra, es bajo tierra y eso le da un sabor exquisito, el aroma que suelta creo que es la tierra que lo hace muy muy rico. Es diferente que lo prepares y lo lleves a hornear”.
Después se prepara la masa, el espelón y el relleno. Cada pib se envuelve cuidadosamente con hojas de plátano para conservar sus ingredientes durante la cocción.
Cuando el horno está listo, los pibes se colocan dentro, se cubren y quedan enterrados durante horas, mientras el calor, el humo y la tierra hacen su trabajo.
Hanal Pixán: una ofrenda para los seres queridos
La preparación del mucbipollo no se limita a la cocina. Durante el Hanal Pixán, esta comida forma parte de las ofrendas que las familias yucatecas colocan para recordar a sus seres queridos fallecidos.
Modesta Canul, vecina de Kinchil, destaca la importancia de mantener viva esta tradición, que conecta a las familias con sus antepasados.
“Es para nosotros algo muy importante, muy sagrado, porque nuestras épocas que estamos ahorita por el Hanal Pixán, por los que se nos adelantaron que están viniendo, entonces este tipo de ofrenda y comida lo que le damos, siguen manteniendo nuestras tradiciones, porque ellos vienen y nosotros a nuestro seres queridos que nos adelantaron es por eso que ponemos estos pibes, porque antiguamente así comían ellos, y por eso. mantenemos siempre estas tradiciones”.
Alrededor de este horno no solamente se cocina comida. También se transmiten recuerdos, conocimientos y una tradición que ha pasado de generación en generación.
El primer pib se lleva al altar
Después de varias horas de cocción, llega el momento de sacar los pibes de la tierra, retirar las hojas de plátano y compartirlos alrededor de la mesa.
Sin embargo, antes de repartir la comida, el primer pib que sale del horno tiene un destino especial: el altar que las familias preparan en sus casas para el Hanal Pixán.
Félix Canul, vecino de Kinchil, explica cómo se realiza esta parte de la tradición.
“El primer pib que sale, se lleva a la mesa, se lleva al altar, que ya está preparado dentro de la casa. Y se ofrenda para que ellos tomen la gracia”.
Por su parte, Severo Canul, vecino de Kinchil, recuerda que esta costumbre se ha mantenido durante generaciones y que en los altares se colocan varios pibes, velas y pan dulce.
“Es una tradición que se hace hace años, que he visto a mis abuelos que se hacen, lo ponen en la mesa, cuatro o cinco pibes en la mesa, las velitas, sus pan, le ponen pan dulce y dicen que agarra la gracia de lo que pones”.
Cambian las generaciones. Pero cada año, el fuego vuelve a encenderse… y la tierra vuelve a convertirse en horno.
¿Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.


